Sagitario
Por Karly S. Aguirre
A
Elda Val Green
Capricornio
Fecha: 22 de diciembre – 19 de enero
Elemento: Tierra
Planeta regente: Saturno
Piedra: Granate rojo
Día: Sábado
Etapa: La consolidación vital (de los 36 a los 42 años), un periodo marcado por
la responsabilidad asumida con conciencia, la construcción de una identidad
sólida, la madurez emocional y la materialización de los esfuerzos de vida.
Capricornio es el
décimo signo del Zodiaco y el segundo del elemento Tierra. Si Tauro preserva y
Virgo ordena, Capricornio edifica. Representa la energía que asciende paso a
paso, que entiende el valor del tiempo y que sabe que todo logro verdadero
requiere constancia, disciplina y compromiso. Regido por Saturno, planeta del
límite, la estructura y la madurez, Capricornio aprende que la libertad real
nace de la responsabilidad asumida con honestidad.
Su temporada inicia
con el solsticio de invierno, cuando la luz es escasa y la naturaleza parece
detenida. Este momento simbólico habla de silencio, resistencia y fortaleza
interior. Capricornio encarna ese espíritu: avanzar incluso cuando el camino es
duro, sostenerse cuando otros se rinden, confiar en que bajo la superficie algo
firme se está construyendo. Mientras el mundo se repliega, Capricornio trabaja,
planea y cimenta.
Como signo cardinal
de tierra, Capricornio no espera a que las cosas sucedan: las organiza, las
dirige y las vuelve realidad. Su energía es sobria, contenida, pero
profundamente poderosa. No busca brillar de inmediato, sino perdurar. Su fuerza
radica en la paciencia, en la visión a largo plazo y en la capacidad de
renunciar a lo inmediato por un objetivo mayor. Capricornio no corre: avanza
con paso seguro.
Saturno le otorga una
relación especial con el tiempo. Capricornio comprende que cada etapa tiene su
momento y que la madurez no se improvisa. Aprende a través de la experiencia,
de las caídas y de las responsabilidades asumidas demasiado pronto. Por ello
suele parecer serio o reservado, pero en su interior existe una profunda
sensibilidad que se protege tras la estructura. Capricornio siente
intensamente, pero no se permite sentir sin sentido.
La etapa vital que
representa la consolidación entre los 36 y 42 años es el momento de cosechar lo
sembrado. Aquí se definen proyectos duraderos, se asumen roles de liderazgo y
se confrontan las propias sombras: miedos, ambiciones, culpas y deseos reprimidos.
El arcano del diablo no habla de maldad, sino de conciencia: de reconocer las
cadenas internas para decidir, por fin, cuáles romper y cuáles sostener.
En el amor y los
vínculos, Capricornio es leal, profundo y constante. No promete a la ligera ni
se entrega sin bases firmes. Valora la estabilidad, el respeto mutuo y los
proyectos compartidos. Puede parecer distante, pero cuando confía, lo hace con
todo. Ama con hechos más que con palabras, y su presencia es un refugio sólido
en medio del caos.
Capricornio nos
enseña que la vida no solo se sueña: se construye. Que el deseo necesita forma,
que la ambición puede ser ética y que el verdadero poder nace del autocontrol y
la coherencia. Nos recuerda que subir la montaña exige esfuerzo, pero que desde
la cima la visión es clara, amplia y profundamente merecida.
Karla Ivonne Sánchez Aguirre estudió en el bachillerato de artes y humanidades Cedart David Alfaro Siqueiros, donde estuvo en el especifico de literatura. En agosto 2025 se graduó de la licenciatura en letras españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH. Escribe relatos y crónicas en redes sociales.

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