sábado, 4 de septiembre de 2021

Sigfrido Viguería Espinoza. Septiembre

 

utrora

Septiembre

 

 

Por Sigfrido Viguería Espinoza

 

 

 

 

Mariposas

Al golpe del bien

Vuelas mariposa girasol

fulgoroso tornasol.

 

 

 

 

Verde

Amo el verde alérgico

en la carretera

mi bicicleta languidece.

 

 

 

 

Río

Serpenteas mi deseo,

mi amor de verano.

Canícula… cicuta… ardo.

 

 

 

 

Bicicleta

Dos ejes y una balanza

ruedo a diario, sin fin…

Desencuentro y esperanza.

 

 

 

 

Casas Grandes 4 septiembre 2021

 






Sigfrido Viguería Espinoza es licenciado en letras españolas por la UACH, profesor de Literatura I y II en la Preparatoria Francisco Villa y asesor del Taller de Periodismo y Ecología, instructor de secundaria, modalidad abierta con el programa nacional SEDENA-SEP-INEA, profesor del Colegio Las Américas, a cargo de las materias Español y Ciencias Sociales, profesor de Literatura, Comunicación, Etimologías, Taller de Lectura y Redacción, Filosofía, Geografía, Individuo y Sociedad, reportero en la revista Nosotros, profesor de tiempo completo y coordinador de la Licenciatura en Intervención Educativa, en la Universidad Pedagógica Nacional 08B, Subsede Nuevo Casas Grandes. Publica constantemente ensayos y poemas en medios impresos y electrónicos.

Josías Vargas. Sin sueño descubro

 

Foto Pedro Chacón

haikús/ Josías

Sin sueño descubro

 

 

Por Josías Vargas

 

 

 

 

Las albas malvas

para todos, por estrés,

están vedadas.

    (13-6-19)

 

 

 

 

Vivo la noche,

duermo al amanecer;

veo muy poco.

    (13-6-19)

 

 

 

 

...del circadiano

locas alteraciones

me hacen trizas.

    (13-6-19)

 

 

 

 

Sabiendo siempre,

con las ansias creciendo:

un día menos.

    (9-6-19)

 

 

 

 

La noche urde,

pero es ella sola.

Yo no sé qué hay.

    (10-6-19)

 

 





Josías Vargas escribió la pieza teatral Algunas cosas están colgadas. La estrenó en 1971 en el Paraninfo Universitario, donde fue director, actor y autor. En 2008 y 2009 produjo el programa de radio Los umbrales del paraíso, donde él mismo era el conductor, en el 1040 AM de la Cadena Radiorama, 70 emisiones de una hora. En 2008 compiló para el Gobierno del Estado, el Ichicult y el Congreso de Chihuahua una exposición póstuma de Francisco Reyes Acosta en la Torre Legisltativa. En 2018 publicó su libro Mexico siempre riel, México en el imaginario poético de Bob Dylan. Actualmente publica ensayos en el suplemento TragaLuz de El Heraldo de Chihuahua.

viernes, 3 de septiembre de 2021

Luis Fernando Rangel. Segundo corrido de caballos

 

v/ lfr

Segundo corrido de caballos

 

 

Por Luis Fernando Rangel

 

 

papá viajaba todos los días

montado en un caballo con huesos de metal:

el aceite fluía por sus entrañas

y desde lo más profundo de su engranes

la enfermedad se expulsaba como una flema negra

tan oscura y espesa como la maldición primigenia

que se arrastra de generación en generación

 

por eso en la sangre de papá corrían ríos de metal

y en sus pulmones la arena se cristalizaba

formando monumentales rosas vítreas

 

papá era minero

y respiró las esquirlas de la piedra

hasta morir

 

me heredó el dolor en el pecho

como certeza de la muerte

y el llanto que nunca derramó

sobre la tumba de mi abuelo

 

pero eso

en este momento

no importa

 

importa decir que viajaba en un caballo sin herraduras

que galopaba por la imaginación de mi hermano

y por la llanura más limpia del sueño

 

 

mamá lo esperaba en la casa

y papá sentía el viento moldear su rostro

 

a Calcetín no le gustaba la velocidad

y a mí siempre me ha dado miedo el viento

 

sin saber

compartíamos el mismo temor

que amaga con la caída de mi padre

y con el temor a las ruedas

porque las motocicletas

     dice mamá

tampoco son seguras

 

de ahora en adelante

el galope de Calcetín resonará en la memoria

de la sangre

 

Calcetín tendrá que llevar herraduras

 

 

caballo de patas blancas

con herraduras de acero

hoy vas a brincar las trancas

antes que salga el lucero

y vas a llevar en ancas

a la mujer que yo quiero[1]

 

 

papá no se robó a mamá en un caballo

pero la llevó a conocer la ciudad en su motocicleta

 

no hubo una cabalgata al horizonte

ni una serenata

pero hubo otras canciones

 

mi padre siempre cantó a lomo de Calcetín

y después encendió la radio en todos sus automóviles

para nunca olvidar las canciones de amor

 




Luis Fernando Rangel es licenciado en letras españolas por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Actualmente es Jefe de Unidad Editorial en la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH, donde es editor responsable de la revista Metamorfosis y conductor del programa radiofónico El Pensador en Radio Universidad. Es autor de los libros Hotel Sputnik, Conversación de dos gatos, Poemas para un Lugar Común, Dibujar el fin del mundo y Los líricamente desmadrados. En 2019 coordinó el taller de poesía y la antología No haremos obra perdurable. Recientemente obtuvo el IV Premio Nacional de Poesía Germán List Arzubide con la obra Corridos de caballos.



