domingo, 23 de agosto de 2026

En la paz de Dios

 


En la paz de Dios

 

Por Carlos Gallegos

 

Un nicho aparte

en las alturas

de la memoria

colectiva

en páginas de oro

de la historia

así debe venerarse

así debemos venerar

la memoria

de las mujeres

de las doñas mujeres

que llegaron

garbosas

dilectas

y dispuestas

en los años

primigenios

de Delicias

cuando no había nada

cuando ellas

traían todo

todo el brío

de su valor invencible

no para

vencer

aquella tierra

de sol y llano

aquel erial solitario

no para vencerlo

solo para

convivir

con él

para aprender a convivir

con su sol abrasador

con su aire

que les nublaba los ojos

que les golpeaba

los chamorros

con piedritas

filosas

con aquel sol

que les quemaba

el cutis

delicado

ajeno al protector solar

de hoy

con aquel frío

que helaba

el alma de sus hombres

y a ellas les templaba

el espíritu

llegaron a convivir

con el calor de mayo

que a los hombres

les derretía

el ánimo

y a ellas

les nutría el alma

para levantarse al alba

a cocinarles

en lumbre

de mezquite

el lonche magro

para salieran

de sus posadas

de tierra y sueños

a irse a enfrentar

el surco de cada día

en la labor

agrícola

que esperaba

la caricia de su azadón

para frutar

y aderezar su mesa

no eran seres mitológicos

como las mujeres

de Odiseo

eran mujeres

de rebozo negro

o sombrero de palma

con toquilla

adornada

de hilazas de colores

eran como fueron las

Ortega

las Alcántar

que llegaron de La Cruz

de Corraleño de Juárez

en carromatos

uncidos

a mulas matreras

eran como

la mujer

de Pedro Matar

que vino

de Monterrey

y que al bajarse

del tren no vio

nada

porque no había nada

eran como Catita

y Victoria Villalobos

que procedían de El Terrero

allá en el hermoso Balleza

como María del Carmen

y Rosaura Chavarría Valdez

que dejaron la comodidad

de las oficinas de Correos

y Telégrafos de Rosales

las que dirigían

con diligencia

para venir a vivir

a Pueblo Nuevo

como le decían entonces a Delicias

como Mariana Valle

nativa de San Pedro de las Colonias

que llegó a integrarse al coro

de la iglesia metodista

El Divino Salvador

eran como tantas y tantas

que hoy son abuelas

o que reposan

en la melancolía de la ausencia

en la paz de Dios

luego de cumplir la tarea

de fundar un pueblo

que hoy ama su memoria

 


Carlos Gallegos Pérez es licenciado en comunicación por la UNAM, licenciado en periodismo por la UACH. Fue coordinador de comunicación social de la UACH, así como también fue coordinador de comunicación social en Gobierno del Estado, ganador del Premio Chihuahua de Literatura y del Premio Nacional INBA Novela de Testimonio. Autor de varios libros, actualmente es cronista de la ciudad en Ciudad Delicias.

Virgo

 

Virgo


Por Karly S. Aguirre

  

Virgo

Fecha: 23 de agosto - 22 de septiembre
Elemento: Tierra
Planeta regente: Mercurio
Piedra: Jaspe
Día: Miércoles
Etapa: La adolescencia temprana (de los 13 a los 16 años), cuando surge la autoconciencia, el sentido crítico y la búsqueda de perfección.
Arcano: El Ermitaño

Virgo es el sexto signo del zodiaco y el segundo del elemento Tierra, regido por Mercurio, planeta de la mente y de la comunicación. Si Tauro da forma a la materia, y Capricornio la eleva hacia la estructura, Virgo la analiza, la perfecciona y la pone al servicio de los demás. Es la inteligencia práctica, la mirada precisa que ve lo que otros pasan por alto, la disciplina que convierte el caos en orden.

Su temporada llega al final del verano, cuando las cosechas se recolectan y la tierra ofrece sus frutos más maduros. Ese momento refleja la esencia virginiana: recoger, seleccionar, discriminar lo útil de lo inútil. Virgo es la guardiana de los procesos, la que depura, la que cuida los detalles para que todo funcione con armonía.

Como signo mutable de Tierra, Virgo combina realismo con adaptación: observa, aprende, se ajusta, mejora. Su crítica no busca herir, sino pulir; su perfeccionismo no nace de vanidad, sino de responsabilidad. Virgo necesita sentirse útil, aportar, cuidar, sostener. Su humildad es silenciosa pero profunda: no brilla con estridencia, sino con la serenidad de quien sabe que cada cosa en su lugar puede transformar la vida.

