jueves, 26 de junio de 2025

Cáncer

 


Cáncer

Por Karly S. Aguirre

 

A Fernando Lugo Zamora

 

Cáncer

Fecha: 21 de junio - 22 de julio
Elemento: Agua
Planeta regente: La Luna
Piedra: Piedra luna
Día: Lunes (por su regente lunar)
Etapa: La infancia media (de los 6 a los 9 años), cuando surgen los primeros lazos profundos, el sentido de pertenencia y el desarrollo emocional.
Arcano: La Luna

Cáncer es el cuarto signo del zodiaco y el primero de modalidad cardinal en el elemento agua, lo que lo convierte en el iniciador del mundo emocional y afectivo. Si Aries prende la chispa, Capri la estabiliza y libra la hace circular, Cáncer la protege, la nutre y la hace florecer desde el corazón. Su temporada marca el inicio del verano en el hemisferio norte, un tiempo de calidez, hogar y recogimiento interior.

Como signo de agua, Cáncer habita el reino de las emociones, los recuerdos y los vínculos más íntimos. Es un signo profundamente sensible, empático y protector, que necesita sentirse seguro para abrirse. Su mundo interior es vasto, lleno de intuiciones, sentimientos antiguos y una memoria afectiva que guarda tanto lo hermoso como lo doloroso. Cáncer es el guardián del hogar, de la familia, de las raíces.

Regido por la Luna, astro cambiante y cíclico, Cáncer experimenta sus emociones como mareas: intensas, fluctuantes, a veces contradictorias. Esta regencia le otorga una poderosa intuición, una capacidad casi psíquica para percibir lo que otros sienten sin que lo digan. Pero también lo vuelve susceptible, fácilmente herido por lo que sucede a su alrededor. Su coraza no es frialdad, sino una forma de proteger su suavidad interior.

Cáncer representa la etapa de la niñez entre los 6 y los 9 años, cuando comenzamos a formar un sentido claro de pertenencia: la familia, los amigos cercanos, el hogar. Es la edad en la que los vínculos emocionales se profundizan, cuando empezamos a cuidar de otros y a elegir quienes nos cuiden, con quienes nos sentimos en familia. Es el momento en que la imaginación se vuelve nostálgica y la emoción comienza a tener peso, historia, memoria. Cáncer quiere nutrir, recordar, proteger y, sobre todo, amar.

Aunque a veces se le acuse de ser demasiado sentimental o cambiante, lo cierto es que Cáncer posee una fortaleza emocional silenciosa, que se manifiesta en su capacidad para sostener a quienes ama incluso en la tormenta. Es ese amigo que te lleva comida caliente cuando estás triste, que recuerda tu canción favorita, que te abraza sin que tengas que pedirlo. Su forma de amar es maternal, constante, protectora. Puede no decirlo con palabras, pero lo mostrará con acciones llenas de intención.

Cáncer nos recuerda que la vulnerabilidad no es debilidad, que cuidar es un acto revolucionario y que el pasado vive en nosotros no para detenernos, sino para nutrirnos.
Los cánceres no olvidan jamás lo que les hiciste sentir: si fue bello, te guardarán en su corazón para siempre; si fue doloroso, te recordarán cada vez que llueva. Si te metes con un cáncer, su forma de destruirte será ignorándote como si nunca hubieras existido.

Cáncer es representado en la astrología sumeria con el dios más poderoso, Enki. Enki era el dios del agua dulce, la sabiduría, la magia, la creación y las artes. Gobernaba sobre el abzu, el océano subterráneo de aguas dulces, y se le atribuía la capacidad de dar forma al mundo a través del conocimiento y la palabra. Era protector de la humanidad, inventor de los rituales, y una figura profundamente compasiva.

Los enemigos de Cáncer siempre se manifiestan en grupo, pero aun así, Cáncer siempre resulta vencedor.

 


Karla Ivonne Sánchez Aguirre estudió en el bachillerato de artes y humanidades Cedart David Alfaro Siqueiros, donde estuvo en el especifico de literatura. Actualmente estudia en la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH. Escribe relatos y crónicas en redes sociales.

miércoles, 25 de junio de 2025

Caminar juntos


 

Caminar juntos

 

Por Sergio Torres

 

Añoro tu voz,

tus besos,

tus brazos,

tu mirada,

tu aliento.

