La princesa totzil
Por Carlos Gallegos
Ese señor elegante
ese güero
de cutis
requemado
alto
musculoso
de ojos verdes
nariz romana
viriles labios
tocada su cabeza
con un sombrero
Panamá muy fino
que trae en sus manos
un nivel
un cedal
un hexómetro
un carrete de hilo blanco
una plomada
una espátula
es un albañil
que vive
en la Loma de Pérez
en una casa perdida allá
entre las labores
se llama Thomás Ramírez
en su entorno
se tejen historias
que su nombre se escribe
sin h Intermedia
que no
que sí lleva h
se dice
que vino de
Sombrerete
Zacatecas
que no
que llegó de Nueva York
huyendo
de una relación
fallida
con una alemana millonaria
a la que le construyó
una mansión
Art Decó
dicen que mañana empezará
a levantar
una torre
muy alta
derechita angosta
bonita
esbelta
de ladrillo
bermejo recién cocido
en los hornos
de Rosales
que trabajan
con leña
de mezquite
que se la ha
encargado
don Emiliano
el presidente
los seis muchachos
bullangueros
que retozan
a su lado
vestidos con camisas
de manta
blanca
con pantalones de pechera
con sombrero atejanado
con zapatos
mata víboras
son medias cucharas
ayudantes de albañil
que trabajarán en la obra
los otros dos
que vienen más atrás
de corbata delgadita
de camisa
de manga corta
de pantalón de casimir
de tiple achilangado
son Manuel Benavides
y Jesús Valdez
dibujantes del plano
de la torre
nadie sabe
bien a bien
para qué será
esa torre
unos creen que
como quedará
donde la población
que ya tiene
como doce
mil habitantes
se divide en cuatro sectores
servirá
para saber
cuándo
va uno
por el norte
cuándo por el sur
cuándo por el poniente
o el oriente
otros han oído
que en la parte
de arriba
le colocarán
cuatro carátulas
de reloj
una de cada lado
que en su interior habrá
una maquinaria
de reloj
que traerán
de Puebla
con todo
y relojero
que se llama Julián
Hernández Acosta
para que la eche a andar
que las
tres
campanitas
que le pondrán
en la cumbre
tocarán la hora en el
día
en la noche
a todas horas
que don Emiliano hace dos años
le encargó
a don
Raúl Mar Reyes
dueño de la carnicería
La Imperial
que está en el Mercado Juárez
que todos los días guarde
el dinero que se cobre
por la matanza de animales
en el Rastro
para tener con qué
pagar el trabajo
anoche alguien
platicó
en el Centro Algodonero
que ya llevan ahorrados
como 37 mil pesos
que ya tienen
suficiente para hacer el jale
el cantinero de ahí
que lo sabe todo
completó
el chisme
es cierto
lo del reloj
dijo
el plan es
que se sea inaugurado
el 22 de diciembre al dar
las 10 de
la mañana
las tres campanitas
se estrenarán
tres días después
a las doce
de la noche
anunciando
Noche Buena
el heraldo de los borrachos agregó
que en el tren de las siete
de ese día
habrá llegado del Distrito Federal
una modelo fotográfica
muy guapa
que posará
para la historia
frente al futuro despertador
de los delicienses
que como
el reloj estará
sobre el suelo
disparejo
primero parecerá
que está
ladeado
como la torre de Pizza
pero que con el tiempo
cuando llegue
el pavimento
se verá
que es una ilusión óptica
y que se ha de mantener erguido
derechito
para siempre
que sus repiques
melódicos se escucharán
en todo el
pueblo
hasta más allá de
donde vive el maistro Ramírez
con su pareja
una princesa
totzil
que llegó
por tierra
procedente
de la selva lacandona
Carlos Gallegos Pérez es licenciado en comunicación por la UNAM, licenciado en periodismo por la UACH. Fue coordinador de comunicación social de la UACH, así como también fue coordinador de comunicación social en Gobierno del Estado, ganador del Premio Chihuahua de Literatura y del Premio Nacional INBA Novela de Testimonio. Autor de varios libros, actualmente es cronista de la ciudad en Ciudad Delicias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario