lunes, 5 de enero de 2026

El mar es un secreto de los niños

 


El mar es un secreto de los niños

 

Por René Wilson

 

Hoy me encontré

conmigo

un niño

muerto de miedo en la memoria.

 

Festival de ojos saltones

Míralos por la calle

apiñados en pirámides de compromiso, seguros en su tibieza invicta de interfones, dejando su baba entusiasta en los postigos, claqueteando sus cráneos prematuros, acribillados de slogans, medianamente satisfechos, medianamente lúgubres, medianamente esto y lo otro.

 

Our boys in Vietnam

Aleteaba al correr el niño y eran

le quemaba la voz un grito veinte

hondo arrozado histérico soldados

quedó solo durmiendo disparando.

 

Pigmalión

Hay tardes

en que me basta una canción,

cierto sabor de lluvia

o de tristeza

y eres asunto terminado.

Pero hay otras

donde no encuentro más que piedras.

Y ni modo,

yo te construyo como puedo.

 

Polvo de aquellos Pablos

¿Qué qué?

Que la aurora cumplida.

Que los caminos luminosos.

Que los cantos del pueblo harán bolillos.

Que yo te saludo hermano (muchas gracias).

Que.

Que.

 ¿Qué les pasa?

 

1

El mar

nunca amanece:

un tiburón

lo inventa

cada día.

 

2

Tentáculo del agua

la espuma

multiplica

sus ojos

transitorios.

 

3

Diplomacia cordial

la de la arena,

atenta a la embajada

de los cocos.

 

4

A veces

te vuelves de agua

y el mar

se traga

al mar

aminorándote.

 

5

El mar lamió

tu nombre

como queriendo

abrirse paso

 

6

Y mira

que la lluvia

solo enreja el mar,

tú lo humedeces.

 

7

El mar

es un secreto

de los niños.

 

8

Voy a beberme

el mar,

para alejarlo.

 

Junio 1980

 


René Wilson es un poeta chihuahuense que nació el 28 de octubre de 1953.Desde los quince años viajó por casi toda la República Mexicana ejerciendo las más disímbolas actividades. Colaboró en los suplementos literarios de los periódicos y otras publicaciones mexicanas.

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