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sábado, 1 de agosto de 2026

Kiss – Asylum (1985)

 

La cinta musical

Kiss – Asylum (1985)

 

Por Miq Ramírez Ochoa

 

Formada en 1973, la banda neoyorkina Kiss estuvo inicialmente compuesta por Paul Stanley en voz y guitarra rítmica, Gene Simmons en voz y bajo, Ace Frehley en voz y guitarra principal, y Peter Criss en voz y batería.

     En febrero de 1974 lanzaron su primer álbum, Kiss, con el sello Casablanca, y sus mejores trabajos fueron Destroyer (1976), Rock and Roll Over (también de 1976) y Love Gun (1977). Esa alineación duró hasta la partida de Peter Criss, en 1980.

     En cada álbum salieron maquillados y el primero sin crema ni polvo en sus rostros fue Lick it Up, en 1983, cuando ya no estaban el “Hombre Espacial” Ace Frehley, ni el “Gato” Peter Criss.

     Para el 16 de septiembre de 1985, salía al mercado Asylum, un álbum impregnado de Glam metal y Hard rock, el cual contó con la alineación más técnica y estilizada que haya tenido Kiss: Bruck Kulick en la guitarra líder y el “Zorro” Eric Carr, en batería y percusiones.

     Fue editado en cassette, LP y CD, bajo el sello discográfico Mercurio en Nueva York.

     Asylum es el decimotercer álbum de estudio de esta banda norteamericana (y nuestro número 13 en esta reseña musical), con Kulick y Carr como miembros oficiales, y tal alineación duró hasta la muerte de Carr en noviembre de 1991, quien fue sustituido por Eric Singer. Kulick permaneció como integrante hasta el año 1996.

     La portada muestra a los cuatro integrantes con luces ovales de colores, atravesadas diagonalmente en caída entre ellos de izquierda a derecha, como de fondo cinematográfico, y con labios de colores en cada miembro: morado para Stanley, rojo para Simmons, azul para Kulick y verde para Carr. Esos colores reflejaron el lanzamiento de sus álbumes en solitario, aquel lejano día 18 de septiembre de 1978, cuando cada uno lanzó un disco individual con fondo de esos tonos (pero aquella ocasión los miembros originales en tonos azul y verde eran Ace Frehley y Peter Criss, respectivamente).

     Técnica y magistralmente, Bruce Kulick y Eric Carr fueron mejores en guitarra y batería que Frehley y Criss, pero su altibajo fue no cantar individualmente, solamente participaron en coros, con la salvedad que Carr interpretó una sola vez la canción “Beth”, de Criss, en 1988 (álbum recopilatorio Smashes, Thrashes & Hits).

     La cinta o el disco, según sea el caso, inicia con “King of the mountain”, interpretada por Paul Stanley, en donde Kulick y Stanley arremeten en fiesta de seis cuerdas cada uno, cantando sobre ser el rey en una montaña: Come on, yeah, I'm gonna climb the mountain, I'm gonna hit the top, I wanna go where nobody's ever been, I'm never gonna stop. I'm gonna reign, I'm gonna shine, I'm gonna hit the ground, I'm gonna shoot through the night like a shotgun. I'm gonna get on down, I wanna get on down. I'm the king of the mountain (bis)... Let's go, yeah, let's go (Vamos, sí, voy a escalar la montaña, voy a llegar a la cima, quiero ir a donde nadie ha estado, nunca voy a parar. Voy a reinar, voy a brillar, voy a tocar el suelo, voy a disparar por la noche como una escopeta. Voy a moverme, quiero moverme. Soy el rey de la montaña (bis)... Vamos, sí, vamos).

     “Any way you slice it” presenta la voz acelerada y agolpada de Gene Simmons, con un bajeo fundido entre dos guitarras electrizantes y la marchante batería de Eric Carr.

     “Who wants to be lonely?”, en voz de Stanley, nos comunica: …Wake up in the middle of the night, nobody's gonna make it alright, ooh, I want to say to you time is just passing us by. You keep waiting for something called love. Who wants to be lonely? Who wants to be with you tonight, oh, oh? (…Despierto en medio de la noche, nadie va a arreglarlo, ooh, quiero decirte que el tiempo simplemente nos está pasando. Sigues esperando algo llamado amor. ¿Quién quiere estar solo? ¿Quién quiere estar contigo esta noche, oh, oh?)

     “Trial by fire”, es una combinación de Glam rock con Hard rock, característico “ochentero”, que nos ponía a bailar o hacer desmadre aquella década, con chicas y compas de la secundaria y luego de la carrera técnica. Compuesta por Simmons y Kulick, es interpretada por Gene Simmons y nos relata acerca de vivir la vida como prueba de fuego.

     “I’m alive” no deja de presentar ese Glam movido con Stanley (desenfreno puro en música y en letra).

     “Love’s a deadly weapon” es una entrega ininteligible vocalizada por Simmons, ya que guitarras y batería ahogan su voz por momentos, y el bajo aparece con mayor volumen en el tercer tercio de la canción.

