martes, 24 de febrero de 2015

José Alberto Nava Aguirre. Primer domingo de Cuaresma

I Domingo de Cuaresma




Domingo 22 de febrero de 2015





Por José Alberto Nava Aguirre




¡Hola a todos!

De nuevo, Cuaresma, la subida al Gólgota en este 2015. Llega no porque nosotros la busquemos, sino porque el Señor Jesús nos busca y nos quiere cerca. Porque quiere servirnos y capacitarnos para amar, con el servicio humilde de lavarnos los pies, nuevamente.

El desierto, con el que se abre el camino cuaresmal en el evangelio de Marcos, es un lugar lleno de dinamismo, donde Jesús se encuentra rodeado de ángeles y del Tentador. Donde también coincide la creación entera, en ese cruce de nuestro pecado y la misericordia divina. La tentación se presenta en el Hijo del Hombre, quien no se da por vencido. Al contrario, nos enseña con generosidad a estar siempre alerta, a confiar más en Dios nuestro Padre, que en nuestras propias fuerzas, y a proclamar el tiempo de gracia que se abre ante nosotros: ¡el Reino está ya cerca! ¡Conviértete, cree en la buena noticia!

¡Déjate madurar al calor del sol y de la prueba!

Oremos juntos durante esta Cuaresma:

1. Por la Iglesia, empujada por el Espíritu, al desierto, como Cristo. Para que se vea fortalecida en la lucha contra las fuerzas del mal.

2.Por todos los cristianos. Para que esta Cuaresma sea un tiempo de conversión.

3. Por los difuntos, especialmente los de nuestras familias y  nuestra comunidad. Para que pronto vean el rosto del Señor.

4. Para que reine la paz en la humanidad.



¡Muchas gracias a Mine por compartir en este tiempo fuerte las preces!

Seguimos en contacto, que el Señor les conceda vivir esta Cuaresma con abundantes frutos espirituales. Les mando un saludo,

Fr. Pepe op


I Domingo de Cuaresma


Domingo 22 de febrero de 2015


Del santo Evangelio según san Marcos (1,12-15)


En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió entre los animales salvajes, y los ángeles les servían.

Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo, y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio”.







José Alberto Nava Aguirre es fraile dominico. Tiene a su cargo el ministerio de administración de la Casa Convento del Templo de San Francisco. Da clases de Teología en el Seminario Conciliar de la Diócesis de Chihuahua.

viernes, 13 de febrero de 2015

Víctor Córdova. Tres poemas

Tres variaciones



Por Víctor Córdova



I


Inasible


La mañana se ha filtrado en mis ojos.
Tu nombre es fantasma que gravita,
despacio en el bullicio permanente.
El pensamiento.


La danza del insomnio sucede;
ritual constante que te invoca,
llena la oquedad con tu imagen.
Me deslizo en el deseo.
Fuerza de la sangre se desborda,
aumenta hace aumentar el pulso en mi cuerpo


isla desierta de ti, de tu presencia,


y estalla en la erupción violenta de mi sexo.
Ya no respira el cuerpo, solo siente,


te siente.


Rozado por tu ausencia y el anhelo,
evoca presiente tu calor, lo reinventa,
en laberintos del pasado,
construye la memoria.
Donde aún permaneces, inasible,
y en la exacta dimensión de mi deseo.


El silencio es escudo que protege. A veces.
Espirales de sombra derrama en su llegada
Se gesta en florescencias de mutismo.
 La quietud que va creciendo de tus labios.
Una vez que se han cerrado, se han abierto.
En ellos va ascendiendo una vorágine,
una imparable maleza de indiferencia.

Tu indiferencia que me envuelve.
Haces de luz asoman de sus grietas.
Ahí habrá de nacer, de renacer, el tiempo de las voces.
De tu voz. Vibra en mis oídos;
el sueño de la piel que imprime besos y caricias

el paso de tu cuerpo por el mío,

en ondulado andar tu sombra va tejiendo
anhelos. Suspiros.








II



Ruptura



Y tu nombre rompió el silencio.
La ola nocturna se erigía imbatible,
estrellas su espuma, anegaba el vacío.


Hoy naufragan mis ansias. Un mar de recuerdos.
Un mutismo va envolviendo tu imagen.
Pide tregua el sigilo y la noche responde
con murmullos que envenenan.






III


A veces tu nombre


A veces tu nombre se desliza.
En mis labios encuentra un entorno seguro.
Letra por letra construyo tu íntimo santuario;
allí oficio un ritual permanente.

Voces y silencios; voy tejiendo el lenguaje
que gravita y se mueve en torno a tu recuerdo.


A veces tu presencia suplía mis palabras.
Bastaba solamente que estuvieras
entre estas paredes. Nuestra casa.


Un mutismo apacible florecía en el aire.


Ahora tu nombre es un sueño de mármol.
Petrifica el momento en que fuiste el temblor,
imparable que anidaba y fluía
en la breve oquedad que mis brazos bordeaban.


Tu nombre se me oculta entre objetos:
vasos, minutos, sonrisas, autobuses.

Suvenires, monedas, ladridos y ventanas;

Luego fluye de nuevo, como fluye la vida,
inevitablemente, como un sueño.






Víctor Manuel Córdova Pereyra es licenciado en artes escénicas por la Facultad de Artes de la UACH, cursó maestría en humanidades, con especialidad en filosofía de la Cultura en la FFyL. Profesor del área de literatura en el CEDART David Alfaro Siqueiros, director del Grupo de Teatro Enrique Macín desde 2006. Ha publicado las obras de teatro Los milagros de los santos olvidados, además de la trilogía Seres de frontera, que incluye las piezas de dramaturgia Los dioses de piedra, Esperanza y los culpables y Tiro de gracia. Además ha publicado artículos y ensayos sobre cine, teatro, poesía y filosofía de la cultura en El Universitario, Synthesis, El Diario de Chihuahua y Metamorfosis. De 2001 a 2005 fue director de teatro de la preparatoria del Tec de Monterrey, Campus Chihuahua. Actualmente se desempeña como profesor en la FFyL y como jefe de unidad de Gestión Cultural y Patrimonio Histórico y Artístico.