Arte de la melodía
Por Guadalupe Ángeles
Irme de bruces hacia tu vida. Ignorar tu muerte y hacerme una idea de mí
a través de la interpretación tuya de tus días: "un estado del alma",
así viviste la enfermedad y es ahí, en ese cruce de caminos, donde nos
encontramos: si yo siempre he sido la principal beneficiada de una salud sin
fisuras, y dejando aparte a quienes pudieran dar fe de lo extraordinariamente
feliz que ha sido esta condición, hoy me siento contigo a través solo de tus
palabras (no hay muerte si hay escritura, bien pudieras haber dicho), y así,
aquí contigo conversando, mientras el mundo sigue urdiendo sus mentiras,
podemos ambos tejer una buena manta de conceptos para cubrirnos del exterior
desastre, para ser invisibilizados por los minuciosos caminos compartidos que
van siempre a lo hondo sin temer al ahogo.
Breve tu nombre guardo entonces en el
interior de mi mano, todas las líneas que el azar ahí dibujó son también la
caligrafía que habitó tus días y noches. No temo entonces nada, moro en el
cálido anhelo de ser tú, aunque abandonaste el mundo. Tal despropósito nadie
podrá arrebatarme, pues en el dolor recién descubierto, lo entiendo, gracias a
ti, como una puerta hacia lo otro, ese lugar donde ambos, como quien comparte
un silencio lleno de sentido, nos hermanamos, dejamos atrás el concepto de
"tuyo" o "mío" y entiendo, en un destello de nueva lucidez,
que mi vida toda puede ser (es) solo un fragmento del gran discurso que
diseñaste para desarmar todo lo que antes fue motivo de pleitesía ciega.
Palabra de ti, signo que solo a tu lado tiene
sentido, guardo tras máscara que oculta tu nombre nuestros rostros, al unísono
pronunciados.
Guadalupe Ángeles nació en Pachuca, Hidalgo. Fue directora de la
revista Soberbia. Entre sus obras se encuentran Souvenirs (1993), Sobre objetos de madera (1994), Suite de la duda (1995), Devastación (2000), La elección de los fantasmas (2002), Las virtudes esenciales (2005), Raptos (2009) y No es luz, mas enceguece (2023). Ha colaborado en Ágora, El
Financiero, El Informador, El Occidental, La Jornada Semanal; en las revistas electrónicas nacionales Al margen y Argos y
en las españolas: Babab y Espéculo. Premio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos 1999 por Devastación.
Actualmente radica en Guadalajara.

No hay comentarios:
Publicar un comentario