lunes, 12 de enero de 2026

Cisne lodo, de Guadalupe García Bueras/ Principio de construcción del poema contemporáneo

 


Cisne lodo, de Guadalupe García Bueras

Principio de construcción del poema contemporáneo

 

Por Federico Corral Vallejo

 

Cisne lodo, de la autora sonorense Guadalupe García Buera, ha sido acreedor al Premio Nacional de Poesía Tintanueva 2025, en su emisión XXVI, consecutivamente desde 1999.

Este libro posee, entre otras características, nivel literario, originalidad, uso de figuras retóricas propias de la poesía, así como indicios prácticos de la teoría de los diferentes tipos del verso libre, que no es tan libre como se supone, pues modifica sustancialmente el principio de construcción del poema contemporáneo. Uno de los extremos a los que se llega es la separación de las estructuras tradicionales como el soneto, el romance o la décima, entre otros. No obstante, hay puntos intermedios que motivan el diseño orto-tipográfico de los nuevos textos, y que algunas de esas técnicas son punta de lanza para dar rienda suelta a las vanguardias literarias en el universo de la literatura universal. Por lo cual Cisne lodo está relacionado de manera íntima con un coloquio de fondos retóricos, engalanados con distintas instancias metafóricas, mismas que traen implícitas una mayor sensibilidad y una apertura a las nuevas formas y cánones que rompen con la expresión conocida como tradicional.

Es así como en el plano del discurso retórico de Guadalupe García Bueras, la poeta va estableciendo sus propias bases para que su intención lírica, mediante el verso libre, se vea concretada de manera ya visual, o explicita. Tales expectativas o líneas poéticas reconfiguran la secuencia horizontal de la escritura tradicional e incursionan en nuevos trazos, que rebasan el puro significado de las palabras, y a su vez producen otros sentidos y significados por medio de la grafía de los textos. Eso puede verse en los dos apartados que conforman el cuerpo de la obra referida subtitulados: “Cerebro frío” y “Poéticas de la infancia”. En ambos apartados el lector podrá leer y observar detenidamente cómo los poemas de García Bueras van engrosando los ejemplos de las variantes del verso libre, dado que su inspiración se amplia y diversifica debido a la necesidad evolutiva del arte y su lenguaje.

Por tal motivo debo puntualizar las variantes más notables de esta posible clasificación en la obra galardonada. Por un lado, podemos apreciar el esplendor del versolibrismo, herencia del poeta chileno Vicente Huidobro, quien nos legó la vanguardia del “Creacionismo estético”; y por otro contemplar las variantes del mismo que van de la línea fluyente a la línea dividida, pasando por la línea pespunte y la línea escalonada; sin descuidar por supuesto, la línea vertical y la segmentación por bloques. Amén de la poesía visual con que hace ajustes estéticos y relevantes en la poesía actual contemporánea, misma que está en perpetua evolución y va en busca de nuevos recursos y nuevas técnicas para embellecer y escenificar de manera orto-tipográfica la profundidad de las emociones que buscar ser al fin una palabra, un verso, un poema. Parte de lo que escribo el posible lector lo podrá encontrar en algunas páginas como la 16 qué a continuación cito:

 

En mi última invasión

encontré el viento.

 

El polvo de los zapatos

                      r        a

                 e               m

             m        f           r

            o                o

               l

                     i                s

                         n       o

de cantáridas en mi garganta.

 

Hallazgos similares encontraremos en las páginas 21 y 48, y algunas más, pues parte del discurso poético de Cisne lodo recae en cierto énfasis que nos da a entender que todo poema posee una significación, por muy críptica o metafórica que esta sea. Que todo cuanto se escriba desde el fondo del alma obtendrá un reflejo en otros ojos, o en otra piel. Tal vez en otro espacio o en otro idioma, porque no olvidemos que toda metáfora es poesía y que la poesía es un espejo, en el cual podremos reflejarnos. Pues como decía Borges: “Todos los poetas somos Homero y escribimos el mismo libro eternamente”.