     ¡Pero qué entronización se da con “Tears are falling”! ¡Viene lluvia en sequía! Es Paul Stanley y su voz afinada, quien nos regala esta reflexión melódica y literaria, mitad balada y mitad rock, dadas sus notas y mensaje: I read your mind like an open book, you lost the fire in your eyes, you turn to me with a different look and then it's raining, looks like it's raining. Oh no, tears are falling... Something is wrong as I hold you near, somebody else holds your heart, yeah, you look at me with your eyes in tears. And then it's raining, feels like it's raining, oh no, tears are falling... I saw you cry and now it's raining, yeah, looks like it's raining (someone stole your heart) and now it's raining, feels like it's raining, oh no, tears are falling, oh no, tears are falling –no, no, falling from your eyes (Leo tu mente como un libro abierto, perdiste el fuego en tus ojos, me miras con una expresión diferente y luego está lloviendo, parece que está lloviendo. Oh no, están cayendo lágrimas... Algo anda mal mientras te abrazo cerca, alguien más tiene tu corazón, sí, me miras con tus ojos llenos de lágrimas. Y luego está lloviendo, se siente como si estuviera lloviendo, oh no, están cayendo lágrimas... Te vi llorar y ahora está lloviendo, sí, parece que está lloviendo. Alguien te robó lágrimas, oh no, están cayendo lágrimas –no, no, cayendo de tus ojos).

     “Lágrimas cayendo” nos arrastra a un desagüe de recuerdos juveniles, entre risas y decires de camaradas de aquellas épocas “ochenteras”, nostalgias en paraíso perdido, el paraíso destronado que todos poseemos, desgraciadamente.

     “Secretly cruel” es una pieza musical arrastrada en las andanzas desinhibidas de Gene Simmons.

     “Radar for love”, con ese guitarreo líder, técnico y educado de Bruce Kulick, por enésima ocasión habla de un S.O.S., para un chico necesitado de una chica.

     “Uh! All night” nos despide en marcha de voces (Simmons, Kulick y Carr), bajo la voz guía de Stanley.

     Asylum tuvo como músico invitado a Jean Beauvoir en bajo y coros en las piezas “Who wants to be lonely” y “Uh! All night”, ya que Simmons estuvo de “talegón” en las sesiones. Y como rareza, Paul Stanley tocó el bajo de Simmons en su exitosa “Tears are falling”.

     Finalmente, se ubicó en la posición 20 del US Billboard 200 de la Unión Americana, número 12 en UK Albums Chart del Reino Unido y número 3 en Topplistan de Suecia.

 



Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.

domingo, 26 de julio de 2026

John Lennon – Imagine (1971)


 

La cinta musical

John Lennon – Imagine (1971)

 

Por Miq Ramírez Ochoa

 

La separación de The Beatles en 1970 produjo un escozor interno, tanto en John Lennon como en Paul McCartney, colíderes y coescritores de la banda más famosa del mundo. ¿Por qué? Porque ambos eran amigos desde 1957 y habían sobrevivido trece años de arduas luchas, y luego verse comenzando de nuevo, aunque tuvieran el apoyo de sus esposas Yoko Ono y Linda Eastman, ya no sería lo mismo: dos genios apartados y peleados.

     Cuando Los Beatles no eran tomados en cuenta, allá por 1961, John Lennon dijo: “Debemos luchar hombro con hombro para salir de este atascadero que nos tiene en el hambre”. Y en octubre de 1962 salió a la venta el single Love me do, llegando al número 17 en el UK Singles Chart británico y al primer puesto del Billboard Hot 100 estadounidense; al año siguiente, su primer disco intitulado Please Please Me, los catapultó a la fama con el inmediato número 1 en Inglaterra, fama que no cesaría ni con el último álbum llamado Let it Be (1970).

     Para 1971, ambos ex Beatles llevaban dos álbumes publicados en solitario: John Lennon/Plastic Ono Band e Imagine, de 1970 y 1971 (de John Lennon); y McCartney y Ram, también de 1970 y 1971 (de Paul McCartney). Iban a la par, como era natural en ellos.

     El 9 de septiembre de 1971, John Lennon editó Imagine (Imagina), segundo álbum de estudio y el más impactante, bajo el sello Apple Records que Los Beatles habían fundado. Sus géneros musicales son Rock y Pop, elaborado en formatos disco LP, cassette, 8-Tracks y carrete Reel to Reel.

     Y desde el comienzo se deja sentir la magia musical con la pieza homónima, “Imagine”, que rompió récords mundiales: Imagine there's no heaven, it's easy if you try, no hell below us, above us only sky. Imagine all the people living for today. Imagine there's no countries, it isn't hard to do, nothing to kill or die for and no religion too. Imagine all the people living life in peace. You may say I'm a dreamer, but I'm not the only one, I hope someday you'll join us, and the world will be as one. Imagine no possessions, I wonder if you can, no need for greed or hunger, a brotherhood of man, imagine all the people sharing all the world… (Imagina que no hay paraíso, es fácil si lo intentas, ningún infierno bajo nosotros, encima de nosotros solo el cielo. Imagina toda la gente viviendo el hoy. Imagina que no hay países, no es difícil de hacer, nada para matar o para morir y ninguna religión tampoco. Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz. Tú puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único, espero que algún día te unas a nosotros, y el mundo será como uno. Imagina que no hay posesiones, me pregunto si puedes, sin necesidad de codicia o hambre, una hermandad de la humanidad, imagina a toda la gente compartiendo todo el mundo…).

