lunes, 16 de septiembre de 2019

Luis Kimball. Amantes

Amantes



Por Luis Kimball


De los que se visten con la mirada.

De los abigarrados arabescos luminiscentes, en el tren

metro
bajo los vestigios de sus ropas.

De aquellos que circundan la historia de sus pueblos
y piden nuevos territorios de piel bajo su sombra;
Que se gozan con el tacto de la mente.

De los carruseles de luz opaca envuelta
como un puño que aferra el corazón
en el transcurso de los días,
que enciende
(Luces rojas, doradas; niebla)

Alebrijes de hierro en la decoración del pasamanos
manos con promesa; con miedo, con inicio 
vacías
férreas; devotas de la alianza


decorado del anden por donde suben
Las almas desde el metro

el tren bajo reloj, (aunque fuera más fácil mover el reloj,
bajamos de la vida con las manos sobre la humedad)

Amantes que se traicionan
historias que ceden, en cuanto alguien se les recarga.

Hilera de almas con las sienes sudadas, llegan de la

función.


Un alma táctil
como mano sobre el rostro.
Una mano árida que se incendia
en la celebre oscuridad del rostro.

Un taburete negro compartido con el dolor del mundo
–con el temor del mundo.

Una botella de ámbar con aceite rojo, descubre su

cuello.
Una montaña que sangra desde el vientre
cubre tu cuerpo aceitado entre el arenal
donde relumbra,
como las piedras fundamentalmente profundas del

alma.


Una ensalada cruda, de las que se preparan para un solo

invitado.

Y entre los dedos y ojos: las manchas.

Los cubiertos llenos, tu forma de arrojar ceniza,
femenina y amable 
(Son los detalles médula que invitamos a la tortura de

ensayo
de este desayuno)


Deformación de la música
que produce en la espina notas mas altas que el dolor;
un día que se levanta en calma para transformarnos.

Un día de esos en que salimos de la luz
Un momento de los que solo pueden callarse, y en vez

del aceite;
besarnos.



Luis Kimball nació en Chihuahua en 1974. Vivió en Chihuahua, en Veracruz, en la ciudad de México, y ahora reside en Querétaro. Hizo estudios universitarios que no le satisficieron. Se interesa en el conocimiento y escribe desde joven, ha publicado en la revista Solar y en Manual del desierto. Es coautor del poemario Luna de hiel para tres, y autor de Puros de amor. Ha participado en la coordinación de espacios culturales y actualmente coordina el taller literario Escritura al día.

Salvador Mendoza Rede. Julio 5

Julio 5

Por Salvador Mendoza Rede

Un día como hoy, pero en:

1752. Se emite bando acerca de la extinción de los presidios de Mapimí, Cerro Gordo, El Gallo, Valle de San Bartolomé y Conchos. Se reparten tierra a fin de que más pobladores se asienten en estos lugares. (Carrejo Candia A. , pág. Boletín No 70).

1821. Ante el avance del Ejército Trigarante, y disgustados los españoles de la capital por la ineptitud del virrey Apodaca, se amotinan y lo destituyen. En su lugar nombran al virrey N° 62, el mariscal de campo Francisco Novella, quien finalmente se somete a la autoridad de O’Donojú, el último virrey, quien como liberal, afiliado a la masonería y enemigo del absolutismo de Fernando VII, firma con Iturbide los tratados de Córdoba, por lo que se reconoce la independencia de México. (Solchaga, pág. 363).

1845. Nace Filomeno Mata, periodista y profesor mexicano. Participó en varios periódicos, entre ellos El Ahuizote, fundó el periódico El Diario del Hogar con la intención inicial de publicar recetas de cocina, pero se convirtió en un diario combativo, crítico del régimen de Porfirio Díaz, que le valió la cárcel en varias ocasiones. (INEHRM Efemérides, 2010).

1858. Muere en la Ciudad de México Valentín Gómez Farías, médico y político liberal, ex presidente  de la República y precursor de la Reforma. Para evitar una posible profanación de su tumba, fue sepultado en su propia casa. Desde 1933 sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres (Solchaga Zamudio N. E., 1986) (INEHRM Efemérides, 2010).

1909. El presidente Taft nombra embajador en México a Henry Lane Wilson, quien ocupaba este cargo en Bélgica. Este embajador, de negra memoria para los mexicanos, participó con los militares traidores Huerta, Mondragón y Félix Díaz en el derrocamiento y asesinato del presidente  Madero y el vicepresidente Pino Suárez. (Taracena A. L.-1., La Verdadera Revolución Mexicana 1901-1911,, 1960, pág. 203).

1916. Con motivo de la Batalla del Carrizal y de los soldados americanos detenidos de la expedición punitiva, se desata un conflicto entre México y Estados Unidos de mayores proporciones. Muchos países, sobre todo latinoamericanos, ofrecen su mediación y ayuda a México. Muchos nacionales regresan a México para, en caso de suscitarse una guerra, ponerse al servicio de la patria. Carranza manifiesta que Estados Unidos quiere que sus connacionales gocen de las mismas seguridades en tiempos de guerra que en tiempos de paz, que ya tienen en México a más de quince mil hombres y han avanzado a más de tres millas de la frontera. El secretario general de la American Federal Of Labor intercede para que no se generalice la guerra, pide que sean liberados los soldados aprehendidos en El Carrizal. El presidente Wilson, en el Club de periodistas de Nueva York, manifiesta que se opone a la guerra total con México y revela que ha recibido centenares de cartas en donde se le pide: Por Jesucristo no nos llevéis a la guerra con México a menos que sea absolutamente necesario, y pregunta: ¿Creéis que la gloria de Estados Unidos sería mayor por medio de una guerra de conquista en México? (Wikipedia La Eciclopedia Libre. Batalla de Carrizal, 2011).

