sábado, 10 de noviembre de 2018

Leo Zavala


La contribución de Fuentes Mares al periodismo chihuahuense

Por Leo Zavala

La incursión de José Fuentes Mares en el periodismo solo se puede entender con el periódico Novedades de Chihuahua, que él fundó y dirigió a principios de los años ochentas.
El Novedades de Fuentes Mares fue posible gracias a inversionistas chihuahuenses y a Novedades de México.
Entre sus antecedentes destaca la infructuosa intención, años antes, de Eloy Vallina, de fundar un periódico chihuahuense apoyado por empresarios, y bajo la dirección de don Luis Fuentes Saucedo.
A fines de la década de los años setenta, siete empresarios chihuahuenses crearon la empresa Comunicaciones Chihuahua y primero intentaron una alianza con el señor Junco de la Vega, propietario del Norte de Monterrey, para fundar un periódico en Chihuahua que equilibrara la oferta informativa, pero las negociaciones no prosperaron, así que iniciaron pláticas con don Rómulo O’ Farril y Miguel Alemán Magnani, propietarios de Novedades de México, empresa que tenía ya diarios con ese nombre en Mérida y Acapulco.
Así, en sociedad con Novedades Editores crearon el periódico Novedades de Chihuahua. Para dirigirlo pensaron en José Fuentes Mares, por su ostensible cultura, su experiencia en las letras y su cercanía como abogado y asesor del Banco Comermex y de Grupo Chihuahua; estaban todos persuadidos de que Fuentes Mares era un personaje representativo de Chihuahua y le encargaron la dirección del diario.
La aparición pública de Novedades ocurrió el primer lunes de octubre de 1980, cuando Óscar Ornelas tenía apenas unas horas de haber tomado posesión como gobernador de Chihuahua, cuando Luis Fuentes Molinar estaba por entregar la alcaldía de la capital a Ramiro Cota y cuando a José López Portillo, que inauguró el edificio del periódico, le quedaban 2 años como presidente y, con él, estaba por terminar aquél México nacionalista y revolucionario, e instaurarse la era del neoliberalismo presente hasta ahora.


¿Qué esperaba Fuentes Mares del diario dirigido por él?
Fuentes Mares anhelaba que Novedades fuera un periódico cultural y de mucha calidad. Esto escribió en la presentación editorial:
Novedades será un diario diferente y mejor… mejor sobre sí mismo. Guardará respeto por la competencia. Es decir que no le interesa competir por competir.
Además virtió expresiones que se podrían considerar comunes en estos casos, como asegurar que el nuevo diario: Ejercerá la libertad de análisis y opinión. Añadía visiones un tanto quijotescas como: No cederá a temores para señalar yerros, ni a dádivas para señalar virtudes.
Advertía a los personajes públicos: Nuestra actitud frente al poder –frente a cualquier manifestación de poder– será la de una amistad condicionada: en el caso de los personajes políticos, a ninguno juzgaremos mal de antemano, pero tampoco bien. Solo su actuación nos dará su verdadera estatura intelectual y moral.
Para Fuentes Mares el historiador, era difícil, casi imposible, ser objetivo; no así para Fuentes Mares el periodista, que sentenciaba al inaugurar su periódico: Confiamos en que nuestras censuras y elogios se tomen como aguas del mismo manantial, pero ni las unas ni los otros responderán a pasiones personales.
Pero además reclamaba independencia de sus reporteros y redactores: Ni las notas de interés público ni las opiniones del periódico tendrán jamás precio. Nos proponemos vivir de la publicidad, no de vender información y, menos aún, de torcerla caprichosamente a tantos pesos la línea.
Y qué decir de su postura ética: Si al analizar hechos y actuaciones erramos, el desacierto habrá de atribuirse a fallas de juicio, nunca de miseria moral.
El escritor metido a periodista apostillaba la presentación editorial con la mención expresa de dos virtudes teologales que le adjudicaba al periódico: la fe abundante y una buena carga de esperanza. Quizá intencionalmente no aludía a la tercera virtud que es la caridad, porque el periódico era claramente de empresarios.
Lo cierto es que el Novedades de Fuentes Mares, a pesar de su filiación empresarial, se distinguió muy pronto por ser un periódico libre, joven, ágil, veraz, de información objetiva, análisis bien documentados e investigación profunda. Serio en sus planteamientos, pero también con un sentido del humor al estilo de su director.


