sábado, 29 de agosto de 2026

Queen – Jazz (1978)

 

La cinta musical

Queen – Jazz (1978)

 

Por Miq Ramírez Ochoa

 

Hablar de Queen es recordar un rock sinfónico sin parangón en la historia de bandas musicales.

     Queen inició en Londres a principios de los años setenta del siglo pasado con el cantante y pianista Freddie Mercury, el guitarrista Brian May, el baterista Roger Taylor y el bajista John Deacon. Freddie Mercury bautizó a la banda como Queen en 1971.

     Sería en 1973 cuando lanzara su primera grabación, Queen, por EMI Records, y sus primeros discos estuvieron marcados por un rock progresivo y un Hard rock, hasta ir incorporando Arena rock, Pop rock y música sinfónica.

     En 1975, “Bohemian Rhapsody”, del cuarto álbum de estudio A Night at the Opera, los catapultó a la fama mundial, éxito que ya no los abandonaría hasta la muerte de Mercury en 1991.

     Y Jazz, el álbum que nos ocupa hoy, vio la luz el 10 de noviembre de 1978 bajo las discográficas EMI Records, en Reino Unido, y Elektra Records en Estados Unidos, con los géneros musicales Rock, Pop y Hard rock. Jazz es el séptimo álbum de estudio de la banda, producido en formatos LP, cassette, 8-Tracks y cinta magnetofónica Reel to Reel.

     La primera contribución se llama “Mustapha”, sonando a plegaria islámica en un inicio, hasta que interviene la guitarra de Brian May. Es obra de Freddie Mercury y una parte de sus letras son en lengua persa o farsi (la que se habla en Irán): Mustapha, na stolei, Mustapha, es na sholei, ya low eshelei, ¡salaam aleikum! (Mustapha, no te olvides, Mustapha, no te rindas, no te avergüences, ¡saludos!)

     “In only seven days”, de John Deacon pero interpretada en voz y piano por Mercury, cautiva como balada: se expande melódicamente en una tarde lluviosa, en un recuerdo nostálgico, en una calle antigua, en un café vespertino caray, así lo siento, pero el bajista Deacon relata que salió de vacaciones un lunes y el martes vio a una chica sonriéndole en la playa; el miércoles ya no la vio y la esperó; el jueves aquella chica acudió a la playa y él le preguntó su nombre, diciéndose que en solo siete días se necesitarían cien o más para que los recuerdos se desvanecieran (“in only seven days it would take a hundred or more for memories to fade”); luego, llegó el viernes y abrazó a la chica, deseando que ese día jamás desapareciera; el sábado, igual, y el domingo regresó a casa con su soledad y su tristeza a cuestas.

     “Bicycle race”, de Mercury, causó censuras debido a que los integrantes de Queen realizaron un videoclip donde aparece una carrera de 65 mujeres ciclistas desnudas y el álbum mostraba en su interior un poster de aquel video. El poster fue retirado por obsceno, entregándose a todo aquel cliente que fuera mayor de edad y lo solicitara por escrito en la disquera. Esta canción hace sonar las campanillas de las bicicletas de todos los aficionados a este deporte, destacándose la bataca de Taylor y la guitarra de May. Cabe mencionar que la rola hace alusión a íconos de la década, como Jaws (Fauces, de la película Tiburón), Star Wars, Watergate, Peter Pan, Frankenstein, Superman y Vietnam.

     “Let me entertain you”, de Mercury, es un juego de sentencias y adivinaciones: un showman aparece ante sus espectadores ofreciendo entretenimiento loco.

     “Fun it”, de Roger Taylor y cantada por él, con “toms” eléctricos de batería, envía al escucha a los padecimientos naturales de los años setenta, enclavados en “fumadas” de comentarios, quejas vivenciales y bebidas espirituosas en diversión irrepetible de bailar toda la noche. En el minuto 2:13, puede escucharse con audífonos a Taylor, del lado izquierdo, y a Mercury, del lado derecho, cantando: Everybody, everybody gonna have a good time tonight, time tonight (Todos, todos van a pasar un buen rato esta noche, hora esta noche).

