El
análisis futbolístico
Por
Daniel Salinas Basave
Martes 14 julio 2026. Más allá del
análisis futbolístico, aquí les comparto las razones que tengo, o tendría, para
apoyar a cada uno de los cuatro semifinalistas.
Razones para apoyar a España. La principal razón es que España
también es mi país. Mi hijo y yo tenemos pasaporte español, estamos orgullosos
de ello y sentimos a España como una madre. Es el país de mi abuela y de toda
una rama familiar, por lo que nada nos daría más gusto que ver a la Furia Roja
levantar la copa.
Razones para apoyar a Argentina. La principal razón es que es el
equipo al que tradicionalmente he apoyado desde 1986. Un país cuya cultura ha
influido tremendamente en mi vida. Además, tengo el honor de haber publicado un
libro y recibido un premio en Argentina, lo que me ha permitido conocer
extraordinarias personas en ese país.
Razones para apoyar a Francia. Dado que es un equipo que me tiende
a caer mal, la única razón que tendría para alegrarme de su casi seguro triunfo:
Es el país en donde mi hermana Ana Lucía vive desde hace más de 20 años y donde
nacieron mis sobrinos Victoria y Alex. También es el país del Ser de Luz André
Pierre Gignac.
Razones para apoyar a Inglaterra. Ningún vínculo me une a la isla,
pero su música me acompaña todos los días. Además, les agradeceré por siempre
la creación del único deporte que me apasiona, la única religión universal, el
único lenguaje planetario que se llama Futbol.
Si el parámetro fuera literario, el Campeón del Mundo sería
Argentina, pues aunque España tiene a la madre de todas las novelas antiguas y
modernas que, les guste o no, sigue siendo el Quijote, Argentina es por mucho
el país que más me ha influido y el que tiene más representantes en mi
biblioteca (incluso más que México). Además, tiene al campeón de campeones que
se llama Jorge Luis Borges, quien me diría que el campeón literario debe ser
Inglaterra, pues nadie como él amó tanto a la literatura británica. Si tuviera
que elegir un solo francés, me quedo con el padre del ensayo, Michel de
Montaigne, aunque en tiempos modernos Houellebecq me ha sangrado con más de una
novela navaja.
Claro, si el parámetro fuera
musical el Campeón del Mundo sería Inglaterra pues nadie derrota a Iron
Maiden, Black Sabbath, Motörhead y Judas,
aunque España, con Eskorbuto, La Polla, Barón Rojo y Ángeles del
Infierno, y Argentina con Charly, Fito, Flaco Spinetta, Hermética y La Renga
forman parte del soundtrack de mi vida. En música el gran perdedor es Francia,
pues no le ha aportado gran cosa al Rock o el Metal, aunque sin duda mi amigo
PG Beas me dirá que Gainsbourg solito es el campeón del universo.
Otro tema a considerar serían los
vinos y licores, en donde la cosa sí está reñidísima entre los Ribera del
Duero, los Burdeos o los Malbec de Mendoza, aunque en este veranito un
refrescante vaso de Tanqueray London Dry los anda rebasando por la derecha y por
la izquierda, a no ser que el Verdejo de Rueda diga otra cosa.
Por lo que a experiencias vividas se
refiere, he tenido la fortuna de visitar los cuatro países. Al que más veces he
ido es Argentina (cinco veces) y al que menos veces es Inglaterra (dos veces).
Si tuviera que elegir uno de los cuatro para vivir, España gana por goleada,
aunque Argentina no me molestaría. Eso sí, creo que me costaría poder vivir en
Inglaterra y mucho más aún en Francia.
Y bueno, en cuanto a lo estrictamente
futbolístico mi
favorito sentimental es obviamente España, pero mi lógica elemental, cartesiana
y analítica me dice que Francia está un escalón arriba de los otros tres y está
condenado, quiera o no, a ser el Campeón del Mundo (ojalá me equivoque). Eso
sí, el mejor partido, ni duda cabe, será Inglaterra vs Argentina.
Daniel Salinas Basave es licenciado en derecho, periodista y escritor. Ha colaborado en Esquire, Gatopardo, Milenio y Replicante, entre otras publicaciones. Trabajó como reportero en El Norte de Monterrey y en Frontera, de Tijuana. Actualmente tiene espacios editoriales semanales en Semanario InfoBaja, Suplemento Cultural Palabra, Síntesis tv y San Diego Red. Es Premio Estatal de Literatura Baja California 2010 por Réquiem por Gutenberg. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario Malcolm Lowry 2014 por Cartografías de Nostromo. Relatos de espías, embajadores y embusteros. Premio Gilberto Owen de Literatura 2015, en la categoría de cuento, por Días de whisky malo. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas 2015 por El lobo en su hora. La frontera narrativa de Federico Campbell. Ganador del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2015, en el género de ensayo, por el trabajo titulado Bajo la luz de una estrella muerta.