Reporteros y personal de redacción
Salvo algunas excepciones, la mayoría de reporteros y redactores eran jóvenes sin antecedentes en el periodismo, casi todos estudiantes o egresados de la universidad, cuyo denominador común era la frescura de pensamiento y la ausencia de prejuicios para ejercer el periodismo.
Según José Ríos Galarza, uno de los reporteros fundadores, el director Fuentes Mares preparó con gran esmero la aparición del nuevo diario a través de una convocatoria más o menos abierta, luego diseñó un periodo de formación de los nuevos reporteros y editó durante varias semanas el número cero del periódico que vio la luz el 6 de octubre de 1980.
Llamaba la atención que Novedades fue el primer periódico de Chihuahua en el que los reporteros ya no redactaban sus notas en una máquina de escribir, sino en modernos equipos de cómputo.


Colaboradores de la página editorial
A pesar de que a Fuentes Mares se le consideraba de pensamiento conservador, incluyó en las páginas editoriales del periódico a personajes de inquietudes sociales y políticas de diversos signos como Carlos Chavira Becerra y Guillermo Prieto Lujan, del PAN, Hildebrando Gaytán, del PPS,  Jorge Mazpúlez Pérez, del PRI, Antonio Becerra Gaytán, del PCM, y otros de renombre nacional como Francisco Martínez de la Vega, Manú Dornbierer, Alberto Isaac, Abel Quezada y Jorge Carreño.
De ser independientes –aseguraba Fuentes Mares de su página editorial– ganaremos autoridad moral; de ganar autoridad moral, seremos influyentes, y de ser influyentes, tendremos derecho a ser custodios del patrimonio material y moral chihuahuense.


La vida del periódico en 15 meses
El periódico de Fuentes Mares inició sin distinguir secciones informativas, combinando noticias internacionales, nacionales y locales en una misma página; Vgr: Fuego sobre Bagdad; Agotamiento de fondos minerales en México y Vuelven a El Saucito los desalojados, eran las cabezas de las primeras ediciones.
La edición incluyó secciones de cultura como Tragaluz, de sociales como Gente y Cultura, de Deportes, Policiaca, Municipios y del Estado del Tiempo.
Dio entrada a varias columnas políticas entre las que destacó Hoy Chihuahua, columna diaria escrita por Javier Contreras, que luego fue sustituida por otra, escrita por Eduardo Moreno Fernández de Castro. Había más columnas no diarias como Barrios y Colonias; otras del acontecer regional, especialmente de la zona de Delicias, y destacaron columnas de carácter meramente social y de la farándula como la de Martha Margarita Rojano.
Los antetítulos o balazos de los encabezados de las notas informativas tenían su particularidad, por su carga de ingenio e ironía y, sin duda, eran autoría de Fuentes Mares. Por ejemplo: al encabezado Miseria y hambre en la Tarahumara Fuentes Mares le antepuso el subtítulo ¡Oh sorpresa!, con todo y signos de admiración. A otro encabezado que decía: Que solo con sueldos decorosos se moralizará la función pública, el director le antepuso el subtítulo: Ingenuidad manifiesta. Otra cabeza de nota que rezaba: Anuncian semana de 40 horas y mejores salarios, le antepuso como balazo: Y un cono de vainilla.
Al encabezado de Acusan a Corett de corrupción, le antepuso esta leyenda: Extraño, extraño, ¡extrañísimo! Y al que anunciaba que En 5 años bajamos de 26 a 5 granjas avícolas, le puso el balazo: Eso explica muchas cosas.
Algunos de los propios encabezados tenían el sello del escritor; por ejemplo, en la sección policiaca apareció así la cabeza de una nota: Enferma de soledad, escogió la puerta falsa, o aquella noticia que, ante el aumento de la gasolina, tituló: ¡Zas!, Palo dado ni Dios lo quita.
Es memorable la cabeza de 8 columnas del sábado 26 de septiembre de 1981, día siguiente al destape del candidato del PRI a la presidencia de la república, Miguel de la Madrid. La nota de ocho columnas rezaba enorme: Miguel, y entre ostensibles signos de admiración: ¡Se le hizo!
También destaca la cabeza principal en la portada del 25 de diciembre de mismo año, en la que, con enormes letras, se leía: Notición de hoy: ha nacido el Salvador. Y en un recuadro cercano, aparecía esta leyenda: En homenaje al nacimiento de Cristo, ejecutado como un delincuente, suprimimos hoy la página policiaca. Y sí, la suprimió.
Una novedad en Novedades fue una sección gráfica que incluía fotografías del acontecer cotidiano de la ciudad, visto desde la perspectiva social y artística, a las cuales se les añadía el respectivo pie de foto, siempre con un toque literario: por ejemplo, a una fotografía de un anciano caminando con bastón, le agregó este texto: Eres mi amigo fiel, testigo de mi andar por los caminos, calibrador de la fuerza perdida en mis piernas; tercer apoyo que mis años exigen.
Sin embargo Fuentes Mares fue, generalmente, discreto en aparecer en el periódico bajo su dirección, y solo en escasas ocasiones apareció con su pluma: por ejemplo el 12 de octubre de 1981 escribió un texto sobre la fundación del continente americano y la fundación de la ciudad de Chihuahua. También escribió otro texto a la memoria de don Ignacio González Estavillo, primer rector de la UACH, del cual decía: En la vida marchan los mejores por delante; en la muerte, desgraciadamente también. Igualmente escribió: Es disfortuna que pocos hombres de vanguardia lleguen a viejos… 