1916. Reaparece Francisco Villa en Jiménez con su pierna aun no del todo sana, que lo obliga a apoyarse en un bastón y utilizar para su transporte una Chispa de dos asientos. Con motivo de la rendición de Canuto Reyes y otros jefes villistas, y la orden que recibió el general Ramos, jefe de la plaza, de dejar pasar a los ex rebeldes para una revista en Torreón, Villa aprovecha para llegar hasta frente la presidencia municipal y, a una orden dada, se arrojan sobre la guardia en donde muere el general Ramos. Villa arengó a los villistas rendidos, quienes lo aclaman, y con ellos se dirige a Parral. (Taracena A. L.-1., 1960, pág. 258).

1921. Se recibe en Ciudad de Jiménez oficio de la Unión de Ayuntamientos Mexicanos en relación a que se adeuda, desde enero del año en curso, la cuota de un peso por cada mil habitantes. (Archivo Histórico de Jiménez, 1971).

1921. Se recibe en Ciudad de Jiménez, por parte de la Unión de Ayuntamiento Mexicanos,  oficio donde se pide que se ponga a consideración y opine el ayuntamiento acerca de construir un monumento a Hernán Cortés, como fundador de los primeros ayuntamientos de América, y se exalten sus méritos como civilizador. En carta posterior, el ayuntamiento expresa que no está de acuerdo con esta idea. El presidente era Herminio Fernández; ediles: Alejandro Mendoza, Filomeno Cano, Bonifacio Ríos, Yucundo Durán y Alberto Lightbourn. (Archivo Historico de Jiménez).

1922. La Junta Patriótica de Dolores Hidalgo, Guanajuato, solicita ayuda pecuniaria al municipio de Jiménez para solemnizar el acto del primer centenario de la consumación de la independencia y el 111 del inicio de su movimiento. (Archivo Historico de Jiménez).

1930. Se disuelve el Partido del Centro Católico en Italia, único que quedaba de oposición al fascismo italiano. (Vega, 1949, pág. 473).

1994. Bajo la presidencia de la señora Carolina Pereira de Alvares se dona a la escuela Salvador L Mayen quinientos ochenta y ocho metros para su ampliación, de un terreno que se encuentra anexo, propiedad del municipio.(Mendoza Rede).

Referencias

Archivo Histórico de Jiménez. (29 de abril de 1971). Actad de Cabildo. Jiménez, Chih, México.
Archivo Historico de Jiménez. (s.f.). Acta de Cabildo. Jiménez, Chih, México.
Carrejo Candia, A. (s.f.). Crónicas de Huejuquilla. Crónicas de Huejuquilla.
INEHRM Efemérides. (diciembre de 2010). INEHRM Efemérides. Obtenido de http://www.bicentenario.gob.mx/index.php?option=com_content&view=section&id=17&Itemid=212
Mendoza Rede, S. (s.f.). Acta de Cabildo. Archivo Histórico de Jiménez. Cd. Jiménez , Chih., México.
Solchaga Zamudio, N. E. (1986). Efmérides Mexicanas Tomo II. México: Avante.
Taracena, A. L.-1. (1960). La Verdadera Revolución Mexicana 1901-1911,. México: Porrúa.
Taracena, A. L.-1. (1960). La Verdadera Revolución Mexicana 1915-1917. México: Porrúa.
Vega, V. R. (1949). Repertorio Universal de Efemérides. Madrid: Aguilar, S.A de Ediciones.
Wikipedia La Eciclopedia Libre. Batalla de Carrizal. (14 de mayo de 2011). Wikipedia. Recuperado el 2 de julio de 2011, de http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_El_Carrizal