     La siguiente canción es “Crippled inside”, que inicia con un arreglo de cuerdas eléctricas salteadas, diseño y estilo propio de Lennon; se ejecuta el contrabajo por Klaus Voormann. Nos sumerge de inmediato con su voz lánguida y original. Si vemos el videoclip de la rola, aparece desenfadado lanzando balones de básquetbol en una canasta, sintiéndose ya libre de la presión Beatle: You can shine your shoes and wear a suit, you can comb your hair and look quite cute. You can hide your face behind a smile, one thing you can't hide is when you're crippled inside (Puedes lustrar tus zapatos y usar un traje, puedes peinarte y verte bastante lindo. Puedes esconder tu cara detrás de una sonrisa, una cosa que no puedes ocultar es cuando estás destrozado por dentro).

     “Jealous guy” es la marcación del sentimiento en un introito de piano, moldeando las teclas un bajeo bien ejecutado por Klaus Voormann. Esta pieza es una balada ad hoc, nos sumerge en el viaje del video hacia la pequeña isla dentro del campo inglés, donde Lennon llevará a su amada para prodigarle los versos más significativos de su alma, de su guitarra y de su teclado: I was dreaming of the past and my heart was beating fast, I began to lose control, I began to lose control, I didn't mean to hurt you. I'm sorry that I made you cry, oh no, I didn't want to hurt you, I'm just a jealous guy. I was feeling insecure, you might not love me anymore, I was shivering inside, I was shivering inside, I didn't mean to hurt you. I'm sorry that I made you cry, oh no, I didn't want to hurt you, I'm just a jealous guy (Estaba soñando con el pasado y mi corazón latía rápido, empecé a perder el control, empecé a perder el control, no quise lastimarte. Lo siento por haberte hecho llorar, oh no, no quería lastimarte, soy solo un tipo celoso. Me sentía inseguro, podrías no amarme más, estaba temblando por dentro, estaba temblando por dentro, no quise lastimarte. Lo siento por haberte hecho llorar, oh no, no quería lastimarte, soy solo un tipo celoso).

     “It’s so hard” es el grito de resistencia de John frente a una sociedad exigente que no es recíproca. Hay un bajeo sincopado aquí y una ejecución de dos saxofones: You gotta live, you gotta love, you gotta be somebody, you gotta shove, but it's so hard, it's really hard, sometimes I feel like going down… You gotta run, you gotta hide, you gotta keep your woman satisfied, but it's so hard, it's really hard, sometimes I feel like going down (Tienes que vivir, tienes que amar, tienes que ser alguien, tienes que empujar, pero es tan difícil, realmente es difícil, a veces siento ganas de rendirme… Tienes que correr, tienes que esconderte, tienes que mantener a tu mujer satisfecha, pero es tan difícil, realmente es difícil, a veces siento ganas de rendirme). Pura filosofía social de la buena…

     “I don´t wanna be a soldier” significa un devaneo de frases de Lennon con una voz ida (dando bandazos), en una orquestación genial semejante al posclásico ruso Igor Stravinsky, con instrumentos como vibráfono, guitarra Slide, saxofón, maracas, pandereta y cuerdas orquestales. Simboliza el asqueo y fastidio de ejercer tal o cual oficio en la vida, porque la guerra de Vietnam lo tenía harto.

     Y esa disolución se conecta con la siguiente canción: “Gimme some truth”, arrancando musical y analíticamente contra los estúpidos que no tienen definición conceptual sobre lo que es su realidad, la causa real que se estudia en Filosofía, Sociología y Antropología Social para dilucidar lo que es evidente. Sí, Lennon sistematiza contra los políticos que repiten mensajes sin analizar su contenido y que van como veletas, al mangoneo del viento:

     I'm sick and tired of hearing things from uptight, short-sighted, narrow-minded hypocritics. All I want is the truth, just gimme some truth. I've had enough of reading things by neurotic, psychotic, pig-headed politicians… I've had enough of watching scenes of schizophrenic, ego-centric, paranoiac, prima-donnas. All I want is the truth now, just gimme some truth (Estoy harto y cansado de escuchar cosas de rígidos, cortos de vista, hipócritas de mente cerrada. Todo lo que quiero es la verdad, solo dame alguna verdad. Ya he tenido suficiente de leer cosas de neuróticos, psicóticos, políticos cerdos cabezones… Ya he tenido suficiente de ver escenas de divas esquizofrénicas, egocéntricas y paranoicas. Todo lo que quiero es la verdad ahora, solo dame alguna verdad).

     “Oh, my love” es sugestiva, hace llorar con su guitarra y piano eléctrico, donde intervienen unos dulces platillos tibetanos: Oh, my love, for the first time in my life my eyes are wide open. Oh, my lover, for the first time in my life my eyes can see. I see the wind, oh, I see the trees, everything is clear in my heart. I see the clouds, oh, I see the sky, everything is clear in our world (Oh, mi amor, por primera vez en mi vida mis ojos están bien abiertos. Oh, mi amante, por primera vez en mi vida mis ojos pueden ver. Veo el viento, oh, veo los árboles, todo está claro en mi corazón. Veo las nubes, oh, veo el cielo, todo es claro en nuestro mundo).