Su contribución al periodismo
Es muy probable que para Fuentes Mares la noticia de haber sido seleccionado como director de Novedades no precisamente lo hizo saltar de alegría, pues a fines los años setenta estaba prácticamente en la cima de su carrera como escritor; era una época en que las mejores editoriales se peleaban sus obras, que se vendían en prestigiosas librerías.
Sin embargo, como buen aventurero, esa propuesta seguramente le picó las costillas y decidió hacer un paréntesis –aunque hay que señalar que durante los 15 meses de su estancia en el periódico, no dejó de escribir sus obras– y dirigió sus baterías al oficio de periodista, en el que, aunque también se escribe para un determinado público, el del periodismo es un quehacer de procesos cotidianos con plazos fatales y de resultados frecuentemente desechables.
Pero para el propio Fuentes Mares, los sueños de un periódico diferente no cuajaban adecuadamente. Así lo podemos entrever cuando el periódico cumplió su primer aniversario, el martes 6 de octubre de 1981, y su director advertía:
Hace un año prometimos ser transigentes con el error, implacables con la mala fe, limpios para no cejar ante la mugre, y honestos para no caer en el fariseísmo… vamos a persistir en una fe arraigada: que este pueblo tiene derecho a ser informado sin manipuleos.
Y, dejando entrever que aún no se habían cumplido los anhelos de su fundación, señalaba, tajante: La meta hace un año fue: ser un diario cotidianamente mejor sobre sí mismo, en un ambiente tan necesitado de la concepción de un periodismo en sentido lato: con la sublime misión de informar y guiar a la sociedad por los caminos de realismo, fe y esperanza. Las condiciones de una prensa tan acostumbrada a difundir una sola versión de la noticia y el panorama de un periodismo acrítico y uniforme, nos obligan a ofrecer una tribuna y un canal para la disidencia y en beneficio de los sectores tradicionalmente proscritos, marginados y silenciados. Novedades nació con la fuerza de una convicción muy arraigada: evitar un periodismo pasionario y sectario, y destruir la repugnante idea de la noticia como mercancía.
Fuentes Mares anhelaba que Novedades fuera un periódico cultural y de mucha calidad, pero parecía que los lectores no lo entendían tan fácilmente y al mercado chihuahuense no terminó por gustarle el producto ofrecido.
En efecto, el estilo fuentesmareano de hacer periodismo no acababa de penetrar del todo en el gusto de la sociedad, lo que se notaba en que la circulación no aumentaba y la publicidad crecía de manera muy lenta; en resumen: no estaba funcionando como negocio el periódico de los empresarios.
Así las cosas, un día sin más, JFM anunció que dejaba el periódico…
 Esto ocurrió el 1 de enero de 1982, quince meses después de la inauguración. Ese día Fuentes Mares se despidió de Novedades con este texto, firmado el 31 de diciembre de 1981:
Al dejar la dirección general de Novedades de Chihuahua, por convenir así a mis personales intereses, quiero agradecer el apoyo de cuantos avizoraron, con la llegada del periódico, una nueva versión del periodismo chihuahuense… y por supuesto, realzar la adhesión de mis colaboradores, tan admirables, que de no haber nacido de padre y madre, habría tenido que inventarlos.  Si me sintiera viejo, les vería como a mis hijos, pero me siento joven y les veo como a hermanos.
En una fría nota informativa, ese día el periódico anunciaba lacónico: José Fuentes Mares renunció para dedicar su tiempo a sus labores literarias. Y tan tan.
Fuentes Mares, sin duda, era una persona extremadamente culta pero sin una cabal experiencia en el mundo del periodismo, salvo algunas colaboraciones en revistas y la televisión.
Aunque fue historiógrafo y escritor casi toda su vida productiva, este chihuahuense fungió como rector universitario por poco tiempo, se desempeñó como abogado por poco tiempo, y también fue director periodista por poco tiempo. Por cierto, a diferencia del Fuentes Mares investigador, historiógrafo, literato o viajero, al Fuentes Mares periodista no lo acompañó tan de cerca doña Emma, su esposa. En la aventura periodística, quien sí lo acompañó más de cerca fue su hija Verónica.
Cierto que así como de Fuentes Mares hablan sus libros o sus colaboraciones en revistas, en los diarios o en la televisión, también queda el testimonio hemerográfico de su pensamiento e inquietudes periodísticas en cada una de las 450 ediciones del periódico Novedades, mismas que son parte de la hemeroteca que actualmente alberga la biblioteca central de la Universidad Autónoma de Chihuahua.
Cierto, también, que antes, durante y después del periódico Novedades, don José aspiraba a ser libre, y como había escrito en su obra Servidumbre, afirmando que: La historia es circular, que no puede ser rectilínea pero que cada vez que cumple un ciclo, es mejor, el Fuentes Mares de cada época fue madurando en su vocación de libertad
Y claro que el tiempo siguiente fue mejor para Fuentes Mares, quien no sospechaba que apenas poco más de cuatro años le quedaban de vida cuando concluyó con su aventura en el periodismo.
Su historia posterior a la aventura periodística fue de buena a mejor; me consta, pues tanto él como su esposa doña Emma me distinguieron con una muy cercana amistad hasta la muerte del maestro, y pude acompañarlo varias veces aun en su lecho de enfermedad; me consta, digo, que después del periódico volvió a disfrutar intensamente de su vida y libertad, y aunque poco mencionaba a Novedades, en varias ocasiones me tocó oírle afirmar que había sido una experiencia agridulce pero de la que jamás se arrepentía.
Somos muchos los que sostenemos que, con sus sueños y propuestas, al aceptar hacer un paréntesis en su carrera de escritor para dirigir Novedades de Chihuahua, Fuentes Mares inició, quizá sin proponérselo, una nueva etapa en el periodismo chihuahuense, con una información alterna a la hasta entonces existente no solo en Chihuahua sino en la región, y formando un destacado equipo de reporteros, asertivos en su compromiso con la independencia y la verdad, por lo que afirmamos y sostenemos que José Fuentes Mares creó una nueva escuela de comunicadores, vigente aún en la actualidad, que ha beneficiado enormemente al periodismo en Chihuahua.
Así de grande fue la aportación del maestro Fuentes Mares al periodismo del norte de México.