Dr. Salvador Mendoza Rede
Cronista de Ciudad Jiménez

sábado, 14 de septiembre de 2019

Alberto Carlos. Las maravillas de hoy II

Arte de Alberto Carlos

Las maravillas de hoy II

Por Alberto Carlos

Apuntábamos el domingo pasado algunas de las cosas que tiene en su haber el presente, con ventajas sobre el pasado. Nos quedamos en los siquiatras (si suprimo la “p” no es por molestar, sino para ahorrar teclasos).
Los siquiatras han inventado la comunicología entre padres e hijos. Han abolido las nalgadas a los lepes cuando se portan mal. Ahora hay que hablar, razonar con ellos, entrarle al diálogo positivo. Se acabaron las cuerizas de antaño.
—Mira, hijo. Vamos a hablar de hombre a hombre.
—¡Ay, papá!, deja que termine el chavo del ocho.
—Pero...
—Federico —interviene la mamá—, déjalo que vea su programa agusto. Lo vas a frustrar. Acuérdate de lo que dijo nuestro siquiatra.
Federico se muerde las uñas, refunfuña, se pone neuras y al siguiente día va con el siquiatra para que lo ponga en onda de nuevo. Lo cual demuestra la utilidad de los siquiatras.
Los estéreos: Cuando yo era niño (y ha llovido algo) había que darle cuerda a la vitrola con cuidado, para no darle de más y reventarla.
Se cambiaba de aguja cada disco, se ponía sobre el surco a mano y con puntería lo que hoy sería la pastilla, y vuelta a darle cuerda.
El anfitrión se la pasaba de operario mientras las visitas le daban duro al vals, muy estiradas y circunspectas, bajo la mirada vigilante de las chaperonas.
Con los estéreos de ahora es cosa de meter el caset, apretar la tecla y sonarle al sur y al country sin intermedios. Y ahora son los chavos los que vigilan a los ruquitos, si se animan a bailar, pendientes de que no les agarre un infarto en los allegros vivaches. Con las vitrolas, a cierta distancia ya no se oía la música por el cotorreo de las comadres. Con los aparatos actuales ya no se puede cotorrear ni a dos cuadras de distancia, dado el magnífico volumen que alcanzan.
Están, entre otras lindas cosas de estos tiempos, los envases no retornables, para que haga usted su colección de frascos, botes y botellas, no crea usted, a veces se ofrecen. Si no tiene espíritu de coleccionista, los tira a la basura, al cabo ya pagó, tanto los envases como el servicio de limpia. Consumimos vidrio y hoja de lata para el progreso, las industrias regiomontanas y para que haya más fuentes de trabajo. Lo cual va de acuerdo con la tasa del 7.05% de incremento.
En esta era del plástico, las ventajas son enormes. Los matrimonios mal avenidos pueden tirarse los platos a la cabeza con toda tranquilidad, sin que la vajilla sufra merma alguna. Nada más rebotan, pero no se quiebran. Antes era un golpe al presupuesto cada plato arrojado, diera o no el blanco. Las descalabradas con una porcelana de Talavera solían ser de seis puntadas para arriba. Con el plástico, hasta ese peligro ha disminuido. Casi resulta un juego de Ping Pong.
Los hospitales han perdido clientela por este concepto, pero las batallas han ganado en duración, al no haber la primera sangre, condición que antes las detenía. Ahora duran hasta que se les canse el brazo a uno de los cónyuges.
El café instantáneo: ya no hay aquellos aromas que atraían al vecino que pasaba a la hora de tostar y moler el café en casa, o preparar un buen caracolillo humeante y aromoso, y, quieras que no, te llegaba justo a tiempo. Ahora en un dos por tres, y sin llamar la atención, ¡ya está! i no sabe a café, por lo menos no llama la atención.
La unidad sellada: proporciona a los mecánicos una chamba más llevadera, de quita y pon, aunque a usted se lo lleve el tren con la cuenta.
El teléfono automático: llama uno por Lada a Puebla, y si se equivoca el dedo con un número, le contestan en inglés de Laredo, Texas. Pero no hay problema. Es cuestión de intentarlo de nuevo. Y esperar el recibo a fin de mes.
En fin. Tantas y tantas cosas nuevas nos alivianan la vida... y el bolsillo. Pero vaya lo uno por lo otro, mientras tengamos en el hogar los anaqueles, cajones y alacenas a reventar de objetos varios.
En un momento dado sirven para lo que usted guste y mande. Algunos objetos que no usamos nunca, están por ahí agazapados en algún triste rincón en espera de su oportunidad. Es cuestión de tiempo...

Agosto 1981




Alberto Carlos (6 de abril de 1925 - 16 de noviembre de 2000). Artista nacido en Fresnillo, Zacatecas, avecindado en Chihuahua desde la infancia. Con medio siglo de trayectoria, su vasta obra mural, escultórica y de caballete abarca una diversidad de técnicas y temáticas. Su natural inquietud y amplia cultura lo lleva a incursionar en la literatura y el periodismo en géneros como la poesía, el cuento, el ensayo, la calavera, el epigrama y la columna, los cuales publica en periódicos como el suplemento Tragaluz de Novedades de Chihuahua, El Heraldo de Chihuahua, y en las revistas Tarahumara y Solar.

Salvador Mendoza Rede. Julio 4

Julio 4

Por Salvador Mendoza Rede

Un día como hoy, pero en:

1776. En Filadelfia los delegados de las 13 colonias británicas, reunidos en Congreso Continental, aprueban la Declaración de Independencia  de la Gran Bretaña y nace una nueva nación: los Estados Unidos de América. (INEHRM Efemérides, 2010).

1834. Se decreta la extinción de la Compañía de Jesús en España y en todos sus dominios.  (Vega, 1949, pág. 469).

1842. John Quincy Adams asombra a los miembros surianos del Congreso al solicitar se le permita esta propuesta:“A partir del 4 de julio de 1842 no habrá ya en todo el territorio de los Estados Unidos esclavitud hereditaria, sino que, en lo sucesivo, todo aquel que nazca en los Estados Unidos nacerá libre”. La propuesta deberá someterse por el Congreso a todos los Estados (Jay W. , Causas y Consecuencias de la Guerra del 47, 1948, pág. 139).

1843. Se jura y se promulgan solemnemente las Bases Orgánicas  de la República en Jiménez. El subprefecto don Agustín del Avellano preside los actos cívico religiosos. En el templo, el presbítero José Arenívar canta un solemne Te Deum de acción de gracias. (Almada F. R., pág. 61).

1892. En Jiménez, la señora Matilde Ramírez de Russek manifiesta que terminó de arreglar el jardín público denominado Plaza de San Pedro, hoy  Plaza de las Lilas, y solicita al municipio se fije fecha para la inauguración.(Mendoza Rede).

1898. En la sesión que preside el jefe político de Jiménez, Francisco A. Navarro, con asistencia del síndico y los segidores, se solicita a la Legislatura Local que la Villa de Jiménez sea elevada a la categoría de ciudad. Manifiestan las siguientes razones: la riqueza de su comercio, el aumento en las transacciones mercantiles, 7000 habitantes y el constante aumento de la población, la explotación con éxito de varias industrias y el tesoro municipal que cubre las necesidades, por lo que consideran que la villa se ha hecho acreedora  a que se erija en ciudad. (Carrejo Candia A. , pág. 481) (Archivo Historico de Jiménez).

1912. Anuncia un joven músico llamado Manuel M. Ponce, recién llegado de estudiar de Berlín, su decisión de presentarse en público en el Teatro Arbéu. (Taracena A. , La Verdadera Revolución Mexicana 1912-1914, 1960, pág. 84).

1917. Se envían al Congreso iniciativas por parte de don Venustiano Carranza para que se conceda una pensión de 60 pesos mensuales a cada uno de los tres hijos de Belisario Domínguez. Previamente se habían enviado otras: una de 30 pesos diarios para la viuda de Madero, doña Sara Pérez de Madero; para la viuda de Pino Suárez de 20 pesos, y para la viuda de Aquiles Serdán 8 pesos diarios, a cargo del erario nacional. (Taracena A. L.-1., 1960, pág. 379).

1917. Comienza la Revolución Bolchevique en Rusia. (Vega, 1949, pág. 469).

1934. Muere María Curie, pionera en la radioactividad. Fue la primera en usar el término “radioactivo”. Descubrió dos nuevos elementos, el polonio, nombre dado en honor de su país natal, Polonia, y el radio. Luego de quedar ciega, murió de anemia aplásica como consecuencia de las radiaciones a las que estuvo expuesta. Recibió dos veces el Premio Nóbel. (INEHRM Efemérides, 2010).

1952. Muere en la Ciudad de México el novelista José Rubén Romero, quien naciera en 1890 en Cotija de la Paz, Michoacán. Literato, académico, periodista, funcionario público y embajador de México. Sus obras más populares: La vida inútil de Pito Pérez y Apuntes de un lugareño. (Solchaga Zamudio N. E., 1986) (ILCE, 2011).

1987. En Francia, un tribunal condena a cadena perpetua a Klaus Barbie (principal de la Gestapo), conocido como el “Carnicero de Lyon”. Tras la derrota de los nazis, Klaus fue protegido y empleado por las agencias de inteligencia británicas y estadounidenses; se dice que la captura y asesinato del Che Guevara, llevada a cabo por la CIA, fue planeada por Klaus Barbie. Luego de cuatro años en prisión, muere de cáncer. (INEHRM Efemérides, 2010).

Referencias

Almada, F. R. (s.f.). Resumen Geográfico del Municipio de Jiménez. Chihuahua.
Archivo Historico de Jiménez. (s.f.). Acta de Cabildo. Jiménez, Chih, México.
Carrejo Candia, A. (s.f.). Crónicas de Huejuquilla. Crónicas de Huejuquilla.
ILCE. (11 de abril de 2011). Biblioteca Digital ILCE. Recuperado el 18 de abril de 2011, de http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/efemerides/2011/04abril/abril30.html
INEHRM Efemérides. (diciembre de 2010). INEHRM Efemérides. Obtenido de http://www.bicentenario.gob.mx/index.php?option=com_content&view=section&id=17&Itemid=212
Jay, W. (1948). Causas y Consecuencias de la Guerra del 47. México: Editorial Polis S. A.
Mendoza Rede, S. (s.f.). Acta de Cabildo. Archivo Histórico de Jiménez. Cd. Jiménez , Chih., México.
Solchaga Zamudio, N. E. (1986). Efmérides Mexicanas Tomo II. México: Avante.
Taracena, A. (1960). La Verdadera Revolución Mexicana 1912-1914. México: Porrúa.
Taracena, A. L.-1. (1960). La Verdadera Revolución Mexicana 1915-1917. México: Porrúa.
Vega, V. R. (1949). Repertorio Universal de Efemérides. Madrid: Aguilar, S.A de Ediciones.