     Y aparece “How do you sleep?”, muy severa…, auchhh, y cala la méndiga: Lennon confronta a Paul McCartney en torno al álbum Ram de este último, publicado el 17 de mayo del mismo año 1971 (cuatro meses atrás), por haber provocado McCartney a Lennon en una de sus canciones (“Too many people”) e insultado en la portada del disco, donde aparece Paul detrás de un cerco tomando con sus manos los cuernos de un carnero, simbolizando este animal a John. Y John Lennon responde burlándose de cosas que Paul McCartney compuso con Beatles y con Wings, para lo cual se apoya por George Harrison en la guitarra Slide, además de tres guitarristas más (cinco en total más un piano eléctrico, un bajo y una batería para fulminar):

     So Sargeant Pepper took you by surprise, you better see right through that mother's eye. Those freaks was right when they said you was dead, the one mistake you made was in your head. Oh, how do you sleep? Oh, how do you sleep at night?...You live with straights who tell you, you was king... The only thing you done was ‘yesterday’, and since you've gone you're just ‘another day’... A pretty face may last a year or two, but pretty soon they'll see what you can do. The sound you make is muzak to my ears, you must have learned something in all those years. Oh, how do you sleep? Oh, how do you sleep at night? (Así que Sargento Pimienta te tomó por sorpresa, será mejor que veas a través del ojo de esa madre. Esos raros (tipos) tenían razón cuando dijeron que estabas muerto, el único error que cometiste fue en tu cabeza. Oh, ¿cómo duermes? Oh, ¿cómo duermes por la noche?... Vives con heterosexuales, quienes te dicen que eras rey... Lo único que hiciste fue ‘ayer’, y desde que te fuiste solo eres ‘otro día’... Una cara bonita puede durar un año o dos, pero muy pronto verán lo que puedes hacer. El sonido que tú haces es música de fondo (muzak) para mis oídos, debes haber aprendido algo en todos esos años. Oh, ¿cómo duermes? Oh, ¿cómo duermes por la noche?).

     ¡Caramba! Armemos el rompecabezas epistolar: 1) Sargento Pimienta es el primer álbum de rock conceptual de la historia, compuesto entre Lennon y McCartney, con una sola contribución de Harrison, pero ideado desde su portada y estilización por Paul McCartney (de ahí el ataque de John hacia el personaje y álbum de 1967). 2) Los tipos raros que dijeron que Paul había muerto fue la Prensa mundial, dado que McCartney iba caminando descalzo en la portada del álbum Abbey Road, de 1969, con el paso invertido y con un cigarrillo sostenido en la mano derecha. Eso significa que a los fallecidos se les sepulta descalzos, aparte, Paul es zurdo y lo curioso es que portaba el cigarro en su mano diestra, lo que supuso que tal vez era un impostor aquel personaje y no el auténtico Paul. 3) “Lo único que hiciste fue ‘Ayer’ (Yesterday), y desde que te fuiste solo eres ‘Otro día’ (Another day)”: Esto es un ataque frontal de Lennon, sentenciando que lo único que valió la pena de Paul es la balada Yesterday, de 1965, versionada mundialmente con cerca de tres mil estilos; luego, Another day significa la balada que McCartney le compuso a Linda en 1971, donde él canta lo que ella hace cada día. Y lo más puntiagudo del asunto es que Another day significa también “Un día más”, es decir, desde que Paul McCartney anunció la separación de Los Beatles el 10 de abril de 1970, fue “un día más” en la vida de John Lennon. 4) “El sonido que tú haces es música de fondo para mis oídos -muzak-”, lo que quiere decir “música de restaurante aburrida”. 4) Y sin embargo, Imagine y Ram son ahora álbumes de culto… En fin, ellos solamente se volvieron a ver para charlar y beber cerveza en 1974 y 1976, sin componer música.

     “How?” es la penúltima contribución con las preguntas que un existencialista podría formularse, siempre en esos pensamientos de contumacia como los del gran John Lennon, quien se pregunta cómo puede dar amor cuando no sabe cómo darlo y cuando el amor es algo que se le negó. Su voz es uniforme y convincente.

     “Oh, Yoko!” finaliza como una responsiva de amor de Lennon hacia Yoko Ono, diciéndole entre piano, guitarras, bajo, batería y armónica que en medio de la noche, en medio del baño, de un afeitado, de un sueño y de una nube, él llama su nombre y su amor la encenderá. Lo apoyó en la voz el productor Phil Spector.

     Imagine contó con 17 músicos como Voormann, Nicky Hopkins, Alan White, Bobby Keys, etcétera, y se utilizaron en la interminable fila de instrumentos cinco guitarras distintas, tres pianos, un armonio, dos bajos, un contrabajo, tres baterías, un vibráfono, maracas, pandereta, armónica, dos saxofones y platillos tibetanos. Por si no bastara, intervino el grupo “The Flux Fiddlers”, miembros de la Filarmónica de Nueva York.

