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sábado, 15 de febrero de 2025

Mi primera cita

 


Los viernes, Elko

Mi primera cita

 

Por Elko Omar Vázquez Erosa

 

Se llamaba Liliana y ella era como una aguja clavada en mi corazón.

Rubia, de ojos verdes. Como rubias y de ojos verdes han sido tantos de mis tormentos.

Estábamos en la secundaria y finalmente me decidí a abordarla, por lo que le compré una torta. Ella me dio las gracias y se escabulló con ella; más tarde le dije:

—Liliana, dan una película muy buena que se llama Fright Night, es de vampiros, me pregunto si te gustaría acompañarme a verla.

—Sí, me gustaría, puedes llevar a un amigo y yo llevaré a una amiga.

Yo estaba eufórico y le hablé a mi amigo César Alonso González Caballero, quien también se emocionó: por fin comenzaría nuestra carrera de verdaderos amantes.

Al día siguiente César y yo nos vimos en mi casa y, bien contentos, afinamos los detalles de nuestro arreglo personal: que si había que aplicar más gel para que se notara mejor el “wet look”, que un poco de perfume más, que si qué hacíamos si nos besaban.

Finalmente, armados de valor, acudimos al cine donde nos esperaba Liliana, acompañada de una amiga y del novio de la misma: César y yo pagamos las entradas y, he de confesarlo, los refrescos y las palomitas.

La disposición en los asientos era la siguiente, de izquierda a derecha: Elko, César, el novio de la amiga de Liliana, la amiga de Liliana y, finalmente, Liliana.

La película estuvo muy buena.

Al día siguiente Liliana me pidió disculpas.

No volví a invitarla.

 


Elko Omar Vázquez Erosa nació en 1974. Estudió ciencias de la información en la Universidad Autónoma de Chihuahua. Fue reportero en El Heraldo de Chihuahua y en Televisa. Ha publicado novelas y libros de poemas, entre ellos El refugio y  Signos de agua. En una entrevista, le dijo a una hermosa periodista: “No he hecho nada importante con mi vida. Solo escribir poemas”. Es el director fundador de la revista Voluptuosidad es la palabra | Blog de literatura, humor y poesía.

viernes, 7 de febrero de 2025

Fabiola

 


Los viernes, Elko

Fabiola

 

Por Elko Omar Vázquez Erosa

 

Mi amigo Isidro Portillo me invitó a un rancho con sus hermanos y una amiga de su familia, Fabiola, una muchacha rubia, de ojos azules, delgada y que usaba el pelo corto.

Estábamos en la Universidad, yo acababa de romper con mi novia Mónica, quien también era rubia, pero esa es otra historia. Lo cierto es que yo no me sentía con muchas ganas de andar de paseo, pero Isidro insistió:

—Compadre, ya quítese esa tristeza, Fabiola es güerita como le gustan, y bien dicen que un clavo saca a otro clavo —me insistió Isidro.

Durante el camino al rancho Fabiola, quien viajaba con las hermanas de Isidro a bordo de una camioneta que iba por delante de nosotros me coqueteaba, se reía, se tapaba la cara: era maravilloso.

Una vez en el rancho todos nos metimos a bañar a una acequia o arroyo artificial, en una tinaja o lagunilla que se formaba a la sombra de varios álamos, donde estuvimos nadando y jugando muy animados.

Muy sonrientes Fabiola y yo nos agarramos de las manos y estuvimos platicando de nuestras vidas, así que quedamos en salir juntos una vez que regresáramos a la ciudad de Chihuahua.

Días después fui a visitarla y le dejé una carta, que me agradeció muy efusivamente pues decía que era la más bonita que le habían escrito nunca.

Por fin llegó el anhelado día de nuestra primera cita y se me ocurrió llevarla a un café esotérico al aire libre, que se ubicaba en un mirador desde el que se veía toda la ciudad. El café estaba decorado con unos monigotes vestidos de oropel, con máscaras venecianas, además de que unos brujos te leían las cartas, los caracoles, las runas o la mano.

Para mi mala suerte se soltó mucho aire y uno de los monigotes fue a dar contra nuestra mesa; Fabiola, que seguramente era supersticiosa, lo habrá considerado de mal augurio y gritó que ya se quería ir. La llevé a casa de Isidro, donde se hospedaba.

Días después los Portillo me invitaron a una fiesta donde me encontré a Fabiola, quien muy alegremente me anunció que ya tenía novio.

El noviete vestía de vaquero mientras que yo era rocker; Isidro me llamó aparte y estuvimos tomando cerveza un buen rato.

De pronto mi genio malo, un demonio con trompa de marrano, se me apareció mientras en una mano sostenía un cerveza, en la otra un cigarrillo y con la cola una máscara de carnaval veneciano:

—Elko, muchacho, ¿vas a dejar que el ranchero ése te baje a la chica por culpa del monigote con la máscara de carnaval?