Dr. Salvador Mendoza Rede
Cronista de Ciudad Jiménez

jueves, 12 de septiembre de 2019

Elvira Catalina Gutiérrez. Árbol de la Luna

Árbol de la Luna

Por Elvira Catalina Gutiérrez

Fue el día más triste de su vida para el doctor Alfonso Salomón. Una carrera exitosa, disfrutaba salvar vidas, y ese día la que más amaba empezó a ponerse fría y su cuerpo cada vez más rígido, petrificándose. Como una piedra tuvo que depositarla en el fondo de la tierra. Al tiempo en que Luna se esfumó de su cuerpo, Alfonso Salomón se quedó atrapado en el de él, en espacios diferentes, caminando por lugares diferentes. Los corazones latían en tiempos y espacios a años luz uno del otro.
Después del funeral, se metió a la regadera y el agua caliente caía a la par con sus lágrimas, llenas de amor e impotencia. Porque si él amaba hasta el infinito, hasta allá o más era su dolor. De pronto, al cerrar los ojos, sintió el hálito de su sonrisa, se la contestó con una descarga eléctrica que recorrió el torrente sanguíneo hasta las células más recónditas del alma. El peso de su mirada parecía avivarse más que nunca. Ese baño quedó suspendido en el espacio. El día más triste de su vida. La va encontrar como se encuentra una aguja en un pajar, un alma obsesiva encuentra más de lo que quiere.
Su lucidez intelectual le abría caminos, oportunidades, becas, trabajos, universidades. Un joven amado, de sangre liviana, como dicen. Fue correspondido. Amor a primera vista. Acababa de terminar su doctorado en el extranjero, regresaba victorioso a su patria con una invitación para trabajar en la Universidad Autónoma de México. El primer día impartiendo sus clases de biología la vio; sentada en la primera fila, distraída y sola, escribía en su cuaderno. Con aspiraciones bien altas, quería ser bióloga, igual que él; venía desde su pequeño pueblo a buscar el conocimiento. Alfonso Salomón se enamoró de Luna su más destacada alumna ¡Tantos planes! Perderla de esa manera, no era justo, como tampoco lo fue esconder su amor. Aunque a este mundo si algo le falta es precisamente justicia.
Temprano se fue a la Universidad. En la noche había estado pensando cómo explicaría a sus alumnos la influencia de la genética en la longevidad de las personas y cómo deberían contrarrestar esta variante para aumentar la esperanza de vida. Parecía más difícil manipular las condiciones políticas, sociales y culturales, que el ADN. La tecnología y la medicina podían ya brindar más años a las personas, los órganos sintéticos eran una realidad, al menos para los más pudientes. Los obstáculos más difíciles eran los culturales y políticos, la burocracia entorpece los adelantos científicos. El mundo no está preparado para que sus habitantes duren más de cien años, el sistema tiene que hacer muchos cambios.
A pesar de todo, al día siguiente llegó de buen humor a dar su clase.
―Mira, el doctor esta sonriendo, qué raro, ya ves que jamás se ríe.
―Dice que su sentido del humor es muy peculiar, en realidad todo él es peculiar.
―Debe ser. A mí me da risa la seriedad de su cara cuando contamos chistes; el otro día no podía parar de reír de verlo, me daba más risa que los albures de los muchachos.
―Hola, buenos días, vamos a empezar a trabajar ―dijo Alfonso Salomón con su penetrante mirada―. Se le dificultaba tolerar en algunos cierto aire de mediocridad, parecían adolescentes de secundaria. Pero se consolaba pensando que cada cabeza es un mundo y la vida acomoda a cada quien.
―¿Qué esperan de esta clase? ¿De qué manera han pensado utilizar los conocimientos que están adquiriendo y van a adquirir? ¿Tienen claras sus metas, sus objetivos, sus proyectos? Fueron algunas preguntas, todas enfocadas a lo mismo.
―Dicen que se gana muy bien ―contestó uno.
―Quiero un buen trabajo ―dijo otro.
―Quisiera buscar la manera de vivir más tiempo.
―Es interesante.
―Está de moda esta carrera.
Fueron algunas de las respuestas de los estudiantes.
―Veo que algunos no tienen claro su propósito esencial y de compromiso con la vida y la humanidad.
―Profesor, ¿podemos tener la clase libre hoy?  Tendremos una fiesta para celebrar el inicio del semestre.
―Salgan, la próxima clase me entregan los resultados de su experimento con las semillas de chile, no olviden seguir los pasos del método científico. Tendremos examen de la célula, capítulo tres de su libro.
Al timbre, salieron corriendo. La mayoría felices planeando como pasarían un buen rato. Se acercaron Estefanía y Luis, dos jóvenes que siempre estaban atentos y curiosos.
―Nos gusta mucho su clase, pero creo que algunos no lo entienden bien. Dicen que usted va muy rápido.
―Gracias, muchachos, pero a estas alturas, si ya tomaron la decisión de estudiar esta carrera, deben tener claros muchos objetivos.
―Hemos estado pensando en la razón existencial de adquirir estos conocimientos. Preguntas básicas, para qué, por qué, cómo, cuándo, donde… Tenemos varias hipótesis, pero cómo pudiéramos hacer los procedimientos de experimentación para la viabilidad de la transmutación.
―Eso y más, hay mucho que hacer con los recientes descubrimientos de biología molecular y las células. Estamos a poco de con ellas encontrar la clave para transmutar de un lugar a otro un ser vivo. Las barreras más difíciles de cambiar serán las políticas, es más difícil pasar todos los trámites burocráticos que trasmutar un cuerpo. Pudiéramos pasarlo de un país a otro sin pasaporte, y tal vez hasta de una época a otra. Es paradójico que pudiera ser más sencillo viajar en el tiempo que en un aeroplano. Es más sencillo transmutar un cuerpo que sacar una visa. Esto representa un grave problema para muchos intereses políticos y económicos. Parece que todavía nos falta madurez para eso, algo así como la inmadurez de algunos de sus compañeros para estar en la universidad, con la responsabilidad del conocimiento. No sé cuánto falte para dar este salto evolutivo. La ciencia y la tecnología van un paso delante de la cultura,  y dos o tres pasos todavía más en el plano filosófico y espiritual.
Los jóvenes estaban muy interesados, pero de pronto el doctor Salomón cortó la plática y se despidió.
Quería encontrar en alguien lo que vio aquel día en Luna, pero ninguna era ella. Podían ser más inteligentes, bonitas, interesantes, pero ninguna era ella, no era su cuerpo, ni su olor. No viajaba en el túnel de la intimidad con nadie como con ella, temía no volver a sentir nunca esa conexión espiritual. Y se aferraba en descubrir sustancialmente el alma para afanosamente encontrarla en algún lugar.
Alfonso Salomón, antes de llegar a su casa, se detuvo a cenar un pan y café,  como todos los días desde que estaba solo. En cada respiro la recordaba, sin embargo tenía un propósito todavía en este mundo y no podía retirarse. En un momento había pensado en el suicidio, pero su espíritu investigador lo tenía siempre en suspenso con el siguiente paso. Trabajaba día y noche. Se emocionaba de encontrarle explicación a las cosas que no tienen sentido. La extrañaba con ansia, con pasión, con miedo, con ternura y con todos los sentimientos posibles de su corazón.
Los fines de semana dormía y en esos sueños de poder encontraba esperanza y atrapaba ideas que intentaba llevar a cabo durante el trabajo de la semana en el laboratorio. El dolor, su investigación, la tesis del doctorado y los sueños de los fines de semana lo hacían sentir como si hubiera sido una larga y eterna vida, la que tenía por delante. La necesitaba tanto. En las noches se despertaba sudando, en las madrugadas entraba íntimamente en sus sueños, eso le daba esperanza, pero no alcanzaba a traspasar y quedarse en esa dimensión en donde se encontraba con ella. Se despertaba y ya no la tenía más en sus brazos. Sin embargo, esas sensaciones que había en su inconsciente, en ese mundo onírico, en ese insólito, a veces inhóspito, lugar de búsqueda al que de pronto visitaba su alma pero no su cuerpo. Como conectar con esos sueños casi reales en los que claramente escuchaba su voz.
De vez en cuando visitaba su tumba, porque lo poco que quedara bajo la putrefacta  y solitaria tierra, era sagrado para él. Ella no era esos huesos descomponiéndose cada día. No. Era mucho más, era la mujer que en las madrugadas entraba a su cama, lo abrazaba, besaba, y en desnudas aventuras se hacían uno solo. Pasaban los fines de semana juntos hasta que él despertaba y ella salía por la ventana como una estrella fugaz, a un lugar donde no podía alcanzarla. Eso era real, tenía que haber forma de viajar a ese lugar. De trasladarse y tener más conciencia y poder vivir en ese mundo. Sabía que al descubrir la existencia del alma como un órgano más de su cuerpo, daría el primer paso.
Llegó a su casa, vio que algunas plantas de su jardín necesitaban agua, las regó. Una nueva flor, las perfumadas gardenias sonrieron. Luego en la cocina sintió su olor, los guisos,  té verde con canela y especias, cada rincón con su magia. Si hubiera sabido lo pronto que se iría, se hubiera casado con ella desde el primer día que la vio, sin importar el qué dirán; tanto tiempo perdido escondiendo su relación que a la vista de muchos era prohibida, pero el hubiera no existe. ¿Y si sí?
―Doctor Alfonso Salomón, lo esperan en el patio, es un señor güerito ―le dijo el conserje.
Trajeron un paquete de Alemania, era una potranca con el nombre de Luna. En la primera impresión, la coincidencia le pareció incomoda; no podía pasar inadvertida. Lo tomó como señal. Un agujero negro del destino. Una cuartada del azar, reencarnación y cuanta cosa extraña tenía sentido en la mente más pragmática.
En Europa se están haciendo investigaciones utilizando la sangre de yeguas preñadas, su plasma contiene el santo grial de la trasportación de un lugar a otro.
Matías Nicanor, un alemán que fue su compañero en la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Frankfurt, Alemania. Ellos realizaban las mismas investigaciones citoplásmicas para la teletrasportación. Llegó temprano a su laboratorio de la UNAM con una potranquita de tres meses que había quedado huérfana al caerle un rayo a su mamá. Saludó con mucho gusto a su amigo alemán y le dijo:
―Guten tag, lieber Freund ¿Qué voy hacer con esto? Me parece inhumano experimentar con un ser vivo, y más con un caballo. Desde niño siempre me han parecido de mucho respeto. No quiero tenerla aquí en las instalaciones de la Universidad ―dijo. Apenas toleraba los experimentos con ratones, pero ahora este tierno ser era diferente, volteó a verlo y sus ojos se cristalizaron de ternura.