Leo Zavala es licenciado y maestro en derecho por la Universidad Autónoma de Chihuahua y el Instituto Internacional del Derecho y el Estado. Es profesor emérito de la Facultad de Derecho de la UACH. Fue reportero y editor en cuatro periódicos de Chihuahua, corresponsal de El Financiero de la ciudad de México y de La Opinión de Los Ángeles. Fue también productor y conductor de noticieros en Organización Radiorama de Chihuahua. Fue director de Vinculación Institucional, titular de la Unidad de Información y secretario técnico de la Junta Directiva de Pensiones Civiles del Estado de Chihuahua. Ha escrito dos libros historiográficos: Chihuahua, tres siglos, cien entrevistas" y Pensiones Civiles del Estado, su historia y su gente. Actualmente es consejero ciudadano de Radio Universidad, y titular del despacho de abogados Zavala Rubio y Socios. Desde hace 11 años es conductor y productor del programa Contextos en Radio Universidad.

JChM. Poesía en 2018. Respondiendo preguntas de Cárdenas

(Foto Arturo Rodríguez Torija)

Poesía en 2018. Respondiendo preguntas de Rafael Cárdenas Aldrete


Por Jesús Chávez Marín


La poesía, ¿se compone en el aire? ¿De dónde viene la inspiración? ¿Se crea? ¿Generación espontánea?
La poesía no se compone en el aire pero es tan volátil como el tiempo que va pasando.
La inspiración viene del momento más sentido, que es un vértice donde se conjugan dos elementos: una experiencia de extrañamiento que se recuerda o que late en el momento de la escritura, con una tradición cultural que es una especie de genética del alma plural de los pueblos.
La poesía no se crea porque solo hay un Creador, o muchos según la fe profunda de las comunidades o de los individuos. La poesía se escribe en el momento en que la pluma o el teclado se convierten en una antena sagrada donde se expresa el espíritu.
El poeta, ¿nace o se hace? ¿El ser poeta está escrito por el dedo de Dios o debe pactar con el Diablo? ¿Puede el poeta leer poesía? ¿La reencarnación es un “lugar común”?
El poeta no está escrito por el dedo de Dios:  Él respeta el libre albedrío de los hombres y por tanto también la libertad artística del poeta. Este no pacta con el Diablo, más bien se cuida de escribir con corrección gramatical y con el buen estilo del idioma porque si no fuera así entonces se lo llevaría el Diablo llamado La Ausencia de Lectores.
El poeta puede leer poesía, de hecho es la parte esencial de su trabajo de escritor. Si no fuera así no podría enraizar sus poemas en la tradición literaria de su idioma, su tiempo y su territorio.
La reencarnación sí es uno de los más corrientes lugares comunes de la superstición de los esotéricos sin ciencia.
¿Cómo se transforma? ¿Sentirla, pensarla? ¿Se suda, se goza? ¿Qué tanto interviene la inspiración, la experiencia y la voluntad en el poeta?
La poesía se transforma con cada generación de individuos, los artistas  buscan expresar su época y su territorialidad y también renovar las formas de expresión para hallar no solo nuevos cauces y formatos sino también objetos artísticos que antes no existieron, entre ellos: el poema.
No se trata de sentir, sudar, ni gozar la poesía sino de pensarla y resolverla con técnicas efectivas de expresión verbal.
Interviene la inspiración, claro, esa ventana que al azar se abre un instante y se cierra casi de inmediato y desde la cual el autor alcanza a conocer atisbos de iluminación. El autor se prepara la vida entera y empeña todas las experiencias de su cuerpo para ser un eficiente transmisor de esas voces y para eso se requiere una fuerte voluntad. En esas voces se haya una esfera de historias y de imaginación colectiva.