—Bueno, pues Fabiola ya hizo su elección.

—¡Naaah! ¡Te está dando celos, menso! ¡Éste es el mejor momento para demostrar de qué están hechos los rockers! ¿De qué te sirve esa chamarra de piel? ¿Qué diría Lemmy Kilmister si te viera?

Sus razones me parecieron excelentes así que me acerqué al novio de Fabiola y le dije, refiriéndome a su sombrero cowboy:

—¿Y ese gorro? ¿En qué bote de basura te lo encontraste?

El tipo se molestó, me quiso enfrentar, pero sus amigos lo agarraron mientras le aconsejaban:

—¡Dile que lo compraste! ¡Dile que lo compraste!

—¡Gorrudo! ¡Chero monta perros! ¡Ni rancho tienes! ¡Eres puro farol!

Una muchacha medio chinita me sacó de la fiesta tomándome del brazo y una vez afuera, en unas bancas, me dijo que me calmara, que Fabiola era así y que no había que tomársela muy en serio.

Me acarició el cabello y comenzamos a besarnos, pero luego de unos minutos se levantó y salió corriendo.

Consideré prudente irme de la fiesta porque ya había armado un follón de esos que pertenecen a los tiempos heroicos, como decir a la Edad Media de mi vida. Hoy por hoy Ratón es un tipo moderno y se porta bonito.

Al día siguiente me habló Isidro:

—Oye, ¿por qué andas besando a mi prima de 15 años?

—¿De quince años, dices! ¡Uf!, ya estábamos enfiestados y ella andaba muy maquillada, no sabía ni que tuviera 15 años ni que fuera tu prima, lo siento.

—Bueno —dijo Isidro, muy conforme— “pos” de noche todos los gatos son pardos.

—¿Verdad que sí, compadre?

—No, “pos” sí.

 


Elko Omar Vázquez Erosa nació en 1974. Estudió ciencias de la información en la Universidad Autónoma de Chihuahua. Fue reportero en El Heraldo de Chihuahua y en Televisa. Ha publicado novelas y libros de poemas, entre ellos El refugio y  Signos de agua. En una entrevista, le dijo a una hermosa periodista: “No he hecho nada importante con mi vida. Solo escribir poemas”. Es el director fundador de la revista Voluptuosidad es la palabra | Blog de literatura, humor y poesía

viernes, 24 de enero de 2025

Carta a Lovecraft

 

Los viernes, Elko

Carta a Lovecraft

 

Por Elko Omar Vázquez Erosa

 

Destinatario: H. P. Lovecraft. 598 Angell St. Providence, Rhode Island.

Remitente: Elko Omar Vázquez Erosa. Chihuahua, México.

Mi querido Howard:

Mis manos tiemblan de horror ya que la casa se ha llenado de presencias ominosas que provienen de una realidad putrescente, extraviada en los mares de la locura, más allá de los sueños de Cotton Mather y del lago de Hali.

Si bien me advertiste que no dejara abiertos los portales demasiado tiempo a fin de evitar que Esos que no se deben nombrar se volvieran más fuertes, el ansia de impíos conocimientos pudo más que tus consejos y mi prudencia.

Cuando pronuncié las palabras (que ya eran viejas cuando la Atlántida fue devorada por la furia de Los Antiguos) dibujé el signo de Koth a la mórbida luz de una vela negra cuyos horrendos ingredientes es mejor omitir, no sea que este saber caiga en manos más torpes que las mías y Aquellos que acechan desde el abismo cobren sustancia.

Lo cierto es que las paredes y la realidad se volvieron acuosas y pude vislumbrar los espacios indescriptibles, donde los dioses dementes bailan al son de una música idiota y perversa.

Por fortuna encontré una fórmula de Al Hazred que me permitió contener el vacío en el baño de la segunda planta de mi casa, mismo que se encuentra clausurado con el pretexto de un desperfecto de plomería; pero tiemblo al pensar que uno de estos días se agotará la paciencia de mi madre, abrirá la puerta y contemplará las formas atroces que bailan en la negrura infinita. ¡Por Dios! ¡Entonces sí se me va a armar!

Eres mi última esperanza. Confío que entre tus papeles encuentres una solución a esta fractura que he provocado en el continuum espacio temporal.

Tuyo:

Elko

P.D. Te mando unos chiles habaneros de la huerta familiar que espero sean de tu agrado.



Elko Omar Vázquez Erosa nació en 1974. Estudió ciencias de la información en la Universidad Autónoma de Chihuahua. Fue reportero en El Heraldo de Chihuahua y en Televisa. Ha publicado novelas y libros de poemas, entre ellos El refugio y  Signos de agua. En una entrevista, le dijo a una hermosa periodista: “No he hecho nada importante con mi vida. Solo escribir poemas”. Es el director fundador de la revista Voluptuosidad es la palabra | Blog de literatura, humor y poesía.