All about Georgie B.
Por
Daniel Salinas Basave
Si mi biblioteca fuera un Congreso,
el autor con más escaños sería por mucho Jorge Luis Borges. No solamente por
los libros de su autoría (tengo muchos de ellos repetidos hasta en tres
versiones), sino por los ensayos y biografías que ha inspirado. Este año han
entrado en mi biblioteca dos nuevos representantes: el Álbum Borges de
la Pléiade Francesa publicado en su centenario que me regaló mi amigo Diego
Arellanes, y la monumental biografía Jorge Luis Borges- Un destino literario
del millenial Lucas Adur.
Ignoro si haya una estadística que
certifique cuál es el autor latinoamericano que ha inspirado más estudios,
tesis, ensayos y biografías. Muchos pensarían que el Gabo, pero yo apuesto a
que es Borges. Aunque su vida no fue un derroche de aventuras, quiebres,
romances y situaciones límite, Borges sigue inspirando a cientos de ensayistas
y biógrafos que saltan a la palestra a decir algo sobre él que suponen nadie ha
dicho o a reproducir charlas, entrevistas o conferencias inéditas.
Uno pensaría que a los jóvenes la
obra de Borges ya no les dice nada, y de pronto te topas con Lucas Adur, que
nació en 1983, tres años antes de la muerte de Georgie y le dedica un
mastodonte biográfico de casi 750 páginas.
Entre los ejemplares que más quiero
están El humor de Borges y Diálogos esenciales con Jorge Luis Borges
que me regaló el gran Roberto Alifano, su amanuense. Estos últimos, editados
por Proa, son inconseguibles en México y rescatan riquísimas charlas de Georgie
y Alifano.
Un buen punto de partida para un no
iniciados es Jorge Luis Borges - Una invitación a su lectura, de José
Emilio Pacheco. Borges y los clásicos de Carlos Gamerro (a quien tuve el
honor de tener como jurado en el Premio de la Fundación El Libro) destaca por
su erudición al hablar de la influencia de Dante, Shakespeare y clásicos
grecolatinos en la obra borgeana. Borges en México: un permanente diálogo,
de Rafael Olea Franco, que profundiza en la relación de Alfonso Reyes, Rulfo o
Juan José Arreola con la obra borgeana.
Destaca por su brutal honestidad En
voz de Borges de Waldemar Verdugo Fuentes, en donde Georgie hace
afirmaciones que en la era de la inquisición woke serían absolutamente
cancelables.
Atípico y sorprendente es Los dos
Borges del comunista chileno Volodia Teitelboim, pues bien sabido es que a
los marxistas no les cae nada bien Georgie.
Experimental y desafiante El
factor Borges de Alan Pauls y sui generis Borges - El laberinto infinito,
la novela gráfica escrita por Óscar Pantoja y dibujada por Nicolás Castell.
Destaca por sus extraordinarias fotografías el libro de Alejandro Vaccaro (a
quien tuve la oportunidad de conocer en la Feria de Buenos Aires).
El grandísimo faltante, el
imperdonable ausente es el mastodóntico Borges de Bioy Casares (solo lo
tengo en Kindle) y El Aleph engordado de Pablo Katchadjian, censurado y
demandado por la inflexible María Kodama.
Ya les platicaré qué me pareció el de
Lucas Adur. Eso sí, el campeón en belleza, ni duda cabe, es el francesito Álbum
Borges. Como pieza editorial es insuperable. En fin. Hay muchos más libros
que espacio, muchos más libros que vida, y yo aún siento que no he acabado de
descubrir a un tal Georgie B.
Daniel Salinas Basave es licenciado en derecho, periodista y
escritor. Ha colaborado en Esquire, Gatopardo, Milenio y Replicante, entre otras
publicaciones. Trabajó como reportero en El Norte de Monterrey y en Frontera, de
Tijuana. Actualmente tiene espacios editoriales semanales en Semanario InfoBaja, Suplemento Cultural Palabra,
Síntesis tv y San Diego Red. Es Premio
Estatal de Literatura Baja California 2010 por Réquiem por Gutenberg. Premio Bellas Artes de
Ensayo Literario Malcolm Lowry 2014 por Cartografías
de Nostromo. Relatos de espías, embajadores y embusteros. Premio
Gilberto Owen de Literatura 2015, en la categoría de cuento, por Días de whisky malo.
Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas 2015 por El lobo en su hora. La frontera narrativa de Federico
Campbell. Ganador del Certamen Internacional de Literatura Sor
Juana Inés de la Cruz 2015, en el género de ensayo, por el trabajo
titulado Bajo la luz de
una estrella muerta.