¿La poesía es democrática? ¿Existe una escala de valores para la poesía? ¿Es la cúspide de la pirámide, la base o es tan solo la ‘jerarquía´ que Maslow olvidó? ¿Hay un uso práctico para la poesía? ¿Cómo la uso para ganar amigos?
La poesía no es democrática sino aristocrática en el sentido de Ortega y Gasset: aristos, los mejores. Solo las mejores personas de la comunidad se preocupan por el trabajo de pulir su espíritu en el arte de la poesía.
No existe una escala de valores en la poesía: nada que limite ni mida la libertad artística.
No es la cúspide en la pirámide de Maslow ni tampoco la base, la poesía es el viento que pasa y fecunda.
Sí hay un uso práctico para la poesía: es la sustancia de una alta educación, tanto para los lectores como para quien tiene la voluntad de cultivarla.
Con la poesía a veces ganas amigos y otras veces los pierdes porque quien la frecuenta cada vez aguanta menos la convivencia con espíritus torpes.
Futuro de la poesía: ¿Piedra, papel o Facebook? ¿Cómo se ha transformado la manera de leer poesía en nuestra actualidad? ¿Cómo puedo agregar aplausos a mis lecturas poéticas en mi canal de YouTube?
El Facebook es el medio no el mensaje. La poesía trasciende formatos y plataformas.
La poesía se ha transformado hacia una cierta democratización por su presencia siempre hermosa cuando llega a aparecer en las redes sociales, que no es muy frecuente pero sucede.
Joven poeta: no busques aplausos para tus lecturas poéticas, esos ya se los llevaron los trovadores y los rockeros famosos con sus canciones, los cuales algunas personas ignorantes confunden con poemas, y jamás lo son.
¿Cómo aprovechar tus cinco minutos de fama…?
Siendo encantador con ustedes cuatro que vinieron a escuchar esta conferencia.
¿Existe la inspiración? ¿A partir de qué se puede crear? ¿Vivir vida de “poeta”? ¿Cualquiera puede escribir poesía? Leer a los clásicos y a los contemporáneos, ¿cómo leer?
La inspiración sí existe: aparece constantemente en las acciones del trabajo diario de quien escribe.
Se puede crear a partir de la vida y de la lectura, principalmente la lectura de poemas.
Vivir vida de poeta proponiéndoselo como tal, es una payasada y una tontería. Sin embargo un poeta en cada una de sus acciones es un iniciado.
No cualquiera puede escribir poesía, solo quien tiene la voluntad de marchar en una larga travesía de reflexión, lectura y refinamiento espiritual.
Hay que leer a los clásicos para tener las altas lecciones de una tradición literaria; a los contemporáneos por el necesario diálogo con la vida que transcurre.
¿Se puede escribir poesía desde el lugar común o desde el cliché? ¿Cualquiera puede leer poesía? ¿La poesía es dictada por los dioses o por las cosas cotidianas? Poesía culta y poesía popular, ¿dónde descansa la poesía? Slam poetry,¿poesía, rap o stand up?
No se puede escribir poesía desde el lugar común ni desde el cliché; ni siquiera publicidad se puede escribir de esa manera. El acto de comunicación para que sea efectivo requiere expresiones novedosas.
Cualquiera puede leer poesía, es el patrimonio bibliográfico de la humanidad. Hay textos para todos los niveles de educación.
La poesía no la dicta nadie, la escribe el poeta con su oficio de redactor, con su reflexión espiritual y con su información intelectual.
Poesía culta y poesía popular, las dos son válidas. En la primera se cultiva una voz individual y en la segunda una voz colectiva.
Slam, rap, todo tipo de performance es útil para difundir el poema.