     “Leaving home ain’t easy”, pieza compuesta por May y Deacon, arrastra una voz de May como en arena, la cual se diluye como viento en el horizonte. Se trata de un hombre que ha decidido dejar el hogar y sus miserias, no es fácil hacerlo, pero debe sacudir el polvo de sus zapatos e ir hacia adelante.

     “If you can’t beat them”, de Deacon y cantada por él, hace bailar desde fines de los setentas hasta hoy en un viaje festivo, casi inagotable con esa ejecución instrumental en vivacidad. Sí, señores, es movimiento musical para relajarse ante faenas de la vida. Es tipo Hard rock con un solo de guitarra de más de dos minutos y habla de levantar ánimos ante la soledad.

     “Dead on time”, de May y en voz de Mercury, es un correr de sonidos en el estudio -una especie de reprise sostenida- en un Hard rock sin más: una guitarra agresiva de May, una veloz línea de bajo de Deacon y una potente batería de Taylor. Trata de un individuo que vive de sus impulsos y, al final, se oye un trueno que Brian May grabó durante una tormenta en Montreux, Suiza.

     “Jealousy”, de Mercury, es una balada fascinante destacándose el piano, bajo y bombos y platillos de la batería, en esa voz magistral de ópera y opereta en la persona de Freddie, quien sabía proyectarse ostentosamente en el escenario y con coros netamente educados.

     “Fat bottomed girls”, de May, inicia con coro entre los cuatro integrantes y lo que sigue es un bajeo y guitarreo en perfecta secuencia rítmica y melódica, respectivamente, entre Deacon y May (y no se diga la ejecución en batería por Taylor). Es Arena rock con la voz inconfundible de Mercury.

     “Dreamer’s ball”, de May y cantada por él, es digerible en una voz grave intervenida por su guitarra: …Oh, take me, take me to the dreamer's ball, mmh, I'll be right on time and I'll dress so fine (…Oh, llévame, llévame al baile del soñador, mmh, llegaré a tiempo y me vestiré tan bien)… Y un coro uniforme concluye: Oh, take me, hold me, remember what you told me. You'd meet me at the dreamer's ball, I'll meet you at the dreamer's ball. Oohh (Oh, tómame, abrázame, recuerda lo que me dijiste. Me encontrarías en el baile del soñador, yo te encontraré en el baile del soñador. Oohh).

     Esta canción de May es de una persona que vive con el corazón roto y sueña hallarse con su expareja en un baile, prometiendo lucir impecable en el encuentro. Es un Blues acústico con un sonido retro del principio de los sesenta.

     “Don’t stop me now”, de Mercury, es un clasicismo musical vertido en cada nota y cuatro voces uniformes bajo el liderazgo de Freddie. Es una sentencia de pasarla bien: I'm floating around in ecstasy, so don't stop me now (Estoy flotando en éxtasis, así que no me detengas ahora).

     “More of that jazz”, de Taylor e interpretada por él, es una despedida con secuencia de algunas canciones del álbum. Taylor, además de la batería, ejecuta ritmos de maracas: If you're feeling tired and lonely, uninspired and lonely, if you're thinking how the days seem long, all you're given is what you've been given a thousand times before. Just more, more, more of that jazz. More, no more of that jazz. Give me no more, no more of that jazz (Si te sientes cansado y solo, sin inspiración y solo, si estás pensando en lo largos que parecen los días, todo lo que recibes es lo que te han dado mil veces antes. Solo más, más, más de ese jazz. Más, no más de ese jazz. No me des más, no más de ese jazz).

     Jazz es un álbum ecléctico, donde cada miembro puso lo suyo y lo mejor de sí. Quedó ubicado en el segundo sitio del UK Albums Chart inglés, sexto lugar en el Billboard 200 americano y tercer lugar en Nationale Hitparade LP Top 50 holandés.


 


Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.

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