     El álbum fue grabado en Londres y Nueva York. Fue el más exitoso de la carrera musical de Lennon y alcanzó el número 1 en UK Albums Chart de Inglaterra, Billboard 200 de Estados Unidos, Kent Music Report de Australia, Federazione Industria Musicale Italiana de Italia, Oricon de Japón, Hilversum 3 LP Top 10 de Holanda y VG-lista de Noruega.



 

Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.

sábado, 18 de julio de 2026

Styx – The Grand Illusion (1977)


 

La cinta musical

Styx – The Grand Illusion (1977)

  

Por Miq Ramírez Ochoa

 

Bienvenido a la gran ilusión, entra y mira qué está pasando, paga el precio, consigue tu boleto para el show. El escenario está listo, la banda empieza a tocar; de repente, tu corazón late fuerte deseando en secreto que fueras una estrella. Pero no te dejes engañar por la radio, la televisión o la revista. Te mostrarán fotografías de cómo debería ser tu vida, pero solo son las fantasías de otra persona. Si crees que tu vida es confusa porque nunca ganas el juego, recuerda que es una gran ilusión. Que en el fondo todos somos iguales, todos iguales, iguales, iguales (Welcome to the grand illusion, come on in and see what's happening, pay the price, get your ticket for the show. The stage is set, the band starts playing; suddenly, your heart is pounding wishing, secretly, you were a star. But don't be fooled by the radio, the TV or the magazine. They'll show you photographs of how your life should be, but they're just someone else's fantasies. So, if you think your life is complete confusion because you never win the game, just remember that it's a grand illusion. 'Cause deep inside we're all the same, all the same, same, same).

     Esta es la entrada festiva de Styx con la pieza “The grand illusion”, del álbum homónimo. Tal rola inicia con una especie de marcha en un tempo de guitarras entre James Young y Tommy Shaw, mientras Dennis DeYoung parafrasea lo que citamos líneas arriba. Son ritmos repetidos y constantes en una voz muy clara.

     Styx nació en 1972 en los Estados Unidos, propiamente en Chicago, e inicialmente estuvo integrado por Dennis DeYoung como vocalista y teclista; James Young en voz y guitarra; Chuck Panozzo en el bajo; John Panozzo en la batería y percusiones, y John Curulewski en guitarra, teclados y voz.

     Curulewski estuvo en la banda hasta diciembre de 1975, con la edición del álbum Equinox, que fue el quinto de estudio, y en octubre de 1976 entró a sustituirlo Tommy Shaw en el disco Crystal Ball, y participaría en voz y guitarra.

     Con la etapa de Curulewski, el estilo de la banda se enmarcó como Progressive rock y Hard rock; con Shaw prosiguió aquellos géneros combinándose con Art rock, Soft rock, Pop rock y Album Oriented Rock.

     El nombre Styx se inspiró en el río mitológico Estigia, que pertenece al mundo griego y simbolizaba el límite entre los vivos y el inframundo o Hades. Estigia era el lugar donde los muertos cruzaban conducidos por Caronte, el barquero de los infiernos.

     Y vean cómo los integrantes de Styx manejaron la numerología: el 7 de julio de 1977 sacan a luz el álbum The Grand Illusion, que fue el séptimo en su haber; fue un día 7, del séptimo mes (julio), del año 1977 y séptimo de la producción. Uff… Nada más les faltó incluir únicamente 7 canciones para continuar con este número cabalístico, pero le erraron, son ocho las melodías.

     The Grand Illusion fue lanzado por A&M Records, bajo los géneros musicales Progressive rock, Hard rock y Art rock. Salió en disco vinilo, cassette, 8-Tracks y Reel to Reel (cinta magnetofónica de bobina abierta). Y la portada surrealista se basó en la pintura del belga René Magritte “La firma en blanco” (1965).

     La segunda canción del álbum se intitula “Fooling yourself (The angry young man)”, entonada por Tommy Shaw, con una característica voz del folk estadounidense; nos alegra el día en una carretera o en un paraje acerca de un joven enojado por un engaño, el cual no desea estar en pie.

     “Superstars”, contribución de Young, DeYoung y Shaw, se presenta como una ‘sección hablada’ entre estos tres vocalistas referente a alcanzar el estrellato. Es a tres voces corales, pero con la voz sobresaliente de DeYoung: You've read about me in the papers, you've seen me on the movie screen, you know everything about me. I'm your late night fantasy, but don't think I can't hear you calling from the shadow of the 14th row. 'Cause I've had the same dreams you've had a few short years ago, and that's why I know you and I we will climb so high: Superstars, ‘whoa, whoa’, you and I (Has leído sobre mí en los periódicos, me has visto en la pantalla del cine, sabes todo sobre mí. Soy tu fantasía de medianoche, pero no creas que no puedo escucharte llamar desde la sombra de la fila 14. Porque he tenido los mismos sueños que tú hace unos pocos años, y por eso sé que tú y yo vamos a escalar tan alto: Superestrellas, whoa, whoa, tú y yo).

     “Come sail away” parece transportarnos al espacio exterior en pleno inicio de Star Wars, aquel año 1977, y es cantada por Dennis DeYoung, ejecutando los teclados James Young. Habla sobre buscar el mañana en cada costa, sobre sueños de la infancia y de navegar lejos.