Octubre 2018

jueves, 8 de noviembre de 2018

Heriberto Ramírez. El temblor

El temblor

Por Heriberto Ramírez

Vivíamos en la Privada de Coronado, cercana al centro de la ciudad, en un cómodo y apacible apartamento ubicado en un segundo piso, cuando una madrugada entre las dos y las tres el piso empezó a crujir. Los objetos en la recámara frente a mí empezaron a producir ruidos, era el tocador con una infinidad de cosas encima que empezaron a chocar entre sí los que me despertaron, y luego a mi mujer, que desconcertada me preguntó qué pasaba. Sin ningún esfuerzo intelectual inferí enseguida: está temblando. Mientras repasaba en mi interior las posibles consecuencias del fracking, cruzó por mi mente una especie de constelación de irrealidad con tiempo remoto que me impidieron contestarle de inmediato, sino hasta dos minutos después, cuando ya todo había pasado: nada grave, por fortuna.

(Este cuento de Heriberto Ramírez Luján es parte de su libro Relatos en celular, inédito).





Heriberto Ramírez filósofo mexicano redacta la lógica con precisión de cirujano. En sus ensayos y libros de filosofía y también en sus textos literarios. Sobrio y elegante profesor, el estoicismo es divisa de su estética. Y de su gran estilo.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Reyna Armendáriz González. Círculo de invierno (agosto 1990)

Círculo de invierno (agosto 1990)

Por Reyna Armendáriz González

Hasta las horas anduvieron con bastón esa noche.
Fingían, alcahueteaban una charla que se prolongaba como un terco chipi chipi de verano.
Aquellas caras morenas y arrugadas sonreían a veces, pero esa mueca desdentada y tosca no desmentía la bruma antigua que brotaba de sus cuerpos.
El gran encino a sus espaldas era un apacible monstruo sobre la débil luz del fuego. Tan pálido y entero como yo en los brazos de mi padre.
Él y sus ancianos camaradas se habían cubierto con ásperas cobijas de lana de borrego. A mí me tapó con la suya y pegó mi espalda contra su pecho tibio.
La noche era helada y estaba quieta contra su voluntad. Se congelaban los pinos, las matas de cuervo seco, las manzanillas sin hojas, los madroños. 
El cielo era un ermitaño de evanescentes fulgores de hielo.
Papá decía que eran estrellas pero era hielo que caía, y que al llegar abajo se derretía en la calidez de aquellos hombres, en mis ojillos rojos por el sueño.
Fue una noche larga, pero el tiempo solo me devuelve risas, silencios efímeros, ademanes bruscos y nerviosos, palabras altisonantes, rotas con anécdotas de arrieros, de hambres y de música de pueblo.
También profundos olores de pino y búhos y lobos acechando.
Apenas recuerdo que mi padre aprovechaba cada silencio para mover la cabeza de un lado a otro con pesada nostalgia. Respiraba profundo y repetía: "¡válgame los años! ¡tábamos tan verdes todavía!"
Los demás secundaban el movimiento con una sonrisa cansada y la mirada plena de una venturosa tristeza que brillaba.
La charla continuó indefinidamente, y yo podía escuchar con todos mis cinco años, atenta y conmovida, como si estuviera respirando las palabras hasta hincharme infinito y quedarme suspendida.
No sé si cerré los ojos, pero esas voces trémulas se fueron perdiendo despacio, cual si hubieran ido extinguiéndose a la par que el fuego bajo aquel hielo nocturno.
Hoy tengo diecisiete años, los ojos cerrados, la espalda tibia todavía.




Reyna Armendáriz González es licenciada en letras españolas y maestra en educación superior. Ha dirigido durante años columnas de poesía en El Heraldo de Chihuahua y en El universitario. Textos suyos están publicados en antologías y revistas literarias y en sus libro de poemas Estuario: remotas estancias y Yace partido el puente de la niebla. Actualmente es profesora de literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

martes, 6 de noviembre de 2018

Larizza Arvizo. Mensaje del solitario

Mensaje del solitario


Por Larizza Arvizo


Tan lejos y tan cerca; me siento solo en tu presencia. Inútiles son mis desvelos, camino incierto, vano recorrido. Tan lejos de casa y tan cerca de ti que eres mi infierno, triste infierno incomprensible. Desgarradoras noches me regalaste, intenso el idilio que me gané a tu lado. Cuando menos lo necesitaba llegaste, cuando paz yo suplicaba convertiste mi alma en tu parque recreativo. Gracias por irte. Aunque mi boca te grita: “regresa”. Gracias por dejar en libertad mi vida. Maldigo si retornas, quiero mi soledad para vivirla a gusto, no tu presencia para sentirme solo. Al verme en el espejo veo lo completo que estoy, no me refugio en mis extremidades completas sino en mi talento. Andar en calzones por la casa, comer de la cacerola, beber del galón, sacudirme sin papel, dormir lo que me apetezca, inmensa y hermosa soledad, cuánto te extrañaba.