Regido por Mercurio, Virgo posee una mente ágil, analítica, curiosa. Su poder está en el discernimiento: distinguir lo verdadero de lo falso, lo esencial de lo superfluo. Esa claridad lo convierte en consejero, sanador, maestro. Si Mercurio en Géminis juega con las palabras, en Virgo las pone al servicio de lo concreto: organiza, explica, resuelve.

Virgo representa la etapa de la adolescencia temprana: el despertar de la autocrítica, la necesidad de comprender cómo funcionamos, el esfuerzo por mejorar y ser mejores. Es el tiempo de las primeras responsabilidades, de los aprendizajes que requieren constancia.

Aunque a menudo se le acuse de exigente o de frío, Virgo tiene un corazón que ama desde el cuidado. Es quien recuerda tus horarios, quien se preocupa por tu bienestar, quien te ofrece soluciones cuando te sientes perdido. Su amor no siempre es grandilocuente, pero sí constante, fiel y profundamente humano.

Virgo nos recuerda que la vida necesita orden para florecer, que el detalle es tan importante como el todo y que la verdadera perfección no es no equivocarse, sino mejorar cada día con paciencia y entrega.

 

 

Karla Ivonne Sánchez Aguirre estudió en el bachillerato de artes y humanidades Cedart David Alfaro Siqueiros, donde estuvo en el especifico de literatura. En agosto 2025 se graduó de la licenciatura en letras españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH. Escribe relatos y crónicas en redes sociales.

AC/DC – Dirty Deeds Done Dirt Cheap (1976)

 

La cinta musical

AC/DC – Dirty Deeds Done Dirt Cheap (1976)

 

Por Miq Ramírez Ochoa

 

Basada en la agrupación británica The Rolling Stones, la banda australiana AC/DC publicó su tercer álbum el 20 de septiembre de 1976, intitulado Dirty Deeds Done Dirt Cheap (Acciones sucias hechas a precio barato), con la sinigual voz de Bon Scott, quien fallecería tres años y medio después por intoxicación alcohólica.

AC/DC fue fundada en 1973 en Sídney, Australia, por los hermanos Angus y Malcolm Young, guitarristas líder y rítmico, respectivamente. Para cuando salió Dirty Deeds Done Dirt Cheap, la alineación quedaría al frente con los hermanos Young, Bon Scott en voz, Mark Evans en bajo eléctrico y Phil Rudd en batería.

La carátula del álbum fue elaborada por la prestigiada marca de diseño artístico Hipgnosis, creada en Londres el año 1968, mientras que Albert Productions, de Australia, y Atlantic Records, de Estados Unidos, fueron los sellos discográficos de producción. Detrás de las personas y del perro de la portada, se ve el Motel Imperial 400, que estuvo situado en un boulevard de Los Ángeles, California.

Los géneros musicales que presenta son Hard rock y Blues rock, en un voltaje acústico y catalogado como un álbum para gente con hormonas descontroladas.

La primera rola es la homónima del álbum, donde un sujeto invita a personas con problemas a llamarle al 36-24-36, un número telefónico que fue real en Australia, y él resolverá todo tipo de conflictos: lascivos, de corazones rotos y de chicas fastidiosas con base en trucos sucios y baratos.

Enseguida, “Love at first feel” amedrenta en rock puro y equilibrado en voces sonoras (la de Bon Scott y sus compañeros). Menciona el dinero como “amor al primer toque”.

“Big balls” es la referencia de la voz pastosa de Scott entre sonidos en altibajos.

“Rocker” se desata y desquicia, qué decir ante semejante desenfreno de “I’m a rocker, I’m a roller, I’m a right out of controller, I’m a wheeler, I’m a dealer” (Soy un rockero, soy un rodador, soy un totalmente fuera de control, soy un conductor, soy un repartidor).

“Ain’t no fun (Waiting round to be a millionaire)” es abrasiva y juguetona a la vez, con ese dúo de guitarras estridentes en una narración en la que alguien acude a la gran ciudad y forma una banda de Rock ‘n’ Roll, donde se canta boogie woogie toda la noche entre botellas de alcohol. Y luego descubre que no es divertido esperar a ser millonario.

“Problem child” arremete instrumentalmente como lo que es: chico problema estridente en casa y en sociedad, saliéndose con la suya. Y aquí se gesta el característico sonido electrizado de esta banda de Oceanía.

