lunes, 24 de agosto de 2026

El dolor físico

 

Diseño gráfico: Marco Benavides

El dolor físico

 

Por Marco Benavides

 

No toca a la puerta, no avisa que llega: entra sin permiso, ocupa el cuerpo entero y reordena la vida en torno a una sola certeza:

“Tengo dolor”, dice la persona.

No distingue edad, origen ni fortuna; llega igual al niño que se raspa una rodilla que al anciano que carga décadas de trabajo en la espalda. Es, ante todo, una experiencia democrática de la fragilidad humana. “Lo único que quiero es que se vaya”, ansía el paciente.

En la cultura popular, ese dolor rara vez aparece desnudo: se viste de metáfora. Hay imágenes que, sin pretenderlo, describen con precisión casi clínica lo que ocurre bajo la piel: una fractura que no siempre se ve, pero que se siente con una claridad absoluta o un apéndice perforado que indica el lugar exacto en el abdomen donde se amenaza la vida, como si el cuerpo hablara un idioma propio, hecho de punzadas y de silencios.

Ese idioma tiene gramática biológica: inflamación, daño de tejidos, detectores de dolor que disparan señales, sustancias químicas que inundan el sistema nervioso. Pero traducir el dolor solo a fisiología es quedarse a medias. Cuando el dolor se queda a vivir cuando deja de ser episodio y se vuelve rutina empieza a rehacer la identidad de quien lo padece. Cambia el paso al caminar, la calidad del sueño, la manera de estar con otros. Quien convive con dolor persistente aprende, casi sin querer, un oficio nuevo: el de negociar con su propio cuerpo, medir cada movimiento, calcular el costo de cada gesto.

Ahí, en ese desgaste, nace la resistencia. Resistir no es negar el dolor ni fingir que no existe: es reconocerlo sin dejar que ocupe la totalidad de la vida, como un llamado a sostenerse cuando no hay un hombro disponible para apoyarse en él. En medicina, ese llamado tiene traducción exacta: adherencia terapéutica, búsqueda persistente de alivio, la voluntad terca, cotidiana de seguir intentando. La fe, entendida como confianza en el cuerpo, en el tratamiento, en el tiempo, funciona como un analgésico silencioso que ningún frasco puede contener.

El dolor también obliga a mirar de frente los límites. Hay heridas que, en efecto, no se pueden borrar: secuelas que se quedan, cicatrices que no se irán. Y sin embargo, incluso ahí es posible la adaptación. La rehabilitación y el acompañamiento de quienes saben acompañar permiten reconstruir una vida funcional, distinta pero propia. Resistir no es gesto heroico ni instantáneo: es un proceso lento, con días que ceden y días que no, donde cada avance pequeño pesa más de lo que parece.

Al final, el dolor físico recuerda algo esencial: el cuerpo es territorio vivo, vulnerable, extraordinario. Sentirlo es señal de que algo pide atención; resistirlo es prueba de que todavía estamos aquí. En ese equilibrio entre herida y fortaleza se sostiene una verdad simple: el dolor no define a quien lo sufre, pero sí puede transformarlo. Y en esa transformación, la fe o la confianza, o la simple obstinación de seguir se vuelve herramienta terapéutica: silenciosa, pero indispensable.

 

Dr. Marco Benavides, 24 agosto 2026

 


Marco Vinicio Benavides Sánchez es médico cirujano y partero por la Universidad Autónoma de Chihuahua; título en cirugía general por la Universidad Autónoma de Coahuila; entrenamiento clínico en servicio en trasplante de órganos y tejidos en la Universität Innsbruck, el Hospital Universitario en Austria, y en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Ha trabajado en el Instituto Mexicano del Seguro Social como médico general, cirujano general y cirujano de trasplante, y también fue jefe del Departamento de Cirugía General, coordinador clínico y subdirector médico. Actualmente jubilado por años de servicio. Autor y coautor de artículos médicos en trasplante renal e inmunosupresión. Experiencia académica como profesor de cirugía en la Universidad Autónoma de Chihuahua; profesor de anatomía y fisiología en la Universidad de Durango. Actualmente, investiga sobre inteligencia artificial en medicina. Es autor y editor de la revista web Med Multilingua.

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