Creedence Clearwater Revival: el relámpago
que iluminó una época
Por Marco Benavides
Hay bandas que construyen su legado durante
décadas y otras que iluminan el cielo en un instante, se van, y dejan una marca
indeleble. Creedence Clearwater Revival pertenece a esta estirpe. Entre 1967 y
1972, CCR definió un sonido, escribió himnos generacionales y encarnó las
tensiones más profundas de la sociedad estadounidense de finales de los
sesenta.
La historia comienza lejos de los pantanos
del sur de los Estados Unidos, que luego poblarían su imaginario. John Fogerty,
Doug Clifford y Stu Cook se conocieron en la secundaria en El Cerrito,
California, formando The Blue Velvets a finales de los cincuenta. Tom Fogerty,
hermano mayor de John, se integró como guitarrista rítmico. En 1964 firmaron
con Fantasy Records, que les impuso el nombre The Golliwogs sin consultarles.
Estos años fueron decisivos: John Fogerty emergió como núcleo creativo,
afinando una voz rasposa y una forma de escribir que combinaba narración,
crítica social y economía expresiva.
A finales de 1967, el panorama musical había
cambiado después del “verano de las flores” en San Francisco. Saul Zaentz,
nuevo dueño de Fantasy Records, les ofreció grabar con la condición de adoptar
un nuevo nombre. Así nació Creedence Clearwater Revival, un nombre que invocaba
tradición, pureza y renacimiento.
El primer golpe llegó en 1968 con Suzie Q,
una versión extensa que funcionó como declaración de intenciones: CCR no sonaba
como la psicodelia dominante ni como el folk introspectivo. Su música parecía
venir de otro lugar, más antiguo y terrenal.
Entre 1968 y 1970, Creedence vivió una racha
extraordinaria: cinco álbumes exitosos y coherentes. Su sonido ‒blues, country y folk‒
se sostenía en guitarras limpias, ritmos sólidos y la voz inconfundible de John
Fogerty. Las canciones parecían simples, pero escondían complejidad narrativa: Proud
Mary como metáfora de libertad, Bad Moon Rising anticipando
catástrofes con sonrisa amarga, Green River evocando infancias míticas.
Y Fortunate Son, su canción más política, se convirtió en himno
antibélico que denunciaba la desigualdad en el reclutamiento para Vietnam, pero
sin consignas explícitas.
Colocaron nueve sencillos en el Top 10 del
Billboard, pero el éxito acentuó tensiones internas. John Fogerty asumió todo
el peso creativo, garantizando coherencia excepcional, generando
resentimientos. Tom Fogerty se sintió marginado, atrapado entre lealtad
familiar y frustración profesional. En 1971 abandonó la banda, marcando un
punto de no retorno.
El último álbum, Mardi Gras (1972),
reflejó el conflicto. Stu Cook y Doug Clifford exigieron mayor participación
compositiva, resultando en un disco fragmentado y desigual. En octubre de 1972,
CCR se disolvió sin despedidas grandilocuentes, solo el silencio posterior a
una combustión intensa.
Con el tiempo, el legado de CCR no hizo más
que crecer. Sus canciones se integraron al imaginario cultural estadounidense y
global, utilizadas en películas, documentales y series como símbolos de una
época convulsa.
En 1993, la banda ingresó al Rock and Roll
Hall of Fame, aunque incluso ese reconocimiento estuvo marcado por ausencias y
distancias no resueltas. Creedence Clearwater Revival fue, en esencia, una
paradoja: una banda californiana que sonaba como si fuera de Alabama; un grupo
de enorme éxito que se desintegró rápidamente; una música sencilla en
apariencia, pero cargada de resonancias sociales y emocionales. Como un
relámpago, CCR pasó rápido, pero para la generación de la contra cultura, la
luz que dejó como fenómeno, sigue ‒60 años
después‒ iluminando el paisaje del rock.
Dr. Marco Benavides, 14 enero 2026
Marco Vinicio Benavides Sánchez es médico
cirujano y partero por la Universidad Autónoma de Chihuahua; título en cirugía
general por la Universidad Autónoma de Coahuila; entrenamiento clínico en
servicio en trasplante de órganos y tejidos en la Universität Innsbruck, el
Hospital Universitario en Austria, y en el Instituto Mexicano del Seguro
Social. Ha trabajado en el Instituto Mexicano del Seguro Social como médico
general, cirujano general y cirujano de trasplante, y también fue jefe del
Departamento de Cirugía General, coordinador clínico y subdirector médico.
Actualmente jubilado por años de servicio. Autor y coautor de artículos médicos
en trasplante renal e inmunosupresión. Experiencia académica como profesor de
cirugía en la Universidad Autónoma de Chihuahua; profesor de anatomía y
fisiología en la Universidad de Durango. Actualmente, investiga sobre
inteligencia artificial en medicina. Es autor y editor de la revista web Med
Multilingua.



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