La cinta musical
Pink Floyd – The Division Bell (1994)
Por Miq Ramírez Ochoa
La campana de la división fue el décimo
cuarto y último álbum de estudio de la banda británica de rock progresivo Pink
Floyd, lanzado el 28 de marzo de 1994. Su tema central es una filosofía de
comunicación entre las personas, o la falta de ella.
Aborda el aislamiento, las reminiscencias
del pasado, la ambigüedad de las palabras, el enfrentamiento y la autodefensa.
Fue el segundo álbum de estudio después de la salida del bajista y fundador de
la agrupación, Roger Waters, en 1983.
Sus letras y música fueron compuestas por
el guitarrista David Gilmour, por el teclista Richard Wright y por Polly
Samson, esposa de Gilmour. Publicado por EMI en el Reino Unido y por Columbia
Records en Estados Unidos, la grabación tuvo lugar en los estudios Britannia
Row y en el yate de Gilmour, de nombre Astoria.
Esta producción debió ser lanzada doble,
ya que tiene una duración de 66 minutos y 32 segundos, con una portada que
muestra dos enormes cabezas metálicas del tamaño de un autobús de dos pisos en
un campo inglés. Ambas esculturas miran de frente, pero también observan de
perfil, creando una ilusión óptica de doble dimensión; en el hueco que se ubica
entre las bocas se divisa la Catedral de Ely. Fueron concebidas por Keith
Breeden y construidas por John Robertson.
Y comienza, análogamente, como lo hizo su
álbum anterior A momentary lapse of reason,
de 1987, con una acústica reflexiva, pero más melancólica; dicha pieza se
intitula "Cluster one", con pasos sobre una tierra húmeda, donde se
escucha un gimoteo nostálgico entre una melodiosa guitarra eléctrica y un
piano, escupiéndonos un pasado entre colegiales adolescentes, una vivencia
amistosa o familiar, el cual jamás volverá (lo digo porque el transporte
musical tiene que ver con el título "Un grupo"), y Gilmour juega
cruelmente con eso, en cada alma, en cada escucha, en cada recuerdo.
Prosigue "What do you want from
me", ahh, y Gilmour y su gran guitarra irrumpen como Dios del Trueno,
precediéndolos un bajeo confrontante, ejecutado por el músico de sesión Guy
Pratt, y hablándonos de una pareja en situación romántica, en donde la mujer es
difícil de complacer. Hay coros femeninos responsivos.
"Poles apart" es una meditación
profunda entre arreglos de orquesta, con esa voz sencilla y filosófica de
Gilmour, llamando a la reflexión y a la ecuanimidad, deslizándose en los
arpegios de Richard Wright; aquí asoma una música oceánica de gaviotas y
sonidos de viento, uff, una escena musical envuelta en veleros edificantes: "La lluvia caía
lentamente, sobre todos los techos de la incertidumbre" (The rain fell slow,
down on all the roofs of uncertainty).
"Marooned": Esta sección o
participación es Arte Puro, así con mayúsculas. Es sinfónico, meditativo frente
a un desierto o un mar espiritual, progresivo y, al mismo tiempo, decadente,
según la óptica del escucha (y de su salud o enfermedad mental). Arrastra con
su guitarra edulcorante, su teclado armonioso y sus secuenciales ritmos de
batería, estos últimos proyectados por Nick Mason. Todo en un marasmo de
acústica sin igual.
"A great day for freedom" es un
grito de libertad para pensar y actuar ordenadamente, de decir y de disentir. Y
Pink Floyd, con David Gilmour menos conceptual que Roger Waters, pero más
músico y melódico, nos enseña que todos los días son un gran día para la
libertad, para la emancipación: "El día que cayó el
muro, el barco de los locos finalmente encalló. Las promesas iluminaron la
noche como palomas de papel en vuelo" (On the day the wall came down, the ship of
fools had finally run aground. Promises lit up the night like paper doves in
flight). Una alegoría a la caída del Muro de Berlín.