―¿Te comenté que los niños que la tuvieron le pusieron Luna? Curiosos. Como constantemente se les perdía, ellos creían que por algún lado se brincaba la cerca. Al ver varias veces el aviso de se busca, noté el reflejo luminiscente en diferentes partes de su cuerpo y me contacté con los dueños para comprarla; les propuse un buen precio y ellos, al pensar que de igual manera corrían un riesgo porque a la Luna le daba por escapar constantemente, me la vendieron. Los niños lloraron inconsolables por ella, les propuse conservar su nombre y darle los mejores cuidados. No he rendido cuentas al gobierno alemán de nada de las investigaciones, haremos todo en secreto.
―Estoy de acuerdo, es lo más conveniente.
―El rayo que le cayó a la madre cuando estaba pariendo a Luna, es una de las variables ante tanto cambio  energético en la sangre y las mutaciones en el ADN que están haciendo posible la constante e incontrolada transportación de Luna. Esto es un tesoro científico.
―Por lo que me cuentas, no podemos a arriesgarnos a que nos descubran las autoridades de la universidad, tenemos que salir pronto de aquí. Vamos ahora mismo a llevarla a un lugar más seguro.
―No te preocupes por los gastos ―dijo Matías―, todo lo que se ofrezca para protegerla y estar en un lugar seguro. También voy a trasferir mi laboratorio de Alemania para acá.
―Iremos a Chihuahua. Primero a la granja de mis padres, pero luego nos iremos a un lugar más escondido y seguro. Ahora mismo partimos para allá
―¿Qué te parece si intentamos movernos con una inyección que traigo preparada con la sangre de Luna? No te garantizo nada, porque es muy pequeña todavía y requiere entrenamiento, pero si quieres nos arriesgamos, y pudiéramos estar donde tú dices en los próximos minutos.
―No debemos arriesgarnos, ni modo, haremos dos escalas ya que son poco más de 600 kilómetros,  es un viaje largo  y más cuando tenemos la posibilidad de hacerlo en segundos y no en más de 20 horas. Lo haremos a la manera tradicional, deja conseguir un tráiler para caballos.
Durante el viaje, Alfonso y Matías tuvieron tiempo de ir conversando y platicando entre alemán y español. Alfonso tenía un buen alemán y Matías un buen español. Las coincidencias no se deben pasar inadvertidas. Luna, la esposa de Salomón, murió en un trágico accidente al caerle un rayo; en cambio Luna, la potranca, nació cuando su madre moría al caerle un rayo, y después unos niños alemanes le ponen un nombre en español, el mismo que tenía ella. Las coincidencias son increíbles. A Matías, sin conocer nada de lo que había pasado aquel compañero mexicano con quién estudió 10 años atrás, se le ocurre pensar en él para esconder y continuar juntos sus investigaciones sobre la teletrasportación. El azar los llevaría mucho más lejos todavía. La verdad es que la ciencia  necesita también de supersticiones y halitos mágicos para prender.
Durante la noche, Alfonso Salomón y Matías Nicanor no pudieron  dormir dándole vueltas a todo lo que estaban pasando, no podían arriesgarse a que sus gobiernos descubrieran algo. Alfonso tenía que inventar algo en su trabajo, avisó que no iría unas semanas, pero la realidad es que necesitaba mucho más que eso, meses, años tal vez. Matías Nicanor le propuso que renunciara, que él contaba con los suficientes recursos financieros, su vida económica ahora estaba asegurada. Trivialidades de este tipo fueron sus pláticas durante el viaje, hasta que llegaron al pueblo de Alfonso Salomón. Sus padres, ya ancianos, salieron gustosos y amorosos a recibir a su hijo. Ellos vivían con su hermana Catalina, poeta, maestra y entrenadora de caballos, quien se integró al equipo de los científicos y que inmediatamente flechó al alemán. A un lado de la casa había un corral entre huizaches, árboles que predominaban en el paisaje del desierto chihuahuense, y ahí durmieron con la yegua, la primera noche.
Pasaron unos días en casa de los padres de Alfonso Salomón; la potranca también disfrutaba el olor de las flores de los huizaches y los cuidados de Catalina. Hicieron arreglos para trasladar el laboratorio y todo lo necesario a una cueva en la que la vivió hacia más de 50 años su bisabuela. La Cueva del Cuerudo, en las profundidades de bosque de pinos y encinos. Aquellos terrenos pertenecían a unos parientes lejanos, negociaría con ellos la compra y que no se acercaran los narcotraficantes que trabajaban en la siembra en esos lugares de la sierra.
En las noches se escuchaban los gemidos de placer de su hermana y su amigo, que hacían eco entre las paredes de roca de la cueva que habitaban. Alfonso se levantaba y se refugiaba en la yegua, la montaba desnudo pero ella era un ser espiritual diferente y no comprendía los orgasmos que él necesitaba. ¿Qué haces, qué te pasa, Alfonso?
Desesperado hacia algún viaje en la yegua, buscaba alguna mujer en otra época, le gustaba especialmente viajar al pasado, estuvo con cientos, desde europeas medievales, geishas, orgias romanas, reinas egipcias en la época de los faraones, también fueron sus amantes sumisas esposas griegas. A todas las amaba y disfrutaba, descubría otras culturas y épocas con ellas y aunque nutria su mente y su cuerpo, no tenían la vagina con el elixir que  movía su alma. Montaba de nuevo a Luna y regresaba a su cueva con la alegre pareja de a lado que habían decidido vivir felices.