 
Larizza Arvizo es licenciada en teatro por la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Ha actuado en 25 montajes y es ganadora del premio a mejor actriz y actriz revelación en la Muestra Municipal de Teatro 2009. Actualmente se dedica a la fabricación de máscaras y muñecos teatrales, además de estar escribiendo el libro El viaje de lyme.

sábado, 3 de noviembre de 2018

José Luis Domínguez. Fuga de abismos antología juarense

Fuga de abismos antología juarense

Por José Luis Domínguez

  El silencio eterno de esos espacios infinitos, me espanta.
Blaise Pascal.
                                                                          
Fuga de abismos es una antología compuesta por dieciocho poetas y narradores surgidos de la experiencia de un taller literario en la ciudad fronteriza norte de Chihuahua. Resulta esperanzador encontrar en ella las primicias de una creatividad colectiva que nos habla de un amor por la palabra escrita. Una antología resulta ser, antes que otra cosa, una apuesta contra el tiempo, un testimonio y un acontecimiento. De hecho, toda antología literaria debería llamarse así, “Fuga de abismos”, de ahí el epígrafe de Blaise Pascal que acompaña a la presente presentación, “Les silences éternal de ces espaces inifini, m¨effraie”, el silencio eterno de esos espacios infinitos me espanta, porque enfrentarse a la página en blanco es lo mismo que enfrentarse a un espacio infinito, o ya de plano, enfrentarse al abismo, pero no a cualquier abismo, sino al abismo de sí a través de la escritura. Cada página abismal, que a la vez resulta ser un espejo donde nos reflejamos, se nos va convirtiendo, merced al tesón y a la terquedad, en una “misce en abyme”, puesta en abismo. Estoy de acuerdo con el poeta amigo Edgar Rincón Luna cuando afirma que la literatura es una carrera de honda y alta resistencia. No bastan el talento o el deseo; hacen falta también el coraje, la valentía, la insistencia.
Resistir, primero que a nada, a un gobierno apático a la importancia que tienen las Bellas Artes, al humanismo; apático a los problemas serios a los que se enfrentan los creadores artísticos; resistir, en segundo lugar, en un país con un altísimo índice de corrupción y miseria, cuyos gobernantes se han vacunado contra toda clase de sensibilidad artística y humana y a los que les encanta el disfraz, la máscara, la doble moral; resistir a esas trampas de la fe con la que escribimos, dudando a veces de que lo nuestro importe; resistir a un mundo que canta, como sirenas griegas, su loa ciega al confort y a la enajenación; y para el colmo, resistir en un país de tan pocos lectores y de tan pocas ganas de hacer las cosas bien. Escribir es resistir. Incluso el lenguaje mismo que utilizamos, a la hora de escribir parece ofrecernos todo tipo de resistencias.
No quisiera creer que esta “Fuga de abismos” terminará por convertirse en abismos en fuga. Lo cual, lo querramos o no, tendrá que ocurrir de manera irremediable. Mis veintiséis años coordinando talleres literarios en el estado de Chihuahua respaldan esto que digo. La pregunta obligada es ¿cuántos de estos dieciocho autores juarenses persistirán en su empeño escritural? Ojalá que todos, ojalá que ninguno diga no, ojalá que cada uno de ellos se emperre en este cruel y excelso oficio de las bellas letras, y que pronto puedan darnos sus frutos de manera individual. Chiva el que se raje.
Aún sin haber leído a Ludwig Wittgenstein, quien ha dejado claro que los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro propio mundo, nacemos al filo de nuestra lengua. Poemas de amor y de odio, de amor y de extrañeza, de amor y de erotismo, de anticipación y gozo. ¿Acaso no son estos tiempos posmodernos los idóneos como para mirar el mundo con esa misma lupa que lo agranda, pero que a la misma vez puede incendiarlo? Para escribir poesía usamos la lengua, los dientes, el oído y el silencio, sobre todo el silencio. Utilizamos la exaltación de los sentidos para percibir esas múltiples realidades que se agitan en nuestra existencia. El texto titulado “Plaza”, por ejemplo, tiene un ritmo asonantado, nos habla de una poeta que sí sabe cantar. Uno de los poetas sigue la senda de la imaginación y de la inteligencia y en sus líneas hemos creído escuchar la “interminable voz del aire”. La crudeza de Violenta resulta encantadora, su órgano central es el ojo, no el oído. Violenta, la Gorgona capaz de convertirte en lector de piedra luego de leerla, que es lo mismo que mirarla. Violenta, la gata que para convencerse de que el gato existe tiene que hacerlo pedazos antes de incendiarse. Es la jodida vida, lo sé. Dos gorriones vuelan y la vida se nos va. Y en la “Contradicción” me quedo con ganas de seguir leyendo, pero solo son dos dos textos. No hay más, qué remedio. “No quiero ser una matricida”, pero mi madre sigue ahí, chinga que chinga. ¿Quiénes se hacen llamar aquí Guillotina, Alukandra, Koko Dianto? Diantre de Koko, diantre de Dianto, alegórica. Describir una bola de cristal, una bicicleta y el acto de encabronarse consigo mismo en un solo poema resulta contradictoriamente tierno. La infancia de todos está ahí, y de golpe regresa. Aparece en un autobús el tema de la pistola de Anton Chéjov, y tarde o temprano habrá de ser disparada en ese crimen moral y crimen físico. La imagen del paso casi angelical de una joven que lee en el transporte colectivo desciende, se escapa, dejando en nosotros un no sé qué que queda balbuciendo, por no decir babeando o con un halo de tristeza. Las prostitutas también se suben al camión. Todo cabe en un urbano sabiéndolo acomodar. El verbo, corazón, tuétano de toda trama, impera. El amor homoerótico hace su aparición, lo cual comprueba que hay otros mundos eróticos, pero están en éste. Tampoco me había fijado que quienes cazan son las leonas. La camioneta en que los beodos cargan gasolina también puede convertirse en un mirador filosófico. Hay una loca asfixia en el mundo que se reduce hasta el paroxismo vía la embriaguez, la locura y los microespacios. El tedio existencial se encuentra hasta en la muerte de un simple colchonero. Y en el campo parecen no ocurrir cosas más trascendentales que las rosas. El drama se gesta al interior del ser. El ojo narrativo también es la clave, Guilile es una excelente muestra. Una chica que tiene nombre de gato y un gato que tiene nombre de persona, es el colmo. Triángulo amoroso entre garras y por lo mismo, desgarrador. En fin, esto y más encontrarán ustedes en “Fuga de abismos”, enhorabuena por todos nosotros los lectores.




