Partisano
Por Gabriela Borunda
I
El mal no se ve
no huele nada
Ocurre a tres calles de tu
casa
y no te enteras
Le pasa solo al que anda
en malos pasos
El mal no tiene sabor
y anda con silencio
El bosque sigue ardiendo
Nosotros, los condenados
(en los libros de historia nos dirán genéricamente:
los traidores)
somos los cobardes los usureros
los que amasamos el pan
cortarnos los vestidos
y encendemos los hornos cada mañana
Estamos aquí en medio del bosque
ardiente
nos abrazamos
para recordar
un último gesto de amor
II
Las canciones son para el guerrillero
no para el que recibe las balas
los versos cantan a la revolución
jamás al quien carga los heridos
los versos son para el viejo
guerrillero
que nunca se mojó bajo la lluvia de balas
Nos cuenta sus victorias arrellanado en su
sillón
la cámara oye su
historia
de tormentos y días infinitos
III
Nosotros compramos kilómetros de seda
para hacer las flores que otros lucían en el
pecho
solo teníamos seda y máquinas de coser
No teníamos armas
solo nuestra fe para trabajar
para abrazarnos en la desgracia
Mientras el bosque el mar el jaguar las palomas
todo se quemaba
IV
De la gente como nosotros no se habla
mucho menos se habla bien
En mi diario escondo un doble fondo
ahí están las matrículas de los autos que
siempre me siguen
Te acuerdas de quiénes éramos
de cómo éramos
de mezclilla y huaraches
desafiando al poder
soñando con todo
con diferencias con libertad
Quién iba decir que fuimos los aliados de nuestro sepulturero
Recuerdas que alguna vez desafiamos a la oscuridad
Fuimos muy ingenuos
no vimos que los monstruos reales
eran más temibles que los de nuestras
pesadillas
Lloro grito
me desespero en vano
V
Nunca empuñaremos las armas
nadie nos entrenó en Corea
aún hoy rodeados por el fuego
seguimos amando
Tú esperas que mi último grito de dolor
clame tu nombre
quieres que te pregunte:
Caín qué has hecho con tu hermano
Pero no sucederá
Tu hermano entra cada mañana al bosque
y sus ojos brillan con el recuerdo de su
amada
Tu madre está muerta
y a ti te recordaremos como
ninguno primo de nadie
ninguno primo de nadie
ninguno primo de nadie
ninguno ninguno ninguno ninguno ninguno
ninguno
VI
Se que moriré
pero al menos será en los brazos del hombre
que amo
y nadie recordará tu gloria guerrillera
porque no dejaste a nadie vivo para
recordarte
VII
En todo pacto hay una / excepción
un error fatal
Cuídate de disparar sobre / los más
tiernos
los más puros
los que podrían destruirte
Entonces saldremos del bosque
con nuestros cuerpos en llamas
a quemar ese mundo sin tribunales ni escuelas
ni libros ni poetas
Recuerda guerrillero
tu nombre es nadie primo de ninguno
y no eres inmortal
Gabriela Borunda ha publicado en la Colección Flor de Arena, en las revistas Solar, Tierra Adentro, en la Editorial de la UNAM y en un proyecto binacional apoyado por la Fundación Ford para América Latina. Textos suyos han aparecido en periódicos locales y nacionales. Recibió el Premio Chihuahua, El Premio Nacional de Arte Joven, El Premio Sonora. Fundo el proyecto Farito Editores y trabajo más de 25 años con jóvenes vulnerables.

No hay comentarios:
Publicar un comentario