"Wearing the inside
out" muestra, nuevamente, la secuencia de las seis cuerdas eléctricas de
Gilmour, las cuales se asoman en entresijos en una habitación de compañía
solitaria. En esta preciosa balada se ha perfilado un encuentro consumiendo el adentro afuera, como dice
el título de esta pieza: "Estoy
volviendo a la vida sigilosamente, mi sistema nervioso está descontrolado.
Llevo el interior hacia afuera" (I'm creeping back to life, my
nervous system all awry. I'm wearing the inside out).
El álbum continúa con "Take
it back", diciéndonos: retráelo, recupéralo, en un mensaje sin
cuarteaduras, sin ambages: "Su
amor cae sobre mí como una brisa, escucho su respiración, suena como las olas
del mar. Pensaba solo en ella, ardiendo de rabia y deseo. Girábamos hacia la
oscuridad y la tierra ardía" (Her love rains down on me as easy as
the breeze, I listen to her breathing, it sounds like the waves on the sea. I
was thinking all about her, burning with rage and desire. We were spinning into
darkness and the earth was on fire).
"Coming back to life"
es estar devuelto a la vida, nos comunica sobre un paseo celestial a través del
silencio, directamente al Sol brillante. Y esas guitarras con sus teclados se
clavan histológicamente, sí, en cada tejido.
"Keep talking" o Mantente hablando, son preguntas y
respuestas entre concordancias y discordancias, sin resoluciones. Incluye, al
principio, un sampleo de la voz del científico británico Stephen
Hawking y se hace uso del efecto 'talk box' de guitarra, que es un tubo
distorsionador de sonidos conectado a la guitarra y a la pedalera, logrando un
sonido fantástico, combinado con órgano Hammond, sintetizador, guitarras
eléctricas y rítmicas, bajo, saxofón, batería, percusiones y diversas voces. Es rock
espacial y filosófico.
"Lost for words" habla
del aislamiento, de la desconfianza y de estar perdido por sentencias. Esta
rola es apesadumbrada, pero me impacta el sonido de niños regocijándose, como
si corrieran en derredor, y un hombre solitario los observara con tristeza.
Dice una de sus estrofas: "¿Puedes
ver tus días ensombrecidos por la oscuridad? ¿Es cierto que golpeas el suelo
con los puños? Atrapado en un mundo de aislamiento, mientras la hiedra crece
sobre la puerta" (Can you see your days blighted by darkness? Is it
true you beat your fists on the floor? Stuck in a world of isolation, while the
ivy grows over the door).
Y finalmente, llega "High
hopes", que habla sobre altas esperanzas, entre sonidos de campanas: "Más allá del horizonte, del lugar
donde vivíamos de jóvenes en un mundo de imanes y milagros, nuestros
pensamientos vagaban constantemente y sin límites. El tañido de la campana de
la división había comenzado… La bruma del amanecer resplandeciente, el agua
fluyendo, el río infinito por siempre jamás" (Beyond the horizon,
of the place we lived when we were young in a world of magnets and miracles,
our thoughts strayed constantly and without boundary. The ringing of the
division bell had begun… The dawn mist glowing, the water flowing, the endless
river forever and ever).
The division bell trata sobre toma de decisiones en la vida, contó con una decena de
músicos y cinco coristas; es rock progresivo, espacial, new age, blues rock,
folk e instrumental. La acústica "Marooned" recibió el Premio Grammy
a la mejor actuación de rock instrumental, y se utilizó en ella un pedal
Digitech Whammy para subir las notas a una octava.
Fue lanzado en cassette, CD y escasamente
en LP. Para el formato cassette, la visión de las caras cambia de un tono
metálico a un color carne ‒que es la portada que aquí ofrecemos‒, y se editaron cassettes en colores
cristalino y, en una mínima edición, salieron verdes turquesa (yo soy agraciado
por poseer el verde turquesa).
La gira que se realizó de marzo a octubre de 1994
contó con el famoso círculo
lumínico donde se proyectan imágenes (empleado desde 1974), una bola de espejos
que se abre con variados láseres. Como efecto de la gira
mundial, se produjo el álbum en vivo Pulse, el cual salió en junio de
1995.
Llegó inmediatamente al primer lugar en el Chart
británico y en el Billboard 200 estadounidense.
Magia musical sin más...
Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.


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