José Luis Domínguez es escritor y promotor cultural, autor de poesía, cuento, ensayo literario, crónica, leyendas y novela. Premio Chihuahua de Literatura 2001, Premio Internacional de Poesía Gilberto Owen Estrada 2007 además de una lista larga de otros premios literarios. Ha publicado los libros Jonás,  Universidad Autónoma de Chihuahua, 1996; Quinteto para un pretérito, Instituto Chihuahuense de la Cultura, 2000; El jardín del colibrí, Instituto Chihuahuense de la Cultura, 2002; Los dedos en la llama, Instituto Chihuahuense de la Cultura, 2006; El barrio viejo de mis recuerdos, Presidencia Municipal de Ciudad Cuauhtémoc, 2006; El amor destruye lo que inventa, Universidad Autónoma del Estado de México, 2008; Diez leyendas de Cuauhtémoc, Edición del autor, 2008; Un corps de femme, tiede et deux…Mantis Editores / Le Écrits des Forges, Quebec, Canadá, 2009; Déjá Vú y otros cuentos Instituto Chihuahuense de la Cultura, 2016; 17. Manual de poética para universitarios: los diversos senderos hacia una poética personal, Instituto Chihuahuense de la Cultura, 2016 y 18. La otra historia de los menonitas, Instituto Chihuahuense de la Cultura, 2016.

jueves, 1 de noviembre de 2018

El viento. Martha Estela Torres Torres

El viento
                                     

Por Martha Estela Torres Torres


A pesar de que el viento se lleve las ilusiones,
la fe y la esperanza, sigo el reflejo del pasado,
la ruta que encaminó nuestros nombres
al paraje desierto en que nada graba la niebla.

A pesar de la soledad asfixiante
Y del silencio que impiden llegar,                              
a pesar del murmullo enigmático de tus palabras
que delinean sombras del recuerdo
puedo seguir amando aunque el amor
sea un iceberg alimentado
abismos de sol.

A pesar de que el amor sea una constelación que siempre
conduce al dolor, escucho los cantos de Circe.
Ese hechizo que rompe el aire y la marea
pero a veces me hace feliz.




 
Martha Estela Torres Torres tiene licenciatura en letras españolas y maestría en humanidades. Entre sus libros publicados están: Hojas de magnolia, La ciudad de los siete puentes, Arrecifes de sal, Cinco damas y un alfil, Pasión literaria y Árboles en mi memoria. Actualmente es profesora de literatura en la Facultad de Filosofía y Letras y editora en la Universidad Autónoma de Chihuahua.