     Pero “Miss America” es otro voltaje, en la única composición e interpretación solista de James Young, arrancando con una reflexión acústica de teclados y enseguida esas dos guitarras, con el bajo y la batería, en un aderezo festivo. Esta canción nos relata el espejismo de los concursos de belleza, en este caso Miss América, donde figura una chica de sonrisa agotada en el zoológico humano. Y esa voz rasposa de Young vaciándose en cada línea instrumental y letrista que, a su vez, rompe cada nota en el pentagrama.

     “Man in the wilderness” comienza sobre paso seguro, avanza avizorando un destino incierto. Tommy Shaw nos participa sobre un hombre solitario que no halla luz propia y, por tanto, sin sentido propio.

     “Castle walls” es una sinfonía de voces después del introito de DeYoung, entre sintetizador, guitarras, bajo y percusiones amurallándonos entre esos bloques del castillo, donde se guardan historias diversas al paso de los siglos, “más allá de los muros de este castillo, donde el puerto distante se encuentra con el cielo” (far beyond these castle walls, where the distant harbor meets the sky). Y la gran instrumentalidad concluye con un rasgueo electroacústico.

     “The grand finale” es la obvia despedida en coro, con DeYoung como líder: Sail away, superstars, sail away, superstars. So if you think your life is complete confusión, 'cause your neighbors' got it made, just remember, please, please, it's a grand illusion. And deep inside we're all the same, we're all the same. ‘Whoa, whoa, whoa’ (Naveguen lejos, superestrellas, naveguen lejos, superestrellas. Si piensas que tu vida es puro caos porque tus vecinos lo tienen todo resuelto, solo recuerda, por favor, por favor, es una gran ilusión. Y en el fondo todos somos iguales, todos somos iguales. Whoa, whoa, whoa).

     Este séptimo álbum (¡aferrado con el 7!) se produjo con una tensión dentro del grupo: James Young empujaba con fuerza hacia un rock duro, sucio y directo, mientras que Dennis DeYoung insistía en presentar baladas progresivas y teatrales; en tanto, Tommy Shaw se inclinaba hacia un rock suave y campirano. Los hermanos Chuck y John Panozzo no se metían en dilemas.

     Styx manejó temas medievales y alegorías; supo ponerse a la altura de grupos clásicos norteamericanos como Eagles y Boston, afrontando a la vorágine inglesa al otro lado del Atlántico.

     Finalmente, The Grand Illusion se encuadró en el lugar número 6 (no 7, ¿y sigo aferrado?) del Billboard 200 estadounidense y no tuvo ningún sitio en el UK Albums Chart inglés.



 

Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.

martes, 14 de julio de 2026

El análisis futbolístico

 

El análisis futbolístico

 

Por Daniel Salinas Basave

 

Martes 14 julio 2026. Más allá del análisis futbolístico, aquí les comparto las razones que tengo, o tendría, para apoyar a cada uno de los cuatro semifinalistas.

Razones para apoyar a España. La principal razón es que España también es mi país. Mi hijo y yo tenemos pasaporte español, estamos orgullosos de ello y sentimos a España como una madre. Es el país de mi abuela y de toda una rama familiar, por lo que nada nos daría más gusto que ver a la Furia Roja levantar la copa.

Razones para apoyar a Argentina. La principal razón es que es el equipo al que tradicionalmente he apoyado desde 1986. Un país cuya cultura ha influido tremendamente en mi vida. Además, tengo el honor de haber publicado un libro y recibido un premio en Argentina, lo que me ha permitido conocer extraordinarias personas en ese país.

Razones para apoyar a Francia. Dado que es un equipo que me tiende a caer mal, la única razón que tendría para alegrarme de su casi seguro triunfo: Es el país en donde mi hermana Ana Lucía vive desde hace más de 20 años y donde nacieron mis sobrinos Victoria y Alex. También es el país del Ser de Luz André Pierre Gignac.

Razones para apoyar a Inglaterra. Ningún vínculo me une a la isla, pero su música me acompaña todos los días. Además, les agradeceré por siempre la creación del único deporte que me apasiona, la única religión universal, el único lenguaje planetario que se llama Futbol.

Si el parámetro fuera literario, el Campeón del Mundo sería Argentina, pues aunque España tiene a la madre de todas las novelas antiguas y modernas que, les guste o no, sigue siendo el Quijote, Argentina es por mucho el país que más me ha influido y el que tiene más representantes en mi biblioteca (incluso más que México). Además, tiene al campeón de campeones que se llama Jorge Luis Borges, quien me diría que el campeón literario debe ser Inglaterra, pues nadie como él amó tanto a la literatura británica. Si tuviera que elegir un solo francés, me quedo con el padre del ensayo, Michel de Montaigne, aunque en tiempos modernos Houellebecq me ha sangrado con más de una novela navaja.

Claro, si el parámetro fuera musical el Campeón del Mundo sería Inglaterra pues nadie derrota a Iron Maiden, Black Sabbath, Motörhead y Judas,  aunque España, con Eskorbuto, La Polla, Barón Rojo y Ángeles del Infierno, y Argentina con Charly, Fito, Flaco Spinetta, Hermética y La Renga forman parte del soundtrack de mi vida. En música el gran perdedor es Francia, pues no le ha aportado gran cosa al Rock o el Metal, aunque sin duda mi amigo PG Beas me dirá que Gainsbourg solito es el campeón del universo.