En el siguiente poema “Poética de la infancia” Guadalupe García Bueras nos remonta a los años niños, haciendo que nuestro pasado relampaguée en nuestro presente. Es aquí, en estos versos de línea vertical donde se cumple la analogía de la poesía-espejo.

 

Poética de la infancia

 

L        d        a       l

o         í        ñ       l

s         a        e       u

           s        j       e

                    o       v

                    s       e

                             n

y regentean al presente…

 

Quien tenga la oportunidad de leer Cisne lodo se dará cuenta de que el elogio de este texto no es gratuito, sino ganado a pulso. Que cada letra impresa es garantía de un crecimiento literario, reflejo no de una vida, sino de muchas vidas que son plasmadas en los versos concebidos por García Bueras, quien transcribe no solo su experiencia, sino también la de muchas mujeres que no tienen voz y ella las presta suya, las eleva más allá del viento y el espacio, esparciendo el sonido de todo lo que acontece en las esquinas de este mundo.

Para finalizar quiero dar eco a los textos de los jurados de este premio:

 

1. Becky Rubinstein F: Cisne lodo es un poemario que resalta por su buen inicio y su mejor remate. El manejo de metáforas, diríamos arriesgadas, lo hacen único, amén del amplio vocabulario y la multiplicación de sus neologismos.

 

2. Abdul S. Machi: Cisne lodo es un texto de gran integración en el contenido del mismo, lo que genera una continuidad tópica y rítmica, exponiendo además un nivel de calidad constante a lo largo del libro. Resalto el uso acertado de figuras retóricas relevantes y originales, además de un interesante uso de técnicas caligráficas en varios de los versos.

 

3. María Merced Nájera Migoni: Cisne lodo es una apuesta a la poética creacionista actual, a lo casi invisible, donde numen, fondo y forma son una trenza de versos profundos que nos acercan a lo audible inaudito que se enmarca en el universo de un soliloquio intenso y por demás retórico literariamente.

 

A modo de finiquito, cabe acotar que esta es la tercera ocasión que el Premio Nacional de Poesía Tintanueva recae en Sonora y que autores de la talla de Carlos Montemayor, Juan Bañuelas, Saúl Ibargoyen, Fabio Morabito, Eduardo Langagne, Silvia Pratt, Ernesto García Núñez y Becky Rubinstein han sido jurados y avales del mismo. Enhorabuena, Guadalupe García Bueras y bienvenido al mundo del papel y la tinta a Cisne lodo.

 

García Bueras, Guadalupe: Cisne lodo. Editorial Tintanueva, México, 2025.

 


Federico Corral Vallejo. Nació en Parral, Chihuahua. Escribe poesía, ensayo, novela, crítica y canciones. Tiene publicados más de 40 libros, entre las más destacados: En poesía: Vomitar mi muerte. En ensayo: Carlos Montemayor: Finisterra será mi voz para siempre. En cuento: Mujer de humo. En canciones: A capella 440 y en novela: El otro Federico, más allá de la ficción. Posee: Premio Nacional Carlos Pellicer para obra publicada 2002. Premio Programa de Publicaciones 2004 del Instituto Chihuahuense de la Cultura con el libro de ensayo Principios de sensibilidad; Premio AFEMIL-Brasil-hispanoamericano de literatura 2006, por su novela Cartografía de una casa, Minas Gerais de Belo Horizonte, Brasil. Premio Nacional de Poesía XXXIX Juegos Florales de San Juan del Río, Querétaro, 2009 por su obra: Los verdaderos ángeles no tienen alas. Dirige Tintanueva Ediciones desde 1997 a la fecha. Su trabajo poético ha sido traducido al inglés, francés y portugués. Publicado en EUA, Canadá, Brasil, Argentina, Perú, Cuba, España, Puerto Rico, Bolivia y México.

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