De domingo a domingo,
cielito lindo, te vengo a ver. ¿Cuándo será domingo, cielito lindo, para
volver?
Por Sergio Torres
Ojalá fuera uno de esos días
en lo que el trabajo es tan secundario que puedo dejarlo para ir a buscarte,
allá donde estás. Caminar contigo por el parque, detener el paso y entrar a un
café, bebernos las horas platicando de la vida, de lo que nos ha dejado esta
semana, de los desafíos, de los retos que nos hemos impuestos. Sea que nos urge
la curiosidad a satisfacerla, sea que la necesidad de expresar nuestro más
interno Yo nos atosiga de manera acuciante, la ambición de ir más allá del
camino de todos los días forma parte de nuestra naturaleza ambiciosa: siempre
hay algo más.
Qué bonito es cuando te
basta un abrazo, una conversación, el roce de esa mano, el contacto de ese
abrazo. Cuando dos seres humanos, haciendo malabares, se encuentran en sus
miradas y se arriesgan a pertenecerse como si de un club exclusivo se tratara.
Es posible que haya ocho millardos de personas, cuatro de hombres, cuatro de
mujeres en el mundo. Dejando de lado a la Johansson, la Bellucci, la Connelly… (ya
se entendió el punto), no hay nadie como tú. Es más, hay solo una tú en todo el
universo. Hay un solo Yo en el universo para compartir contigo. En la libertad
en que nacimos, en la libertad que el amor nos brinda, estoy dispuesto a
recibir tanto amor como el universo sea generoso para ofrecerme; asimismo,
estoy dispuesto a dar tanto amor como mi naturaleza y consciencia me lo
permitan.
Que el amor nos salve.
Sergio Torres. Licenciado en Artes, músico desde la infancia, dibujante y compositor de canciones. Maestro de música por vocación.
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