La magia de Erial: distopía ecológica y mitología cósmica
Por Raúl Sánchez Trillo
Una novedad interesante
en el panorama de las letras chihuahuenses es la novela La magia de Erial,
de Rosy Oliva. Publicada recientemente por Amazon, con una extensión de 377
páginas, se inscribe en el género distópico, pero lo hace desde una doble
actualización: por un lado, coloca la crisis ecológica como eje narrativo; por
otro, introduce una dimensión cósmica que expande el horizonte del género hacia
lo metafísico.
En este cruce, la obra
dialoga con las grandes distopías del siglo XX ‒1984, Un mundo feliz, Fahrenheit 451, El
cuento de la criada‒ y, al mismo
tiempo, propone un resquicio de esperanza en un terreno habitualmente dominado
por el pesimismo.
En La magia de Erial, la
Tierra ya no es el planeta que conocemos: la sobrepoblación y la explotación
desmedida de los recursos han dejado a la atmósfera irrespirable. La humanidad
sobrevive en edificios herméticos, alimentada por generadores de oxígeno y
comida artificial. Afuera solo es posible moverse con trajes especiales y
aeromóviles.
En este mundo devastado
vive Ysor, un niño distinto: nacido del vientre de su madre en una sociedad
donde la mayoría son clones producidos en serie para servir como mano de obra o
soldados. Su cubo habitable recuerda al cuarto de Winston en 1984,
símbolo de confinamiento y control. Pero Ysor guarda un secreto: cultiva un
pequeño invernadero de flores, un gesto de humanidad que será decisivo en el
desenlace.
La moneda de cambio son datos,
con los que se adquieren experiencias virtuales: vacaciones en playas
desaparecidas, visitas a maravillas del pasado, videojuegos de violencia
extrema. Como en Un mundo feliz, el entretenimiento funciona como
evasión y control.
La novela introduce
además una dimensión cósmica: los interuniverso, seres encargados de velar por
distintos planetas. Éter, cruel guardián de la Tierra, provoca catástrofes como
diversión. Su ciclo vital termina y, junto con Venus, concibe a Erial, futura
protectora del planeta. El nacimiento es doloroso y casi extingue a la
humanidad. Erial nace extremadamente debilitada y a punto de fenecer, su muerte
sería la muerte del planeta Tierra y un desequilibrio en el orden del Universo.
Solo un milagro puede salvarla, y según Tesla, el más sabio de los
interuniverso, ese milagro depende de un humano.
Distopía ecológica: la catástrofe como eje narrativo
A diferencia de Orwell o
Atwood, donde el control político y social es el centro, Oliva sitúa la
devastación ambiental como motor de la trama. La humanidad sobrevive en
edificios herméticos, respirando oxígeno artificial y alimentándose de
moléculas generadas en laboratorios. La atmósfera exterior, irrespirable,
funciona como metáfora del colapso climático contemporáneo.
Este desplazamiento convierte a La magia
de Erial en una distopía ecológica, que responde directamente a las
ansiedades actuales: el crecimiento poblacional, la sobreexplotación de
recursos y la fragilidad de los ecosistemas. La novela se inscribe así en una
tradición emergente que vincula la ficción distópica con la crisis ambiental
global.
Economía digital y control social
La moneda de cambio son datos,
y con ellos se adquieren experiencias virtuales: vacaciones en playas
desaparecidas, visitas a maravillas del pasado recreadas digitalmente,
videojuegos de violencia extrema. Este sistema recuerda al entretenimiento
evasivo de Huxley, donde el placer funciona como mecanismo de control.
La economía digital de La magia de Erial plantea una crítica doble:
por un lado, a la mercantilización de la memoria y la experiencia; por otro, a
la sustitución de lo real por lo virtual, un fenómeno que resuena con la
cultura contemporánea de redes sociales y simulacros.
Ysor: resistencia y diferencia
El protagonista, Ysor, es
un niño nacido del vientre de su madre en un mundo dominado por la clonación.
Su existencia biológica lo convierte en excepción política y ética. El pequeño
invernadero de flores que cultiva es un gesto de resistencia: un espacio mínimo
de vida natural frente a la artificialidad total.
Este símbolo conecta con la tradición de Bradbury en Fahrenheit 451,
donde los libros son refugio cultural. Aquí, las flores son refugio ecológico,
recordatorio de que la vida natural aún puede persistir. Ysor encarna la
posibilidad de un milagro humano, un gesto que desafía la lógica del sistema.
Mitología cósmica: Éter, Venus y Erial
La dimensión cósmica
introduce seres interuniverso que velan por distintos planetas. Éter, cruel y
destructor, odia a la humanidad y provoca catástrofes como entretenimiento. Su
ciclo vital está por terminar y debe engendrar un sucesor. Junto con Venus,
intercambia materia cósmica para dar origen a Erial, futura guardiana
debilitada.
Este plano metafísico amplía la distopía hacia el mito. Erial recuerda a las
diosas tutelares que dependen del sacrificio humano para sobrevivir. Tesla, el
sabio interuniverso, funciona como consejero arquetípico, puente entre ciencia
y mito. La novela se convierte así en una alegoría sobre la fragilidad de la
Tierra y la necesidad de un gesto humano para salvarla.
Horizonte de esperanza
A diferencia del
pesimismo absoluto de Orwell o Huxley, La
magia de Erial abre un resquicio de esperanza. La salvación depende
de un humano, de un gesto de solidaridad y vida natural. Ysor y sus flores son
metáfora de esa posibilidad.
Este horizonte introduce un cambio significativo en el género: la distopía ya
no es solo advertencia, sino también invitación a la acción. La novela sugiere
que, incluso en escenarios devastados, la humanidad conserva la capacidad de
reinventar su destino.
Conclusión
La magia de Erial dialoga con las grandes distopías del siglo XX, pero las actualiza desde
la crisis ecológica y la economía digital. Su originalidad radica en introducir
un plano cósmico y en abrir un espacio para la esperanza. En un género marcado
por el pesimismo, Oliva aporta una visión crítica y, al mismo tiempo, un
resquicio de fe en la capacidad humana para salvar a la Tierra.
La novela se convierte así en un espejo de nuestras ansiedades contemporáneas y
en una invitación a pensar la distopía no solo como advertencia, sino como
posibilidad de transformación.
Oliva, Rosy: La magia
de Erial. Amazon, México, 2025.
Raúl Sánchez Trillo estudió maestría en artes visuales en la ENAP/UNAM. Escribe crónicas y es profesional de la fotografía de arte. Fue director de la Facultad de Artes. También director de Extensión y Difusión Cultural y secretario general de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Publica ensayos y crónicas en redes sociales.

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