Por
Marco Benavides
Con cariño para mi hija
Elena
Mateo no era de los
estudiantes que se emocionaban fácilmente. Prefería sentarse junto a la ventana
y dibujar mapas de lugares imaginarios. Sin embargo, aquel viernes algo cambió:
en el patio de la escuela habían instalado carpas blancas y mesas con libros.
Era la Feria del Libro.
Caminó entre los puestos sin
mucho interés hasta detenerse frente a una mesa pequeña, casi escondida. Sobre
ella había un solo libro, viejo y cubierto de polvo. En la portada se leía, con
letras doradas: El lector que abrió la puerta. Detrás de la mesa, una
anciana lo observaba con una sonrisa tranquila.
—Ese libro no se escoge por
casualidad —dijo ella.
—¿Cuánto cuesta? —preguntó
Mateo.
—Una pregunta sincera—. Solo
eso, contestó la añosa mujer.
Mateo apoyó la mano sobre la
portada y preguntó:
—¿A dónde van las historias
cuando nadie las lee?
La anciana sonrió. El libro
se abrió solo, una luz verde salió de sus páginas y las letras formaron un
remolino que lo envolvió.
Cuando abrió los ojos,
estaba en una ciudad hecha de páginas: las calles eran renglones, los edificios
parecían capítulos y en el cielo flotaban signos de interrogación. Un gato con
chaleco rojo y bigotes de tinta se acercó caminando sobre dos patas.
—Bienvenido a la Ciudad de
las Historias Olvidadas —dijo—. Soy Coma, el guardián y guía. Aquí llegan las
historias que nadie termina y los personajes que han sido olvidados.
Mateo vio a un caballero que
esperaba recuperar su batalla, a una sirena sin mar y a un dragón que
estornudaba chispas cada vez que hablaba. Coma le explicó que si nadie leía
esas historias antes de que cerrara la feria, la puerta entre ambos mundos
quedaría cerrada.
Luego le entregó una pluma
plateada, y le pidió escribir un final verdadero para la historia que más lo
necesitara. Mateo llegó a una plaza donde una niña de papel sostenía una
linterna apagada.
—Mi historia termina antes
de que encuentre la luz —dijo ella—. Nadie escribió qué había dentro.
Mateo pensó en sus propios
miedos: hablar frente al grupo, equivocarse y no encontrar las palabras
correctas. Respiró hondo, tomó la pluma y escribió: La niña abrió la
linterna y descubrió que la luz no estaba dentro, sino en la voz de quien se
atrevía a contar la historia.
La frase brilló. La linterna
se encendió con una luz dorada que iluminó la plaza. Los personajes olvidados
aplaudieron y el dragón soltó una feliz llamarada. Entonces volvió el remolino
de letras.
—Recuerda —alcanzó a decir
Coma—: una historia vive cada vez que alguien la comparte.
Mateo parpadeó y apareció de
nuevo en el patio. El libro viejo estaba cerrado y la anciana ya no estaba,
pero sobre la mesa encontró una nota: Ahora te toca abrir puertas.
Durante la presentación, la
maestra pidió voluntarios para leer en voz alta. Mateo levantó la mano, algo
que casi nunca hacía, y contó lo que había visto: la ciudad de páginas, el gato
Coma, la niña de la linterna y los finales perdidos. Todos le aplaudieron
entusiastas.
Y desde aquel día, Mateo
dejó de ver los libros como simples tareas escolares. En cada feria buscaba una
mesa pequeña y escondida, donde quizá lo aguardara otra historia para escribir
su final.
Dr.
Marco Benavides, 15 julio 2026
Marco Vinicio Benavides Sánchez es médico cirujano y partero por la Universidad Autónoma de Chihuahua; título en cirugía general por la Universidad Autónoma de Coahuila; entrenamiento clínico en servicio en trasplante de órganos y tejidos en la Universität Innsbruck, el Hospital Universitario en Austria, y en el Instituto Mexicano del Seguro Social. Ha trabajado en el Instituto Mexicano del Seguro Social como médico general, cirujano general y cirujano de trasplante, y también fue jefe del Departamento de Cirugía General, coordinador clínico y subdirector médico. Actualmente jubilado por años de servicio. Autor y coautor de artículos médicos en trasplante renal e inmunosupresión. Experiencia académica como profesor de cirugía en la Universidad Autónoma de Chihuahua; profesor de anatomía y fisiología en la Universidad de Durango. Actualmente, investiga sobre inteligencia artificial en medicina. Es autor y editor de la revista web Med Multilingua.

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