jueves, 28 de octubre de 2021

Velar. Guadalupe Ángeles

Velar

 

 

Por Guadalupe Ángeles

 

 

Tímidas o tumultuosas son dibujadas sin fin preciso.

Es la voluntad quien las convoca

sin un cierto “para qué”

 

La finalidad no es el fuerte de la mano que dibuja palabras

como si cada letra fuera un paisaje carente de significado.

 

Así, velar de albas inconclusas el blanco de hojas,

no de árboles de otoño dispersas,

sino de hojas destinadas a ser aviones de papel

o caja de pandora cuya llave son poemas.

 

Velar al alba esa blancura sin porque

como quien vela la muerte

de conceptos antes dulcemente acariciados.

 

Así, toda pregunta queda inserta en el silencio

toda pregunta es como un clavel jamás visto

en el ojal de un saco azul cielo

porque todo cielo es así:

indestructible

incomparable

insensatamente otro

siempre.

 

Velar entonces

como si en ello inaugurásemos un vuelo

velar como volar

borrar como ensimismar

dibujar para ocultar

respirar para fingir

que el rostro es esto y siempre ha sido así:

inescrutable

imperturbable

intensamente fuera de sí

como aquellos animales inciertos

echados así, incongruentes

como pastos verdes

devorados a mediodía

como belfos de corderos que habitan viejas películas imaginadas

insertados en recuerdos no vividos.

 

Palabras como peces verdes

Sílabas como silencios interrumpidos.

Hacer con todos ellos una manta para cubrirse

Un avión para no estar

Un viaje iniciático hacia el otro

que duerme tranquilo bajo el pulmón izquierdo

delirante

profundamente introspectivo

silente, viaje sideral,

viaje que se come a sí mismo

como este silencio

que late y siembra otros silencios

sin cesar

sin consuelo

sin remedio

ser el viaje y la inmovilidad:

Serse

Porque sí.

  






Nació en Pachuca, Hidalgo fue directora de la revista Soberbia. Ha colaborado en ÁgoraEl FinancieroEl InformadorEl OccidentalLa Jornada Semanal; en las revistas electrónicas nacionales Al margen y Argos y en las españolas: Babab y EspéculoPremio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos 1999 por Devastación.

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