sábado, 22 de agosto de 2026

Objetos blancos

 

Objetos blancos

 

Por Guadalupe Ángeles

 

Esta tarde me siento a la orilla de la vida y veo los matices distintos de lo ocurrido. Ciertamente, hay una suave tristeza al contemplar el especial talante que convierte a seres entrañables en sencillos perpetradores de crueldades de extraño filo. ¿Por qué no tener mejor una buena pelea y que corra la sangre que tenga que correr, a difuminar el rencor en microdosis abyectas? (Pregunto, pero veo la respuesta como quien contempla una paloma esculpida en un bloque de azúcar sobre la palma de su mano). Para microdosis prefiero otras sustancias.

Bromas aparte. No voy a destinar energía en asesinatos simbólicos, a esta hora no.

Las eras se suceden y tan cierto es eso como que la balanza se inclinará hacia donde se tenga que inclinar, no será tampoco este el único lazo del que me deba desprender, si el lazo no hace red, habrá que soltarlo sin miedo. Rendiré el homenaje necesario para transitar los duelos, me sé el camino.

La vida misma, este respirar pausado, el lento devorar el tiempo mis rencores, avaricias, disturbios, ese estar, este estar es lo primero que agradezco y dejo el enorme ramo de rosas blancas donde corresponda.

 Viva dentro de un cuerpo humano, y luego viva sobre la tierra es mucho para agradecer, y lo hago.

 ¿Que luego somos desconocidas? Así la crueldad del paso del tiempo en que, cada atardecer como este trae su nostalgia y su distante alegría, porque fuimos aunque ya no somos.

Y fue tanto.

Pero los cachorros crecen y las aves oscuras tienen extrañas costumbres, o deciden con lucidez hacer como las golondrinas que no saben de veranos.

Contemplo así al suave silencio, al ritmo del aire que entra y sale de mis pulmones, veo mis manos sobre la blancura del papel y ofrezco un ramo de rosas blancas como quien agita un trozo de blanca seda amarrado a mi fusil de madera, juguete viejo, inofensivo, juguete al fin.

 


Guadalupe Ángeles nació en Pachuca, Hidalgo. Fue directora de la revista Soberbia. Entre sus obras se encuentran Souvenirs (1993), Sobre objetos de madera (1994), Suite de la duda (1995), Devastación (2000), La elección de los fantasmas (2002), Las virtudes esenciales (2005), Raptos (2009) y No es luz, mas enceguece (2023). Ha colaborado en ÁgoraEl FinancieroEl InformadorEl OccidentalLa Jornada Semanal; en las revistas electrónicas nacionales Al margen y Argos y en las españolas: Babab y EspéculoPremio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos 1999 por Devastación. Actualmente radica en Guadalajara.

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