lunes, 1 de junio de 2026

The Beatles – Let it Be (1970)


 La cinta musical

The Beatles – Let it Be (1970)

 

Por Miq Ramírez Ochoa

 

Let it Be marcó el final de la banda que revolucionó el rock and roll en los años sesenta. Salió a luz en medio de la desintegración, casi un mes después de que Paul McCartney oficializara la disolución del Cuarteto de Liverpool.

     Fue publicado el 8 de mayo de 1970 por Apple Records bajo fuertes discusiones entre Lennon, Harrison y McCartney, además de la presencia constante y nociva de Yoko Ono. Habían comenzado las grabaciones en Twickenham Studios, con el fin de producir el documental Get Back, pero era un lugar demasiado helado por el crudo invierno londinense, aunado ello a las hostilidades del grupo que iniciaron desde la producción de White Album, en 1968.

     Debido a eso, las sesiones se cambiaron a los estudios habituales de Apple y, de igual manera, el título de la cinta tomaría otro nombre: Let it Be. El 22 de enero de 1969 bajó la tensión entre el grupo, ya que llegó un habilidoso teclista llamado Billy Preston, quien mejoró el ambiente con su carisma, su piano eléctrico Fender Rhodes y su órgano Lowrey.

     Durante la mañana del 30 de enero de 1969, varias canciones del futuro disco fueron interpretadas por Lennon y McCartney en un acto inusual: en la azotea del edificio Apple, que causó conmoción entre vecinos y ciudadanos, al punto de llegar la policía para poner fin al palomazo. Ningún grupo ha hecho algo tan original y con un viento fuerte del Mar del Norte golpeándoles sus rostros.

     Fue el primer concierto público desde que se alejaron de los escenarios, en 1966, y el último también. La dirección del álbum estuvo a cargo de Paul McCartney y del ingeniero de sonido Glyn Johns, el cual estaba programado para julio de 1969, pero se retrasó debido a que el 26 de septiembre del mismo año The Beatles grabó Abbey Road.

     Es de notarse que en este último acetato el incondicional productor y grabador George Martin ya no trabajó con The Beatles (su lugar fue tomado por Phil Spector y McCartney quedó muy molesto porque Spector introdujo un muro de sonido orquestal y voces femeninas en la balada “The long and winding road”, que el mismo Paul había compuesto).

     Ya para comienzos de 1970 ningún integrante de la banda se dirigía la palabra, y cuando Let it Be ganó el Óscar a la mejor banda sonora de 1970 por la canción homónima, ningún ex integrante acudió a la ceremonia.

     Esta cinta Beatle presenta los géneros musicales pop rock, folk rock, rock and roll, country blues y hard rock. Originalmente fue grabada en disco LP, cinta magnetofónica Reel to reel, cinta cassette, cartucho de cinta 4-tracks y cartucho de cinta 8-tracks.

     Let it Be comienza con “Two of us” con un saludo de parte de John Lennon y con un dueto entre él y Paul McCartney, y ambos tocando la guitarra clásica.

     Prosigue “Dig a pony”, una canción de John Lennon en frases secuenciales; enseguida “Across the Universe”, balada creada por Lennon, contiene una letra evocadora de una nostalgia vivencial: su guitarra es adormilada, conforme a los versos que se extienden: Las palabras caen como lluvia intensa en un vaso de papel, se deslizan rápido, se escapan por el Universo. Charcos de tristeza, olas de alegría flotan en mi mente abierta, me poseen, me acarician… Imágenes de luz rota bailan frente a mí como millones de ojos; me llaman una y otra vez a través del Universo. Pensamientos vagan como un viento inquieto dentro de un buzón, caen a ciegas mientras se abren camino a través del Universo… Nada va a cambiar mi mundo…

     “I me mine” muestra dolor extremo, casi corta venas, en voz de George Harrison y una guitarra cuasi parlante, mientras McCartney se luce en el órgano y, obviamente, Ringo Starr en la batería.