Tomarte de la mano,

caminar juntos,

sentirte cerca,

sufrir la certera puntería de tus palabras,

sufrir la ausencia que dejas cuando te vas.

Gozar de ti.

Añoro platicar contigo,

acurrucarme de nuevo en tu pecho,

deleitarme con tu voz.

Deleitarme en tu silencio,

darte un beso.

 


Sergio Torres. Licenciado en Artes, músico desde la infancia, dibujante y compositor de canciones. Maestro de música por vocación.

Blanca

 


Blanca

 

Por Guadalupe Ángeles

 

Ella compró ese libro, estaba escrito en otra lengua. Desde siempre fue considerada diferente. No solía hablar. Sus padres le hicieron fácil la vida. En la medida de lo posible en las circunstancias específicas de su condición. Por las propiedades mágicas del libro ella podía subir a un columpio y ser ahí como todos, porque se transformaba en nieve y entre más alto iba el columpio, ella disfrutaba la felicidad indescriptible de ser tan libre que, en el culmen de esa alegría su cuerpo se descomponía en copos de nieve, haciéndose parte de esa gran madre que nos cerca entre sus brazos amorosos: la Naturaleza. En medio del prodigio había una dificultad, cuando debía volver con sus padres al hogar, era necesario colocar una vasija para recibir el cuerpo de la hija y que, gracias a un mecanismo misterioso (como todos los de la Naturaleza) recuperaría su cuerpo, pero, ¿y si ello no sucediera? En algo había que creer para seguir viviendo. 


Guadalupe Ángeles nació en Pachuca, Hidalgo. Fue directora de la revista Soberbia. Entre sus obras se encuentran Souvenirs (1993), Sobre objetos de madera (1994), Suite de la duda (1995), Devastación (2000), La elección de los fantasmas (2002), Las virtudes esenciales (2005) y Raptos (2009). Ha colaborado en ÁgoraEl FinancieroEl InformadorEl OccidentalLa Jornada Semanal; en las revistas electrónicas nacionales Al margen y Argos y en las españolas: Babab y EspéculoPremio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos 1999 por Devastación.

Pan


 

Pan

 

Por Sergio Torres

 

Existe un luga der en México llamado Los Mochis, ciudad fundada por norteamericanos comunistas a quienes el gobierno de Porfirio Díaz dio permiso para establecer una cooperativa cañera en el Valle del Fuerte, cerca de las costas del mar de Cortez, al norte del hermoso estado de Sinaloa, en segunda bahía más grande del mundo.

En esa ciudad, si llegas a una casa de visita, es posible que te ofrezcan agua como un gesto de amabilidad, porque el calor suele ser fuerte y, con la humedad por su cercanía al mar, la sensación de ahogo puede provocar un golpe de calor.

Cuando más cercano, la gente te ofrece café y, en ocasiones, alcanzas a escuchar a la señora de la casa mandando a un plebe a que vaya rápido a la tienda de la esquina o, mejor aún, a la panadería del barrio, a traer pan.

Una vez sentados frente a la mesa, ante una taza de café y tú respectivo pan, ya podemos empezar a tratar nuestras agendas y mejorar el mundo.

Es ritual de gran relevancia social, significa: me importa lo que vienes a decirme. También significa: Te quiero, eres trascendental en la vida de mi familia.

 


Sergio Torres. Licenciado en Artes, músico desde la infancia, dibujante y compositor de canciones. Maestro de música por vocación.

martes, 24 de junio de 2025

Tiempo completo


 

Tiempo completo

 

Por Sergio Torres

 

Pienso que todo el amor que di estuvo bien dado. He amado con toda el alma, he puesto mi empeño, dedicación, mi tiempo completo en esa persona que me ha acompañado por horas, semanas, meses, años... hasta que todo termina. Amo, sería tonto no amar, y deseo el amor de pareja, claro, pero no siento urgencia. Hoy tengo preocupaciones más cercanas. Respiro, eso debería bastar, al menos de hoy a mañana. Después, veremos.

 


Sergio Torres. Licenciado en Artes, músico desde la infancia, dibujante y compositor de canciones. Maestro de música por vocación.