“Ride on” habla de seguir adelante pese a promesas rotas, en una combinación de bajo y guitarras cadenciosas, con el placentero sonido de una breve armónica.

 There's gonna be some rockin'” se injerta como contrapunto de doce cuerdas delgadas, entre Angus y Malcolm, e invita a asistir a un espectáculo de rock.

 “Squealer” inicia con un doble guitarreo, dando paso a un potente bajo de Mark Evans en el medio minuto (0:30), agravándose la voz de Scott en reflexión inicial y leves arpegios de guitarras. Luego se impone Scott, mientras Phil Rudd marca el ritmo con su bombo y las guitarras de los hermanos Young entran en acción como “Corriente Alterna y Corriente Directa” o Alternating Current / Direct Current (AC/DC).

La versión australiana contiene dos temas más: “R. I. P. (Rock In Peace)” y “Jailbreak”, pero carece de los temas “Love at first feel” y “Rocker” de la edición internacional (inglesa y estadounidense).

Llegó a la tercera posición del US Billboard 200 y a la quinta del Kent Music Report de Australia.



 

Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.

sábado, 22 de agosto de 2026

Objetos blancos

 

Objetos blancos

 

Por Guadalupe Ángeles

 

Esta tarde me siento a la orilla de la vida y veo los matices distintos de lo ocurrido. Ciertamente, hay una suave tristeza al contemplar el especial talante que convierte a seres entrañables en sencillos perpetradores de crueldades de extraño filo. ¿Por qué no tener mejor una buena pelea y que corra la sangre que tenga que correr, a difuminar el rencor en microdosis abyectas? (Pregunto, pero veo la respuesta como quien contempla una paloma esculpida en un bloque de azúcar sobre la palma de su mano). Para microdosis prefiero otras sustancias.

Bromas aparte. No voy a destinar energía en asesinatos simbólicos, a esta hora no.

Las eras se suceden y tan cierto es eso como que la balanza se inclinará hacia donde se tenga que inclinar, no será tampoco este el único lazo del que me deba desprender, si el lazo no hace red, habrá que soltarlo sin miedo. Rendiré el homenaje necesario para transitar los duelos, me sé el camino.

La vida misma, este respirar pausado, el lento devorar el tiempo mis rencores, avaricias, disturbios, ese estar, este estar es lo primero que agradezco y dejo el enorme ramo de rosas blancas donde corresponda.

 Viva dentro de un cuerpo humano, y luego viva sobre la tierra es mucho para agradecer, y lo hago.

 ¿Que luego somos desconocidas? Así la crueldad del paso del tiempo en que, cada atardecer como este trae su nostalgia y su distante alegría, porque fuimos aunque ya no somos.

Y fue tanto.

Pero los cachorros crecen y las aves oscuras tienen extrañas costumbres, o deciden con lucidez hacer como las golondrinas que no saben de veranos.

Contemplo así al suave silencio, al ritmo del aire que entra y sale de mis pulmones, veo mis manos sobre la blancura del papel y ofrezco un ramo de rosas blancas como quien agita un trozo de blanca seda amarrado a mi fusil de madera, juguete viejo, inofensivo, juguete al fin.

 


Guadalupe Ángeles nació en Pachuca, Hidalgo. Fue directora de la revista Soberbia. Entre sus obras se encuentran Souvenirs (1993), Sobre objetos de madera (1994), Suite de la duda (1995), Devastación (2000), La elección de los fantasmas (2002), Las virtudes esenciales (2005), Raptos (2009) y No es luz, mas enceguece (2023). Ha colaborado en ÁgoraEl FinancieroEl InformadorEl OccidentalLa Jornada Semanal; en las revistas electrónicas nacionales Al margen y Argos y en las españolas: Babab y EspéculoPremio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos 1999 por Devastación. Actualmente radica en Guadalajara.

jueves, 20 de agosto de 2026

Duelo

 

Diseño gráfico: Copilot IA

Duelo

 

Por Erbey Mendoza

 

Sobre todo en la adolescencia, a don Gervasio le habría gustado llamarse Anselmo. Su nombre en cambio le producía una especie de incomodidad vergonzosa que escondía haciendo énfasis en su nombre

—Gervasio Arellano Domínguez, para servirle.

Jamás aceptó apodo, ni cariñoso ni ofensivo: siempre se aseguró de que, al hablarle, todo mundo pronunciara las tres sílabas completas de su nombre.

Don Gervasio sacó el pequeño artefacto del bolsillo de su camisa y lo puso sobre la mesa.