[1] Corrido “Caballo de patas blancas”, interpretado por Antonio Aguilar.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Gerardo Robles. Domingo lúcido

 

Domingo lúcido 

 

 

Por Gerardo Robles

 

 

Trascendemos con frecuencia

del sentido

de nuestras ideas.

 

Algunos días parece que tenemos

la responsabilidad de mantener la misma visión;

un silencio o una voz

que denominan el pasado

(lo que supuestamente deberíamos ser).

 

Imagina que ‒de cualquier modo‒

todo es invención,

un momento que se hace pequeño

conforme caen soles y arenas;

perdiéndose en la energía total,

             desconocida, de un cosmos inquieto.

 

No hay prisa,

la vida tendrá errores,

tendrá sus alejamientos.

 

Hace un segundo no tenías ni idea.

 

El mundo está latiendo en cada cuerpo.

 

Recupera la dicha.







Gerardo Robles estudio letras españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH, ha publicado varios libros y es autor de otros tantos. En 2019 ganó el Premio de Literatura Rogelio Treviño que otorga la Secretaría de Cultura del Gobierno de Chihuahua.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Lorena Sosa. El sueño de los brutos / Chávez y Cárdenas

 

El sueño de los brutos / Chávez y Cárdenas

 

 

Por Lorena Sosa

 

 

Que contenta me siento de estar en casa y más por la ocasión, presentar el libro de mi apá Chávez y de su amigo Rafael Cárdenas Aldrete. Muchas gracias por la confianza.

Pero Chávez, tengo primero que nada tres reclamos:

1.     No me lo dedicaste, ya ni porque me adoptase como hija espiritual.

2.     No hay un cuento en el que te hayas inspirado en mí.

3.     Cárdenas que celos siento de ti, este ejercicio creativo que ha culminado en el libro me hace sentir celosa del proceso, se nota que la pasaron muy bien.

Jajaja.

Dicho lo anterior ahora si voy a pasar a contarles un poco sobre El sueño de los brutos

Treinta y tres microcuentos, aunque algunos más extensos, que nos llevan de la mano de voces narrativas de los protagonistas o ese testigo de la ciudad, el flaneur norteño que muestra escenas cotidianas de la calle o bien un narrador omnisciente que se cuela en los espacios de las casas captando un instante.

Conforme iba leyendo el libro me recordaba a los entremeses españoles, esas puestas en escena cortas que escritas a manera de critica se envuelven de humor. Historias que guardan tragedia, momentos cómicos y también por momentos de cursilería, que se encuentran por ejemplo en las historias “Con el blues a todo lo que da” o “Ay, señor apache”.

Sin embargo lo que predomina definitivamente es el relieve del elemento bestial, animal en el que los personajes se van revelando o bien se refleja el humano. Ejemplos de ello son: “Donde termina el paisaje”, “Novillo”, “Escribano”, “Línea de producción”, “Jurásico era y es” o  “El gato viejo del vecindario intelectual” y “El zumbidito”. El despertar sexual, la explotación laboral, los defectos sociales, los que revelan nuestro lado animal.

Y en este sentido quiero enfatizar que, aunque varias veces me reí a lo largo de la lectura, al final un sabor agridulce me quedaba ¡Cuanta desdicha envuelta en un tono jocoso! Un estilo que parece fácil de escribir pero que pocas veces resulta ameno y verdaderamente espontaneo, porque a pesar de haber un trasfondo crudo en muchas de las historias, e incluso mostrarnos los resultados de la holgazanería, los vicios e infidelidades, no es un libro panfletario.

Al final me quedo con los personajes femeninos, que aunque son más secundarios tienen mayor agencia en sus vidas; a pesar de encontrarse con hombres rodeados de muchos defectos, logran tener mayor control de sus vidas y sus destinos. Vicentita es la heroína de todas las mujeres que se sienten burladas; Belén también muestra a una mujer que llena su casa de amor y esperanza. Y yo creo que ahí les viene lo de “brutos”: tantas buenas oportunidades con mujeres así como para salvarse de la desdicha y al final los personajes masculinos terminan embrutecidos por el alcohol y sus demonios.

Y ya para culminar hubo dos aspectos que más llamaron mi atención: la mezcla de lenguaje y referencias de dos épocas, la del rock de los setenta y la era actual de las tecnologías. Este es un buen libro que aplica el progreso y el desarrollo de dos escritores que han sabido amalgamar ambos contextos.

Y el segundo elemento es la musicalidad en los relatos, la música es el otro personaje silencioso, que se escurre y crea el tono narrativo. Una play list que acompañe este libro es imperante, nos la dejan a deber al final; ojalá que luego pudieran compartir en sus redes, sobre las canciones que acompañan a estos fabuladores personajes.

 






María Lorena Sosa Rodríguez estudió letras españolas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Ha publicado en la revista Once, de Hermosillo y en la antología literaria Las misiones del padre Kino. Durante algunos años escribió la columna Llavero en el periódico El universitario de la ciudad de Chihuahua. Es autora del libro María cabeza de empanada. Recientemente terminó una maestría en escritura creativa en La Universidad de Texas en El Paso.