Mi biblioteca de la dedicatoria ajena

 


Mi biblioteca de la dedicatoria ajena

 

Por Daniel Salinas Basave

 

Aunque todavía no es muy extensa, poco a poco he ido armando mi pequeña biblioteca de la dedicatoria ajena. Es decir, libros que fueron autografiados por su autor a otra persona (a menudo desconocida por mí) y que por caprichosas aleatoriedades fueron a caer en mis manos.

Cuando uno abre bien los ojos y hojea con olfato de cazador en las librerías de viejo o ferias del libro antiguo, suele encontrar libros dedicados. No es que sean miles, pero tampoco es raro dar con ellos. Claro, esto no significa que yo pepene en automático cualquier libro con dedicatoria por el solo hecho de tenerla, pero digamos que, si el ejemplar es medianamente apetecible, la firma puede ser un aliciente para abrir la cartera.

Mi última adquisición fue La isla tiene forma de ballena de Vicente Quirarte con firma para la “adorada Leticia”. ¿Quién sería Leticia? ¿Por qué el libro no está ya en sus manos? ¿Acaso habrá muerto? En cualquier caso, la novela está resultando ser una grata sorpresa. Habla del exilio de Margarita Maza de Juárez y el Club Liberal Mexicano en el Nueva York de la Guerra de Secesión durante los años del imperio de Maximiliano. Tiene toda la escuela de Fernando del Paso, a quien por cierto dedica la novela, que bien podría fungir como un apéndice de Noticias del Imperio. En cualquier caso, la estoy disfrutando. La he estado leyendo en salas de espera ahora que hemos estado atendiendo una contingencia médica.

De Quirarte solo había leído un ensayo sobre la lectura, pero esta novela histórica ha conseguido atraparme.

Otros ejemplares célebres de mi biblioteca de la dedicatoria ajena son Duelo por Miguel Pruneda, de David Toscana; La Clave Morse, de Federico Campbell; El imperio de la neomemoria, de Heriberto Yépez, Los territorios de la tarde, de Rafael Ramírez Heredia, y Dos mujeres en Praga, de Juan José Millás, entre otros.

También tengo algunos libros dentro de los cuales he encontrado extraños apuntes, e incluso cartas de amor. Pero esa es otra historia, que ya les contaré.

 


Daniel Salinas Basave es licenciado en derecho, periodista y escritor. Ha colaborado en EsquireGatopardoMilenio Replicante, entre otras publicaciones. Trabajó como reportero en El Norte de Monterrey y en Frontera, de Tijuana. Actualmente tiene espacios editoriales semanales en Semanario InfoBajaSuplemento Cultural PalabraSíntesis tv y San Diego Red. Es Premio Estatal de Literatura Baja California 2010 por Réquiem por Gutenberg. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario Malcolm Lowry 2014 por Cartografías de Nostromo. Relatos de espías, embajadores y embusteros. Premio Gilberto Owen de Literatura 2015, en la categoría de cuento, por Días de whisky malo. Premio Bellas Artes de Ensayo Literario José Revueltas 2015 por El lobo en su horaLa frontera narrativa de Federico Campbell. Ganador del Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz 2015, en el género de ensayo, por el trabajo titulado Bajo la luz de una estrella muerta.

lunes, 23 de junio de 2025

Mimetismo

 


Mimetismo

 

Por Alejandra Hernández Figueroa

 

En el reflejo del cristal de la alacena, mi imagen, desdibujada al entrar, se fuga y aspiro el aroma de carpetas de crochet almidonadas con azúcar. Hay tacitas y platos de porcelana. Sonidos de voces casi imperceptibles, coloquios que me transportaron a una época de nostalgia.

Escuché el vals Sobre las olas y se invadió la atmosfera con olor a chocolate, rumor de los abanicos de mano. Me fugué al pasado. No al mío sino al de mi madre y al de mi abuela, que tejían a la luz de lámparas de quinque, o bordaban primorosas estampas.

Cerré la vitrina y desapareció esa ilusión, ese mundo que está encantado en la alacena. A veces me atrevo a medio abrirla y regresa una y otra vez la esencia del pasado. ¿Sera que mi madre allí está? Vivo con esa inquietud.

 


Alejandra Hernández Figueroa estudió en el Colegio Palmore y en Community College. Escribió y publicó los libros Tiempos de viento y humo cuentos, Hojasen poemas e Hilvanando cuentos. Publica habitualmente en revistas jurídicas y literarias.