—¿A ver este?

Don Chindo sacó los lentes, tomó el artefacto, y dejó salir un suspiro que era también un rugido que a su vez era también una forma de no quedarse en silencio. Le dio vueltas al artefacto para apreciarlo de diferentes ángulos.

—Este es de un…— dijo arrastrando largamente la n en una curvatura de agudo a más grave.

—¿A ver?

Don Gervasio hizo presión.

—Este es de…

Don Gervasio miraba fijamente a don Chindo haciendo una prematura sonrisa victoriosa.

—Este va en… Sí, este es de un taladro —resolvió probar don Chindo, para que don Gervasio quitara el gesto.

Sin mirar, devolvió el artefacto a la mesa, se quitó los lentes y se puso a limpiarlos con el mantel de la misma mesa. 

—No, qué taladro ni qué nada —don Gervasio tomó el artefacto y lo miró.

—Sí, cómo no. ¿O de qué dices, según tú, que es?

—De un taladro, no. 

—¿Entonces?

—No, pos a ver tú.

Hasta esa tarde, y tras varias décadas, el duelo iba más o menos a la par. Pero la última vez, don Gervasio no había podido reconocer un pistón de hidrolavadora.

Don Chindo se volvió a poner los lentes y le quitó a don Gervasio el artefacto.

—A ver, pues.

Don chindo volvió a estudiarlo lentamente, con la cabeza levantada para enfocar la vista en el cuadrito inferior de sus bifocales.  Lo acercó a su nariz y olfateó el fuerte aroma metálico. Repitió el suspiro.

—¿No? —preguntó Don Gervasio, ya saboreando el desenlace.

—No, pos si no es de un taladro, no.

Don chindo nuevamente lo devolvió a la mesa y volvió a limpiar sus lentes. 

Con la balanza a su favor, don Gervasio tomó en su gruesa mano el artefacto clavándole una mirada dulce.

—Este, Chindo, es de un…  

 


Erbey Mendoza es doctor en filosofía por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Es profesor en la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH. Entre sus publicaciones están La expedición punitiva: reporte del General Mayor John J. Pershing (traducción, UACH, 2014), dos poemarios: Entorno de los días, con Víctor Córdoba (ICHICULT, 2016), y El destino en un sombrero, con Norma Luz González (UACH, 2019), además de algunos artículos de investigación en revistas nacionales e internacionales. Actualmente es miembro del Cuerpo Académico Estudios Humanísticos de la Cultura, del Sistema Nacional de Investigadores, y de la Asociación Mexicana de Traductores Literarios.

RIP Editorial ERA (1960-2026)

 

RIP Editorial ERA (1960-2026)

 

Por Daniel Salinas Basave

 

Podemos afirmar que en este triste lunes termina una Era en la historia editorial de México. En mi camino de vida como lector, hay ciertos libros u obras que han marcado un umbral o una encrucijada. Después de leerlos ya nada es igual. Vaya, mi vereda como lector no habría sido la misma de no haberme topado un día con José Revueltas y Malcolm Lowry por mencionar solo un par de ejemplos de lecturas tatuaje, piezas que horadaron en lo profundo. Pues bien, tanto Revueltas como Lowry llegaron a mí por Editorial Era, uno esos faros culturales que nos dejó por herencia el exilio republicano español o sus descendientes.

Con esos dos me hubiera bastado para prenderle un par de velas de gratitud eterna a esa casa editorial. Si a eso sumamos más de una veintena de títulos: César Aira, antologías icónicas como Norte o A ustedes les consta o joyas irrepetibles como Cartucho de Campobello; Aura de Fuentes; Las batallas en el desierto de Pacheco; La noche de Tlatelolco de Poniatowska; El arte de la fuga o Domar a la divina garza de Pitol; Los indios de México de Fernando Benítez; obra de Parra y de Toscana o El cuarto jinete de Verónica Munguía, solo puedo concluir que me han dado a llenar.

Más recientemente publicaron a jóvenes talentosos como Joel Flores e Hiram Ruvalcaba. Vaya, la mayoría de los ejemplares que hay en mi biblioteca con el sello de esa editorial son piezas que han dejado huella profunda.

Este triste lunes Editorial Era apaga la imprenta y baja la cortina. La carta que acabo de leer es desoladora: “Hoy, a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros”

En estos últimos seis años hemos peleado de mil maneras para mantener la editorial viva, pero los ingresos para lograrlo no han llegado”.