Otro tema a considerar serían los vinos y licores, en donde la cosa sí está reñidísima entre los Ribera del Duero, los Burdeos o los Malbec de Mendoza, aunque en este veranito un refrescante vaso de Tanqueray London Dry los anda rebasando por la derecha y por la izquierda, a no ser que el Verdejo de Rueda diga otra cosa.

Por lo que a experiencias vividas se refiere, he tenido la fortuna de visitar los cuatro países. Al que más veces he ido es Argentina (cinco veces) y al que menos veces es Inglaterra (dos veces). Si tuviera que elegir uno de los cuatro para vivir, España gana por goleada, aunque Argentina no me molestaría. Eso sí, creo que me costaría poder vivir en Inglaterra y mucho más aún en Francia.

Y bueno, en cuanto a lo estrictamente futbolístico mi favorito sentimental es obviamente España, pero mi lógica elemental, cartesiana y analítica me dice que Francia está un escalón arriba de los otros tres y está condenado, quiera o no, a ser el Campeón del Mundo (ojalá me equivoque). Eso sí, el mejor partido, ni duda cabe, será Inglaterra vs Argentina.

 


Daniel Salinas Basave es licenciado en derecho, periodista y escritor. Ha colaborado en EsquireGatopardoMilenio Replicante, entre otras publicaciones. Trabajó como reportero en El Norte de Monterrey y en Frontera, de Tijuana. Actualmente tiene espacios editoriales semanales en Semanario InfoBajaSuplemento Cultural Palabra, Síntesis tv y San Diego Red. Es Premio Estatal de Literatura Baja California 2010 por Réquiem por Gutenberg. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario Malcolm Lowry 2014 por Cartografías de Nostromo. Relatos de espías, embajadores y embusteros. Premio Gilberto Owen de Literatura 2015, en la categoría de cuento, por Días de whisky malo. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas 2015 por El lobo en su horaLa frontera narrativa de Federico Campbell. Ganador del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2015, en el género de ensayo, por el trabajo titulado Bajo la luz de una estrella muerta.

sábado, 11 de julio de 2026

Cream – Disraeli Gears (1967)


La cinta musical

Cream – Disraeli Gears (1967)

 

Por Miq Ramírez Ochoa

 

Los años sesenta del siglo XX fueron el parteaguas musical de la música rock con todos sus géneros, destacando el Blues (a secas), Blues rock, Pop rock, Psychedelic rock, Acid rock y Hard rock.

     Cream es una de esas agrupaciones británicas que mezcló estilos musicales, formando un rock híbrido, pero le faltó potencia orquestal y revolucionaria, dado que solamente tuvo una existencia de tres años (1966-1969), y eran tres muchachos en su elenco. Estuvo integrada por el guitarrista y cantante Eric Clapton, el batería Ginger Baker y el bajista-cantante Jack Bruce.

     Disraeli Gears (Engranajes de Disraeli) es el segundo álbum de cuatro que grabaron, producido el 2 de noviembre de 1967 bajo el sello Reaction Records. Sus estilos musicales son Psychedelic rock y Blues; fue editado en disco de vinilo, cinta Play-Tape, cinta 4-Tracks, cinta 8-Tracks, cinta cassette y cinta Reel to Reel. La portada fue diseñada por Bob Whitaker y Martin Sharp.

     Eric Clapton ya había estado en conjuntos como The Yardbirds y John Mayall & The Bluesbreakers y, cuando se formó Cream, se dispuso este nombre debido a que sus tres integrantes se consideraron la “crème de la crème” de todos los músicos de jazz y blues de Gran Bretaña.

     Disraeli Gears se constituyó como el primer álbum con canciones ya propias del grupo, estrenándose como vocalista Eric Clapton, algo que disgustó al bajista Jack Bruce (en el álbum previo de 1966, Fresh Cream, el cantante era Bruce, apoyado por su esposa Janet Godfrey y por Ginger Baker).

     La cinta o disco arranca sicodélicamente con “Strange brew”, fajándose Eric Clapton en un mensaje suave entre ‘batea cremosa’: Strange brew, kill what's inside of you. She's a witch of trouble in electric blue, in her own mad mind she's in love with you, with you. Now what you gonna do? Strange brew, kill what's inside of you. She's some kind of demon messing in the glue. If you don't watch out it'll stick to you (Extraña mezcla, mata lo que hay dentro de ti. Ella es una bruja problemática de azul eléctrico, en su propia mente loca está enamorada de ti, de ti. ¿Ahora qué vas a hacer? Extraña mezcla, mata lo que hay dentro de ti. Ella es una especie de demonio mezclándose en el pegamento. Si no tienes cuidado se te pegará a ti).

     “Sunshine of your love” es el clásico ritmo de final de años sesenta, con instrumentaciones módicas y chispas de guitarras. Es una carta de amor “en la luz del sol de tu amor” (in the sunshine of your love), interpretada por Bruce y Clapton.