     “Dig it” es una pieza introductoria gritada por Lennon para unirse a la canción homónima y principal del álbum: “Let it be”.

     Que nadie se meta con la pieza musical de despedida en The Beatles, “Let it be”, compuesta y cantada por Paul McCartney y, al unísono, ejecutada por él en el piano; George Harrison se luce en los acordes estremecedores de su guitarra eléctrica. “Let it be” habla sobre la madre de Paul, Mary: Cuando me encuentro en momentos difíciles, madre Mary viene hacia mí diciendo palabras de sabiduría: déjalo ser. Y en mis horas de oscuridad ella está de pie justo delante de mí, diciendo palabras de sabiduría: déjalo ser…

     “Maggie Mae” es un juego corto de voces entre John y Paul, que trata sobre una chica ladrona.

     “I’ve got a feeling”, ¡mi favorita! Paul McCartney y su voz con tubo, potente, convincente y educada, se impone rockeramente en esta pieza. Su ejecución en el bajo es impresionante. Al final, Lennon le hace segunda y McCartney reinicia con su agresividad vocal: Tengo un sentimiento, un sentimiento muy dentro de mí, oh, yeah, oh, yeah. Tengo un sentimiento, un sentimiento que no puedo ocultar, oh, no, oh, no. Tengo un sentimiento, oh, yeah. ¡Oh, por favor créeme! Odiaría perder el tren… Y si me dejas no volveré a llegar tarde. Tengo un sentimiento… Todos estos años he estado preguntándome, preguntándome cómo es que nadie me lo dijo, todo lo que estaba buscando era alguien que se pareciera a ti. Tengo un sentimiento que me mantiene alerta, oh, yeah, oh, yeah… Creo que todo el mundo lo sabe…

     “One after 909”: Comienzan Lennon, McCartney y Harrison, quedando Lennon solo en la continuidad de la canción, en un folk rock.

     “The long and winding road”: Otro momento para soñar… Paul McCartney, baladista nato, nos lleva hacia el amor, hacia una esperanza, aunque no se divise el faro en medio de la borrasca. Ejecuta esta composición en el piano, pero durante la separación del grupo, el técnico grabador Phil Spector le agregó la orquestación. Dicen unos fragmentos:

     El largo y sinuoso camino, eso lleva a tu puerta, nunca desaparecerá; he visto ese camino antes… La noche salvaje y ventosa que la lluvia se lavó ha dejado un charco de lágrimas, llorando por el día. ¿Por qué me dejas aquí parado? Hazme saber el camino…

     “For you blue” es una excelente pieza de Harrison, y su también voz educada nos regala este country blues en su guitarra. Lennon rasguea seguidamente su guitarra Slide con una pila, mientras McCartney y Ringo se lucen en el piano y la batería, respectivamente: Porque eres dulce y encantadora, chica, te amo. Porque eres una chica dulce y encantadora, es verdad, te amo más que nunca, chica. Te quiero por las mañanas, nena, te amo, te quiero en el momento en que me siento triste…

     Finalmente, con “Get back” se cierra el álbum, canción ejecutada por el señor McCartney y su pop-rock, con un contundente bajeo y el piano eléctrico de Billy Preston. Este último músico se convertiría en músico de sesión de la también banda británica The Rolling Stones, en 1973, en el disco Goats Head Soup y en dos más.

     Let it Be se ubicó en las primeras posiciones principales: el UK Albums Chart británico y el Billboard 200 norteamericano. Quedó como el álbum de estudio número 13.


 


Miq Ramírez Ochoa especialista en latín, articulista en El Heraldo de Chihuahua a partir de abril de 1989 y autor de los libros Sendero estival y las novelas En busca de un año y El escape, tiene un diplomado en paleografía por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Trabajó en el Instituto de Cultura del Municipio de Chihuahua como corrector de textos, como bibliotecario y como profesor de Taller Literario.

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