En fin. El presente es una descomunal y afilada guillotina, una bestia insaciable que no deja de devorar.

Acaso en el futuro solo sobrevivirán titanes multinacionales como el voraz pingüino que todo lo traga o los quijotescos esfuerzos de salmones suicidas que emprendan proyectos artesanales por puro amor al oficio de edificar iglús en el desierto.

Échenle los santos óleos a Editorial Era. Mientras haya vida, yo seguiré pepenando tus ejemplares en las mesas de antiguallas y en los sótanos empolvados donde habita la nostalgia y el olvido que ya somos.

 


Daniel Salinas Basave es licenciado en derecho, periodista y escritor. Ha colaborado en EsquireGatopardoMilenio Replicante, entre otras publicaciones. Trabajó como reportero en El Norte de Monterrey y en Frontera, de Tijuana. Actualmente tiene espacios editoriales semanales en Semanario InfoBajaSuplemento Cultural Palabra, Síntesis tv y San Diego Red. Es Premio Estatal de Literatura Baja California 2010 por Réquiem por Gutenberg. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario Malcolm Lowry 2014 por Cartografías de Nostromo. Relatos de espías, embajadores y embusteros. Premio Gilberto Owen de Literatura 2015, en la categoría de cuento, por Días de whisky malo. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas 2015 por El lobo en su horaLa frontera narrativa de Federico Campbell. Ganador del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2015, en el género de ensayo, por el trabajo titulado Bajo la luz de una estrella muerta.

Spiritual urgente

 

Spiritual urgente

 

Por Guadalupe Ángeles

 

Un par de preguntas. Investigaciones aparte, es probable que todo lugar común se nos venga encima en estos días que corren, sin escapatoria alguna. Me explico. Parece que somos peces en las redes, y no precisamente porque sea nuestro deseo entrar en alguna lata. ¿Es verdad que el algoritmo es nuestro dueño? Me parece que la pregunta no es ociosa, aunque lo parezca. Desde siempre ha habido quienes creen posible que la armonía venga a sentarse entre nosotros, y quizá con ese ánimo consideran preciso encontrarnos las caras en esas redes, ahora, porque ahí suele ser el lugar de reunión. Y sí creo que más o menos todos queremos vernos, seres gregarios, sí, en definitiva. Aunque algunos ejemplares queramos hacernos los adictos al silencio.

El paso por ese horror llamado Covid nos demostró cuán gregarios somos. Amo el ejemplo de aquella amiga querida que se dio a la tarea de hacer con amigos la representación de obras pictóricas famosas en fotos que ya quisiera tener en mi sala para recordarme que ninguna esclavitud es posible si el espíritu es libre. Y conste que advertí al principio que los lugares comunes se nos iban a venir al encuentro sin pudor. Solo así, sin pudor, es posible lanzar al aire preguntas que de tan afiladas podrían herir.

Me gustaría que esa pregunta, ¿de verdad el algoritmo es nuestro dueño?, hiciera eco en el interior de nosotros y de ese modo aprovechar el reverbero en lo que de humanos tengamos para dar la lucha. Sí, es necesario luchar contra ese dominio y es particular privilegio de cada uno de nosotros encontrar la forma, gregarios como somos; hacer que los lazos que nos unen sean poderosos, que vayan más allá de la foto sonriente donde sí somos pero no tanto, ustedes saben a qué me refiero.

Y sí, toda relación humana es difícil, tan sencillos que nos vemos todos con nuestro disfraz de humanos estándar, pero por dentro hay ruinas o laberintos, cuevas o mares profundos. ¿Dar caza en esa inmensidad a lo que antes se le llamaba alma sin salir lastimado? Apostamos por ello, uso el plural porque quiero pensar que no soy la única, me gustaría creer que somos muchos los que queremos diseñar caminos para que el algoritmo no sea nuestro dueño. Ojalá.

 


Guadalupe Ángeles nació en Pachuca, Hidalgo. Fue directora de la revista Soberbia. Entre sus obras se encuentran Souvenirs (1993), Sobre objetos de madera (1994), Suite de la duda (1995), Devastación (2000), La elección de los fantasmas (2002), Las virtudes esenciales (2005), Raptos (2009) y No es luz, mas enceguece (2023). Ha colaborado en ÁgoraEl FinancieroEl InformadorEl OccidentalLa Jornada Semanal; en las revistas electrónicas nacionales Al margen y Argos y en las españolas: Babab y EspéculoPremio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos 1999 por Devastación. Actualmente radica en Guadalajara.