Como el tiempo es relativo, un día se despertó Alfonso y ya habían pasado 13 años. Listo para ir más allá con los experimentos científicos. Corrió al laboratorio. Matías que siempre era más madrugador que él, ya tenía rato trabajando; también había alimentado a los caballos. Habían estado realizando viajes en el tiempo siempre sobre el espacio de la tierra,  eran cortos para no correr el riesgo no regresar.
Luna había tenido ya dos crías con las mismas habilidades que ella. Cada día era maravilloso a lado de aquel ser que había cruzado el atlántico para viajar por las galaxias a su lado. La investigación científica transcurría al galope entre formulas físicas, magia y aventuras. Con conocimientos únicos en el mundo sobre las células, el paisaje se desintegraba y se rearmaba. Los científicos y expertos jinetes sobre el lomo de sus caballos recorrían parajes ancestrales de otras civilizaciones.
Ese día fue cuestión de tiempo, si tan solo pudiera regresar unos minutos, tal vez una hora, una pequeña modificación en el tiempo era todo lo que necesitaba. Cambiaría el ritmo de la historia, de las cosas, de la vida, de su vida.
No podía creer lo que estaba pasando, era como una caricatura, como un cuento de hadas, como aquel donde unos caballitos mágicos viajan a otro mundo subiendo por un arcoíris. Desde su laboratorio se formó un buckle, salieron a galope, se abría ante ellos felices un bosque que se iba creando a medida que avanzaban. Corrieron media hora, se detuvieron  frente a un riachuelo. Tomaron agua. Alfonso viajaba en Luna, Catalina en Galleta y Matías en Mani. Habían logrado salir de la tierra, entraron a una nueva dimensión en otro planeta. Bajaron de los caballos, los abrazaron con el agradecimiento que se merecían por llevarlos a tan inalcanzables lugares del universo, del tiempo. Un pequeño pinzón para unir la sangre de ambos y una visualización sincronizada era suficiente para regresar de nuevo al laboratorio. Entre biología, telepatía, espiritismo, y compañerismo. De todo un poco para tan extravagantes viajes.
Montó de nuevo a la Luna y ahora ya sin galopar, sino al pasito, observando todo a su alrededor. Aunque parecía un reflejo de la tierra, los colores eran más brillantes, las sensaciones más expandidas, los pensamientos más claros y la comunicación con los caballos era más intensa que nunca. Caminaron por el bosque, se detuvieron frente una cueva.
El plasma estaba funcionado más allá de lo que esperaban. Alfonso Salomón, Luna, Matías Nicanor,  Mani, Catalina y Galleta por fin lograron pasar ese anhelado túnel. Los nexos químicos, biológicos y espirituales que hacían que la combinación de la sangre equina en la humana tuviera la intensidad de un solo espíritu. Los jinetes viajeros no sabían dónde estaban esta vez, se habían aventurado más allá de su conciencia. Tenían que explorar fuera de la dimensión cósmica en que lo habían estado haciendo. Era un lugar extraordinario, con tonos de verde y otros colores que jamás había visto. Iban por un camino y vieron varias personas caminando. Decidieron separarse para investigar más y verse en el mismo lugar en una hora.
Alfonso Salomón vio una mujer con vestido azul seguida de un gato, de inmediato capturó su atención, la Luna corrió al instante de ver el pensamiento de su amigo y se detuvo junto a la muchacha del vestido azul. Ella sonrió y se acercó acariciar a Luna.
―Jamás había visto un caballo blanco tan hermoso! ¿De dónde son?
―No querrás saber, mejor dime tú ¿cómo se llama este lugar?
―Este pueblo se llama Estelviate, ¿cómo se llama tu caballo?
―No es mío, en realidad es una yegua y se pertenece a si misma, somos compañeros de trabajo en igualdad de condiciones.
―No me has dicho de dónde vienes.
―De Chihuahua
―Jamás había escuchado del lugar, pero a ti estoy segura que te conozco de algún lado.
―A mi me da la misma impresión. ¿De casualidad sabrás por aquí de algún lugar para comer?
―Bueno, tienes suerte, la única persona que atiende extranjeros y les da de comer es mi madre.
―Vengo con unos compañeros, ¿nos pudieras llevar? Y de paso decirme tu nombre.
―Claro, soy Vollmond.
Ella subió al caballo sin siquiera saber que está utilizando un lenguaje telepático con el extranjero, pero a medida que cabalgaban hacían conciencia de que ya se conocían. Ambos pudieron recordar todo. Bajaron del caballo y junto a un arroyo y bajo la sombra de un árbol de flores amarillas como de terciopelo, muy parecidas a la de los huizaches, se reencontraron. Finalmente encontró el alma que buscaba, en otro lugar, espacio y tiempo: era la misma, era Luna en otro planeta. Y ahora si todos vivieron felices para siempre.



Elvira Catalina Gutiérrez. Licenciada en letras españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Tiene maestrías en educación y en periodismo. Es profesora de literatura en secundaria y trabaja en radio con un programa cultural. Es autora de un libro sobre el tema Juana de Ibarbourou y otro sobre educación literaria para niños, ambos inéditos. Durante varios años escribió periódicamente en la revista Exprés.