sábado, 4 de julio de 2026

El mar que recuerdas


 Diseño gráfico: Marco Benavides

El mar que recuerdas

 

Por Marco Benavides

 

Hay costas que solo se miran. Y hay costas que se leen. La Riviera Maya pertenece a esta segunda estirpe: un litoral que bajo su turquesa de postal guarda capítulos enteros de piedra, sal y memoria.

Bajo la caliza blanda de la península, el tiempo excavó ríos que nunca vieron el sol hasta que un cenote les regaló una claraboya. Cada cenote es una gota inmensa suspendida entre la selva y el subsuelo, y en su transparencia se adivina la paradoja de esta tierra: lo más frágil resulta lo más duradero.

En Tulum, la piedra maya se asoma al Caribe como quien todavía vigila el horizonte, una conversación inconclusa entre dos inmensidades: la del mar y la del tiempo. La civilización habita el presente en la lengua, en los nombres de los pueblos, en los rostros de quienes hoy sirven cocteles frente al mismo mar que sus ancestros navegaron.

Pero ningún paraíso escapa a la historia de sus visitantes. El turismo trajo empleo, caminos, hospitales, escuelas; también trajo cemento donde antes había duna, y una sed de crecimiento que a veces olvida preguntar cuánto puede dar la tierra sin agotarse. La región vive hoy esa tensión antigua entre el deseo y el límite: cuánto se construye, cuánto se conserva, quién se beneficia y quién queda al margen del banquete.

Detrás de cada hotel hay manos que tienden camas y guían lanchas; detrás de cada selva hay comunidades que llevan generaciones nombrando cada a los elementos de la tierra. El turismo responsable es el gesto simple de mirar a quien habita el lugar antes de fotografiarlo, de entender la selva escenografía y tambén hogar.

El futuro de esta región caribeña se escribe en la manera en que se administra el agua, se trata el arrecife, se remunera al trabajador, se preserva el idioma. Si la codicia gana la partida, la Riviera Maya podría convertirse en ruina: una postal vacía. Pero si prevalece la conciencia, seguirá siendo lo que ha sido desde tiempos mayas: un punto donde la tierra, el mar y el ser humano negocian los términos de una convivencia posible.

Acaso Milton se equivocó solo en el mapa: El paraíso perdido no está perdido del todo. Late aquí, en la Riviera Maya, entre la sombra húmeda de los cenotes, la respiración de la selva y ese Caribe que parece haber aprendido a pronunciar la eternidad en turquesa.

Porque, al final, la Riviera Maya no es un destino, sino una pregunta que el mar repite en cada ola: ¿sabremos cuidar aquello que tanto amamos admirar?

 

Dr. Marco Benavides, 4 de julio 2026

 


Marco Vinicio Benavides Sánchez es médico cirujano y partero por la Universidad Autónoma de Chihuahua; título en cirugía general por la Universidad Autónoma de Coahuila; entrenamiento clínico en servicio en trasplante de órganos y tejidos en la Universität Innsbruck, el Hospital Universitario en Austria, y en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Ha trabajado en el Instituto Mexicano del Seguro Social como médico general, cirujano general y cirujano de trasplante, y también fue jefe del Departamento de Cirugía General, coordinador clínico y subdirector médico. Actualmente jubilado por años de servicio. Autor y coautor de artículos médicos en trasplante renal e inmunosupresión. Experiencia académica como profesor de cirugía en la Universidad Autónoma de Chihuahua; profesor de anatomía y fisiología en la Universidad de Durango. Actualmente, investiga sobre inteligencia artificial en medicina. Es autor y editor de la revista web Med Multilingua.

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