RIP Editorial ERA (1960-2026)
Por
Daniel Salinas Basave
Podemos afirmar que en este
triste lunes termina una Era en la historia editorial de México. En mi camino
de vida como lector, hay ciertos libros u obras que han marcado un umbral o una
encrucijada. Después de leerlos ya nada es igual. Vaya, mi vereda como lector
no habría sido la misma de no haberme topado un día con José Revueltas y
Malcolm Lowry por mencionar solo un par de ejemplos de lecturas tatuaje, piezas
que horadaron en lo profundo. Pues bien, tanto Revueltas como Lowry llegaron a
mí por Editorial Era, uno esos faros culturales que nos dejó por herencia el
exilio republicano español o sus descendientes.
Con esos dos me hubiera
bastado para prenderle un par de velas de gratitud eterna a esa casa editorial.
Si a eso sumamos más de una veintena de títulos: César Aira, antologías
icónicas como Norte o A ustedes
les consta o joyas irrepetibles como Cartucho de Campobello; Aura de Fuentes; Las
batallas en el desierto de Pacheco; La noche de Tlatelolco de Poniatowska; El arte de la fuga o Domar a la divina garza de Pitol; Los indios de México de Fernando Benítez; obra de
Parra y de Toscana o El cuarto
jinete de Verónica Munguía, solo puedo concluir que me han dado a llenar.
Más recientemente publicaron
a jóvenes talentosos como Joel Flores e Hiram Ruvalcaba. Vaya, la mayoría de
los ejemplares que hay en mi biblioteca con el sello de esa editorial son
piezas que han dejado huella profunda.
Este triste lunes Editorial
Era apaga la imprenta y baja la cortina. La carta que acabo de leer es
desoladora: “Hoy, a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones
Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado
tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros”
En estos últimos seis años
hemos peleado de mil maneras para mantener la editorial viva, pero los ingresos
para lograrlo no han llegado”.
En fin. El presente es una
descomunal y afilada guillotina, una bestia insaciable que no deja de devorar.
Acaso en el futuro solo
sobrevivirán titanes multinacionales como el voraz pingüino que todo lo traga o
los quijotescos esfuerzos de salmones suicidas que emprendan proyectos
artesanales por puro amor al oficio de edificar iglús en el desierto.
Échenle los santos óleos a
Editorial Era. Mientras haya vida, yo seguiré pepenando tus ejemplares en las
mesas de antiguallas y en los sótanos empolvados donde habita la nostalgia y el
olvido que ya somos.
Daniel Salinas Basave es licenciado en derecho, periodista y escritor. Ha colaborado en Esquire, Gatopardo, Milenio y Replicante, entre otras publicaciones. Trabajó como reportero en El Norte de Monterrey y en Frontera, de Tijuana. Actualmente tiene espacios editoriales semanales en Semanario InfoBaja, Suplemento Cultural Palabra, Síntesis tv y San Diego Red. Es Premio Estatal de Literatura Baja California 2010 por Réquiem por Gutenberg. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario Malcolm Lowry 2014 por Cartografías de Nostromo. Relatos de espías, embajadores y embusteros. Premio Gilberto Owen de Literatura 2015, en la categoría de cuento, por Días de whisky malo. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas 2015 por El lobo en su hora. La frontera narrativa de Federico Campbell. Ganador del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2015, en el género de ensayo, por el trabajo titulado Bajo la luz de una estrella muerta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario