Dedicatoria
Por Alejandra
Hernández Figueroa
A ti
Desierto de
Chihuahua,
mar antiguo de
silencios y horizontes infinitos.
A tus amaneceres
de cobre
y tus noches
sembradas de estrellas;
a tus vientos que
cuentan historias viejas
entre mezquites,
lechuguillas y ocotillos.
A tus criaturas
pequeñas y valientes,
que sobreviven
donde otros no podrían;
a tus piedras,
tus salinas, tus cuevas,
y a los pasos
invisibles de quienes te habitaron antes.
Este pequeño
poema nace de tu polvo,
de tu misterio
y de la
admiración profunda
que despiertas en
quienes aprenden a mirarte despacio.
Porque el
desierto no está vacío:
late, respira,
canta y recuerda.
Con respeto,
asombro y cariño,
para el eterno y
majestuoso
Desierto de
Chihuahua.
Alejandra Hernández Figueroa estudió en el Colegio Palmore y en Community College. Escribió y publicó los libros Tiempos de viento y humo cuentos, Hojasen poemas e Hilvanando cuentos. Publica habitualmente en revistas jurídicas y literarias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario