viernes, 12 de octubre de 2018

Larizza Arvizo. Canción de cuna por la muerte

Canción de cuna por la muerte


Por Larizza Arvizo


Por las noches sus labios me besan,
son tan fríos que el alma congelan.
Y esos ojos profundos y negros.
Es la muerte que siempre me observa,
es paciente y siempre en espera,
ella espera, espera y espera.
Ella es terca y siempre prospera.

En la espalda la traigo cargando,
esperando el momento adecuado,
No sé ahora pues tal vez mañana
la calaca me lleve a su lado.

Es lo triste que ella no olvida,
siempre llega, seguro no falla.
Es mi viaje eterno y seguro.
Mi partida ya pronto me llega.

Es de ella que nadie se escapa,
lo seguro que siempre tenemos.
Acostumbren su alma que pronto
dormiremos con ella en su cama.






Larizza Arvizo es licenciada en teatro por la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Ha actuado en 25 montajes y es ganadora del premio a mejor actriz y actriz revelación en la Muestra Municipal de Teatro 2009. Actualmente se dedica a la fabricación de máscaras y muñecos teatrales, además de estar escribiendo el libro El viaje de lyme.

jueves, 11 de octubre de 2018

Mi voz. Martha Estela Torres Torres

Mi voz


Por Martha Estela Torres Torres


Oye mi voz en la penumbra
mi cantar en el olvido,
mis pasos sobre la niebla
sin peso y sin sonido
en la distancia
como si fuera un rayo
cruzando tu jardín a la deriva.

En el silencio
y en el humo de los días,
sobre la hierba desnuda
y bajo el manto acuático del cielo.

¡Óyeme a través
de esta infinita oscuridad!






Martha Estela Torres Torres tiene licenciatura en letras españolas y maestría en humanidades. Entre sus libros publicados están: Hojas de magnolia, La ciudad de los siete puentes, Arrecifes de sal, Cinco damas y un alfil, Pasión literaria y Árboles en mi memoria. Actualmente es profesora de literatura en la Facultad de Filosofía y Letras y editora en la Universidad Autónoma de Chihuahua.

martes, 9 de octubre de 2018

Heriberto Ramírez. La hija del paletero

La hija del paletero

Por Heriberto Ramírez

Se dejaba tocar sus pechos morenos y virginales a cambio de bailar al centro del salón bañada por las miradas de todos. Se ofrecía como una fruta fresca cual trampa a la espera de su anhelada víctima. Mi instinto de hombre libre me previno y me alejé con la tibieza trémula de sus pechos en las manos.

(Este cuento de Heriberto Ramírez Luján es parte de su libro Relatos en celular, inédito).





Heriberto Ramírez filósofo mexicano redacta la lógica con precisión de cirujano. En sus ensayos y libros de filosofía y también en sus textos literarios. Sobrio y elegante profesor, el estoicismo es divisa de su estética. Y de su gran estilo.

domingo, 7 de octubre de 2018

Dinorah Gutiérrez

Eran doce

Por Dinorah Gutiérrez

Eran doce los años de su infancia
doce de inocencia
doce del consuelo en cosas simples

Eran doce las palabras de una madre que no hablaba:
“Hija, pequeña, traviesa, te amo,
cuidado, te espero,
camina,
tú puedes,
ahora…”

Eran doce los sueños de la princesa
la del espejo de quimeras
la que se quedó dormida a mitad de la calle
no la de los cuentos
no la del libro de principios

Eran doce los dueños de su sangre,
de su cuerpo,
de su ropa,
de sus besos
de su tiempo

Eran doce los plagiarios de pureza
Doce
sonámbulos delirantes
y le abatían el espíritu
colgados de su cadera

Doce los del cadalso
siempre al borde del suspenso
derritiendo los escrúpulos
derribando los instintos

Eran doce los años de la princesa
Pero los suspiros se le fueron con el vicio
Inyectados con humeante veneno
sustancias tóxicas
o malos pensamientos
Eran doce…
Pero ya no festejó cumpleaños
la princesa perdió la cuenta





Dinorah Gutiérrez Andana es licenciada en ciencias de la información por la Universidad Autónoma de Chihuahua, maestra en desarrollo humano y valores por el Instituto Agustín Palacios Escudero Chihuahua. Tiene estudios en la maestría de humanidades y la de educación superior de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Ha coordinado las áreas de Vinculación y Comunicación, así como análisis de información en el Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Chihuahua, Pensiones Civiles del Estado de Chihuahua, IFE Chihuahua y del Instituto Estatal Electoral. En el sector privado ha sido asesora en Comunicación y Relaciones Públicas en Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (FICOSEC) y Observatorio Ciudadano de Prevención, Seguridad y Justicia de Chihuahua. Gerente de Sigma Radio Delicias, directora de noticiarios en Multimedios Radio, Chihuahua. Ha publicado poemas en revistas literarias de Chihuahua y otras ciudades.

sábado, 6 de octubre de 2018

JChM. El rayo azul de una mirada. Presentación de la novela Rayo azul, de Giorgio Germont

En la foto César Agular, Giorgio Germont y Pedro Chacón
El rayo azul de una mirada
Presentación de la novela Rayo azul, de Giorgio Germont


Por Jesús Chávez Marín


En la novela Rayo azul, firmada por Giorgio Germont, el lector entra como a si llegara a una ciudad bien trazada donde se entremezclan jardines y casas elegantes, bosques enteros y edificios altivos, recintos secretos y perfumados, ventanas por donde puede verse la dicha del amor y en otros días el dolor de la traición y el abandono. También la acción agitada de hospitales donde se ejerce la ciencia en la praxis diaria de una multitud de oficiantes que luchan todos los días contra el dolor y la muerte.
Aunque esa ciudad, esta novela, está poblada por una multitud de personajes, literalmente una ciudad entera como protagonista, el ojo de lector se refugia en una sola mirada.
El torrente de su buena escritura, llena de detalles entrañables, descripciones precisas que construyen la fábula, cientos de relatos de muchas vidas que pasan y algunas se quedan a vivir en el alma de un hombre que relata con detallado hiperrealismo cada detalle de su trascurso, mezclando pensamientos, sensaciones, paisaje urbano, recuerdos remotos y sobre todo sentimientos, contados con crudeza despiadada y autocrítica, matices de una visión poética.
Aunque la novela está relatada en tercera persona, como en las grandes novelas del siglo 19, el punto de vista no se aparta de ese solo personaje, el doctor Alfredo Bienvenu, como si a cada paso estuviera él haciendo un monólogo de su propia vida.
Esa estructura de un solo punto de vista es muy cinematográfica: la cámara instalada en ese solo ángulo, pero es un ángulo de registro esférico porque ningún detalle queda sin ser registrado por este personaje que es una mezcla estética de una mente científica que ejerce todos los días la medicina en quirófanos y laboratorios y consultorios lujosos y bien equipados, y al mismo tiempo es hombre de extraordinaria sensibilidad que se ve conmovido por un amor que cambia literalmente su vida en todos los detalles, con la grandeza y los riesgos profesionales, sociales y los más peligrosos, los de la intimidad, el pensamiento, los conceptos del mundo.
Para construir su estructura narrativa, el autor introduce la acción como parte de las actividades habituales de su personaje. La novela inicia cuando su hijo empieza a leer, años después de que sucedieron los hechos, numerosos diarios, cartas, agendas y bitácoras que el padre acostumbraba escribir cotidianamente, papeles donde registraba con aguda memoria lo que iba ocurriendo, al mismo tiempo que el lector va leyendo la novela.
Este recurso es muy certero para que el lector vaya queriendo cada vez saber más de esas vidas contadas y se vaya acostumbrando a saborear tantos detalles, ambientes, paisajes, acciones a veces vertiginosas, a veces plácidas y tranquilas que esta novela regala a manos llenas.
A pesar de ser un libro tan personal como los momentos secretos, llenos de alegría y dudas, de placer y otras veces de punzantes desgarramientos, la novela cuenta los hechos dibujando un panorama social y territorial de los años recientes. Carreteras, aeropuertos, puentes, parques, hoteles de lujo, restaurantes que son obras de arte en la cocina.
Dos ejemplos: Con su magnífico discurso narrativo el autor nos hace entrar al lujoso restaurante Las ventanas del mundo, en el Word Trade Center de Nueva York, y también relata desde varios ángulos y en distintos momentos la tragedia de los atentados de las torres gemelas.
Segundo ejemplo, de los muchos que aparecen en la novela, todos de placentera lectura, cuando nos cuenta el maratón de Nueva York.
Hay una parte muy hermosa, cuando la multitud de maratonistas van cruzando el enorme puente Verrazzano Noarrows Bridge:

Una estructura exclusivamente dedicada al tránsito vehicular pero que el 5 de noviembre de 1989 se inundaría de cuerpos en movimiento en las primeras horas de la mañana. Un espectáculo de atletas, hombro con hombro, codo con codo, utilizando las ocho líneas de tránsito de ida y vuelta, ni un solo auto a lo largo del puente, solamente los participantes de la competencia, todos en conjunto saliendo de Staten Island como una invasión de gacelas.

Una de las partes más gratas del libro es la abundancia de objetos de belleza y la sensualidad exquisita desde los cinco sentidos. La descripción de platillos, colores y la textura de la ropa, perfumes de jardines, del ambiente, del cuerpo de la mujer que el protagonista ama con toda su energía y los pensamientos la vida entera.
También hay otra estética: los ríos de sangre que caen como cascada desde el quirófano cuando el protagonista y su equipo técnico y científico realizan el rito brutal de salvarle la vida a un hombre en emergencia. Oigan ustedes este impresionante fragmento:

El doctor John Bolton, director del departamento de cirugía del sanatorio Touro, ahora convertido en paciente, recibía su anestesia casi al mismo tiempo que Alfredo le dio un largo tajo con el bisturí en medio del abdomen desde el esternón hasta el púbis. En aquel vientre había cuando menos seis litros de sangre que brotaba por los bordes de la herida quirúrgica. La sangre de Bolton pintaba de rojo la tela de las batas, de los calcetines y aún de la ropa interior de los asistentes y cirujanos.

Hay otro hecho notable en el estilo de este libro: su elegancia a la hora de relatar escenas amorosas. De ninguna manera es una forma de autocensura, pues hay abundancia de escenas de alcoba bien explícitas e hiperrealistas, pero siempre consigue que en el texto predomine lo poético, lo amoroso y lo erótico y no como en los años recientes se estila, los detalles casi ginecológicos que ahora quisieran presentarse como sinceridad artística. Al contrario, el autor consigue en su depurada escritura construir atmósferas donde hay música bien seleccionada, aroma de los vinos, el cariño honesto de los que se aman y las caricias finas y sabias que se prodigan.
Abundancia de muchos otros elementos tiene esta novela hermosa de un personaje purísimo: el hombre supo amar sin condiciones, con toda su alma y todos sus bienes; empeñó todas las horas del día y de la noche en la contemplación amorosa de una mujer que ocupó todo su empeño en ofrecerse como un río inagotable de caricias y galantería.
Una historia de amor es tema frecuentadísimo en la tradición literaria, pareciera que nada nuevo queda por agregar, ningún ángulo inexplorado. Pero este personaje resulta original por su voluntad inquebrantable de amor. No se perdió en la derrota, ni se murió de abandono, ni se suicidó decepcionado. No tomó veneno como Emma Bovary en la grandiosa novela de Flaubert, aunque es un personaje similar. Pero al contrario de su trama, aquí el fino cerebro del científico supo conservar el control y el equilibrio de todos los actos y la dignidad de seguir viviendo una vida plena.
Y contarnos todo eso con lujo de detalles.

Germont, Giorgio: Rayo azul. Editorial Perfiles 23, México, 2015.

Febrero 2016

viernes, 5 de octubre de 2018

JChM. Carmen Amato en La Feria del Libro Chihuahua 2018



Carmen Amato en La Feria del Libro Chihuahua 2018


El jueves 1 de noviembre a las 6 de la tarde en el Centro de Convenciones se presentará el libro de poemas Bitácora de la lluvia, de Carmen Amato, en el marco de La Feria del Libro Chihuahua 2018.
El libro es publicado por la Universidad Autónoma de Chihuahua. Las comentaristas serán Lilly Blake y Jesús Chávez Marín. Conductora: Norma Luz González.
El formato de ese acto cultural será el de Café Literario, una conversación entre cuatro poetas: la autora, dos comentaristas y la conductora.
Entrada libre.
(JChM).

Larizza Arvizo. El dolor el miedo

El dolor el miedo


Por Larizza Arvizo


Me he acostumbrado a sentirme mal, estoy tan bloqueada que no puedo ni imaginarme sana.
Mi salud es un recuerdo.
Ha sido tan difícil, trato de describirlo pero es imposible, la cantidad de padecimientos, el dolor, los sentimientos, la frustración, el miedo, el llanto incontrolable.
Es muy duro.
El vulgo asevera que Dios pone las más grandes pruebas a sus mejores guerreros, pero como dijo Dany, ha de pensar que soy Rambo.
Otros dicen de la canción Por el fuego me vas a hacer pasar, ¿para transformarme? Pues que transformación, ya no reconozco mi rostro en el espejo, he cambiado tanto que me puedo confundir a mí misma con alguien más.
Que es un aprendizaje. Creo que ya tengo doctorado pues, para aprendizaje, he llegado a mí limite.
Es demasiado, de verdad que ya no puedo, creo que nunca saldré de esto, estoy cansada.
Muy cansada.
Entiendo cada parte de la vida, y estoy dispuesta a dejarla, todo comenzó con el miedo que mi propia muerte me provocaba, eso fue la metamorfosis, ahora pienso distinto, como, hablo y canto distinto, y si como creo la muerte es descanso, hoy lo necesito.
Estoy agotada.
Lamentos eternos, el que dude del infierno es porque no ha enfermado.
Nadie debe escribir cuando esta tan triste, porque pintará los ojos de otros con llanto. Las letras deberían ser alegres siempre, llenas de amor para que nadie sepa de quebrantos. El llanto debería ser un río de azúcar, un dulce eterno, nadie debería morirse porque es tan triste la muerte, sobre todo la propia, despedirse de la vida es un sacrilegio, ¿cuál natura?
Explíquenle el término a la madre que perdió a un hijo.
Natura cruel y despiadada a la que hay que acostumbrarnos, que has rasgado mi alma, roto mis ojos, bañándome en miedo.
Las dualidades de la vida tan triste al dejarla tan bellas al encontrarla.
Quiero sanar, no lo soporto más, el que sepa rezar que lo haga, lo necesito.




Larizza Arvizo es licenciada en teatro por la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Ha actuado en 25 montajes y es ganadora del premio a mejor actriz y actriz revelación en la Muestra Municipal de Teatro 2009. Actualmente se dedica a la fabricación de máscaras y muñecos teatrales, además de estar escribiendo el libro El viaje de lyme.