     “World of pain” es rítmica entre batería y bajo; describe melancolía y soledad en la ajetreada vida urbana, el árbol se destaca como sensación de aislamiento. Es cantada por Bruce y Clapton, y dice: Outside my window is a tree, outside my window is a tree. There only for me and it stands in the grey of the city. No time for pity, for the tree or me. There is a world of pain in the falling rain around me. Is there a reason for today? (Fuera de mi ventana hay un árbol, fuera de mi ventana hay un árbol. Está solo para mí y se mantiene en el gris de la ciudad. No hay tiempo para compasión, para el árbol o para mí. Hay un mundo de dolor en la lluvia que cae a mi alrededor. ¿Hay una razón para hoy?)

     “Dance the night away” se funde en guitarras eléctricas sucesorias para bailar toda la noche, cantada igual por Bruce y Clapton, restregando: Gonna build myself a castle high up in the clouds. There'll be skies outside my window, lose these streets and crowds, dance the night away (Voy a construirme un castillo bien alto en las nubes. Habrá cielos afuera de mi ventana, perder estas calles y multitudes, bailar toda la noche).

     “Blue condition” habla de emprendimiento y de reflexión en una condición triste; es la clásica voz “cigarreada” de aquella década de liberación entre hippies alcoholizados y “sustanciosos”. Aquí platica Jack Bruce.

     “Tales of Brave Ulysses” capta ritmos y conlleva marcaciones musicales en sonidos oscuros. Nos relata Bruce la travesía de Ulises y cómo sus oídos fueron torturados por las sirenas que cantaban dulcemente, “donde el cielo ama al mar” (where the sky loves the sea), mientras Afodita cabalga en un caparazón carmesí.

     “Swlabr”, de Bruce, es sonido uniforme sesentero con guitarra siempre líder de la época. No hay significado para el título de esta canción, habla de una chica que acude con una mirada llena de alma en su cara, haciendo sentir al autor en un país de las maravillas con colores fantásticos. Y esos colores se reproducen en la portada sicodélica del álbum en mención.

     “We’re going wrong” es una recitación de Bruce, no canta, no grita, ni asevera, solamente sentencia sobre abrir la mente y dejar el mal camino. Guitarra y batería marcan la batuta.

     “Outside woman blues” es un blues machista que menciona mantener a raya a la mujer, y es Clapton quien lo interpreta.

     “Take it back” llama y arrellana musicalmente en la voz de Bruce, con una armónica pegajosa y bluesera ejecutada por él, y menciona retirar algo que afecta en la vida.

     Finalmente, “Mother’s lament” es una pieza cantada por Baker, Clapton y Bruce, la cual cierra pianísticamente.

     La agrupación se disolvió temprano debido a los pleitos constantes entre Baker y Bruce, donde Clapton debía intervenir a cada momento.

     Aun así, Disraeli Gears se coló al puesto número 5 del UK Albums Chart inglés, al número 4 del Billboard 200 americano (estos dos primeros son los más importantes a nivel mundial), al número 1 del Kent Music Report australiano y al número 1 del Suomen Virallinen Lista finlandés.



Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.

domingo, 5 de julio de 2026

El Hilton

 

Diseño gráfico: Copilot IA

El Hilton

 

Por Gustavo del Bosque

 

A principios de los años setenta derribaron el Hotel Palacio Hilton de la Ciudad de Chihuahua. Desde el momento de la demolición se acorrientó el Centro Histórico. Cuando lo estaban tirando, yo estaba en la Ciudad de México. Lloré desconsolado.

En ese bello recinto empecé a cantar muy jovencito. Me dio chance don Miguel Pavia, con los maestros Chava Tejeda, Kiko Ríos, Richy Chavarría y Leonel Corral, de grata memoria; los creadores de la bohemia musical con clase muy a su estilo.

Llore, sí, y no me avergüenzo de aceptarlo. Lloré amargamente porque sentí que me habían borrado mis inicios como un cantante adolescente lleno de sueños.

No lo podía creer.

Semejante atentado.

Admiraba tanto ver llegar a don Julio Laguette y a don Ramiro Uranga cuendo eran muy jóvenes, con aquella finos trajes cruzados Pierre Cardin, una corbata italiana de seda estampada en diferentes tonos de color verde, y a don Ramiro Cota con sus elegantes corbatas Ascot. Hasta llegue a preguntarle que cómo se llamaba esa prenda. Extrañado, muy gentil, me dijo se llaman Gaznés.

Varias veces me repetí: Algún día vestiré como ellos.

Y cuando pude hacerlo, los busque y los encontré en una tienda frente al Hotel Fiesta Palace en la Ciudad de México.

Ya en Monterrey, cuando daba yo un concierto en Reno Club, entre el público estaba Ramiro Uranga con un señor Garza Sada, me pidió dos canciones: Peleas y Parece que fue ayer. Estuve en su mesa y salí con la simpleza de decirle: Por fin pude vestirme como el galán de galanes de los años sesenta, don Julio Lagguette.

Sonrió muy dubitativo por mi ocurrencia.

Pero quién no es un galán a los 19 años y en este ambiente.

 


Gustavo del Bosque es cantante, actor y cronista.