jueves, 3 de abril de 2025

En mi cocina hay sartenes de hierro fundido


 

En mi cocina hay sartenes de hierro fundido

 

Por Sergio Torres

 

En mi cocina hay sartenes de hierro fundido, tres. Uno grande, liso. Otro, del mismo tamaño, con parrilla. Finalmente, uno pequeño para cuando el antojo de frijoles refritos en manteca de puerco con chorizo y queso es irrefrenable.

Los grandes tienen alrededor de treinta centímetros de diámetro. El pequeño, quince. Suficientes para hacer las delicias de la casa. Trato de cocinar sin prisa, pero sin pausa. Planeo las comidas de la semana, hago una lista de compras y, como si fuera la consumación de alguna profecía milenaria, los lunes son de fruta y vegetales verdes; los martes, de tacos; los miércoles de pizza, con costra de coliflor, salsa de tomate hecha en casa, champiñones, espinacas, queso feta agregado después de su paso por el horno; jueves de pastas, acompañadas con pollo, pescado o filete de res, queso y pimienta; sábados de papas con jamón, tocino, queso, hinojo, cebollín, perejil; domingos de buffet de recalentados. En esta casa todo sirve, todo ingrediente vive la magia de convertirse en alimento.

 


Sergio Torres. Licenciado en Artes, músico desde la infancia, dibujante y compositor de canciones. Maestro de música por vocación.

miércoles, 2 de abril de 2025

Algo hay de mágico

 


Algo hay de mágico

 

Por Sergio Torres

 

Algo hay de mágico en el significant other (la persona que te gusta, te importa, quieres tenerla en tu vida, quieres, amas): toda su manifestación terrenal se convierte en campo de cultivo para la fantasía. Pensamientos que se expresan en lo posible, aunque la mayoría se guardan en un obscuro cajón de obsequios que muchas veces no se ofrecen, por la voracidad, brutalidad o franco salvajismo que manifiestan.

Como sé que estos escritos quedan entre tú y yo, en el silencio de tu hábitat, confío en que puedo compartir una especie de fetiche, práctica alternativa que este significant other me provoca: morder su clavícula.

Hay algo en el hueco que se forma entre los músculos arriba y el hueso: tiene un perfume peculiar, ni cercano a la axila, tan muskish, ni tan lejano del olor del cuello, tan socialmente aceptado como perfume, que suele ser rincón de la nariz de los infantes y de los amantes en tiernos momentos.

En esta región de la amada persona se esconden secretos olfativos de maravillas inefables. Y ya.

 


Sergio Torres. Licenciado en Artes, músico desde la infancia, dibujante y compositor de canciones. Maestro de música por vocación.

martes, 1 de abril de 2025

Este niño que está aquí

 


Este niño que está aquí

 

Por Sergio Torres

 

Este niño que está aquí aprendió a leer a los cuatro años, preguntando las letras a la tía Cande, a los hermanos mayores, a la mamá, a quien estuviera cerca.

Con la inquietud y curiosidad propias de la infancia, como por accidente y como de juego, aprendió a ir a ensayar al Instituto con sus hermanos mayores. El profesor veía en ellos talento para mantener el tiempo, sonar la nota precisa en el momento correcto. Y los apoyó. Les dio más trabajo, clases de órgano, piano, lectura musical, armonía.

Al paso de los años, decidió que quería ser músico, se mudó a la ciudad de Chihuahua, 1415 metros más cerca del cielo de lo que había vivido hasta entonces. Mientras estudiaba la licenciatura, daba clases de música, corrió de un lado a otro, y también tocaba en un bar, en un concierto, en un grupo para bailes, en alguna obra de teatro.

El 1 de febrero de 2003 ingresó a las filas de maestros de música al servicio de la federación a través de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua y se mantiene activo en tres jardines de niños.

Quienes lo conocen, saben que esta labor es su vida, cantar, jugar, bailar con niños de preescolar mientras, a través de la actividad musical, comparte nuevas palabras, historias, valores, explora el mundo, despierta y mantiene la curiosidad por aprender, la capacidad de dialogar.

Este niño, yo mismo, creía y creo que la música es un vehículo para llegar a muchos lados, primordialmente a la libertad de ser feliz, porque el mundo es mundo y la gente es gente. El mundo ofrece y quita sin negociar; la gente, bien demostrado está, elige opciones cómodas en contra de la justicia, el honor, el amor, la vida.

Este niño sabía, como lo sé hoy, que hay personajes que pasan como una sombra en la historia de los demás, amando profundamente, como Eponine a Marius en Los Miserables, sin obtener el reconocimiento o el agradecimiento que merecen o creen merecer.

Líbreme Dios a mí, que soy ateo, de pretender obtener más gloria que la satisfacción del deber cumplido, la sonrisa de mis alumnos preescolares y la alegría de cantar y jugar juntos. Sin embargo, me felicito por estos 22 años de servicio como maestro de música para la niñez en la ciudad de Chihuahua.

Para hacer música juntos.

 


Sergio Torres. Licenciado en Artes, músico desde la infancia, dibujante y compositor de canciones. Maestro de música por vocación.

Orgullo


Foto: Pedro Chacón


Orgullo

 

Por Guadalupe Ángeles

 

En homenaje a Isabel Jazmín

 

¿Por qué siempre quise regalarnos un secreto? ¿Por qué sentía ante todos nosotros la necesidad de compartir buenas noticias?

      No que fuera yo la encargada de llenar de maravillas nuestra vida en común, no, era solo que era necesario tener algo más grande y bello que esa serie de eventos infortunados.

      Y si yo sabía nombrar tanto de aquí dentro, quizá pudiera dibujar algo de la inmensidad del cielo para alegría de nosotros, como si mucho negro necesitara mucho azul claro para equilibrar el paisaje compartido.

       Mis esfuerzos para merecer un poco de gloria eran llevados allá, al centro de la hoguera en que calentábamos nuestras almas (¿inevitablemente?) individuales, con el propósito de hacer fiesta donde lutos tempranos oscurecieron nuestro estar ahí, a la orilla de nosotros mismos y tan unidos porque sí.

       Ya fueran las llamas de la desgracia, o el silencio eterno de quien estaba destinado a ser el guía de todos nosotros, en ese lugar donde nos fue dado vivir, cualquier destello de alegría era bienvenido, y, sí, yo tuve la soberbia de creer que sería la única portadora de buenas nuevas.

       Pero hoy, deslumbrada y feliz, descubro que ninguna noticia feliz es mejor que este Regalo que tú nos has dado, hija.

        Gracias por mostrarnos a todos que un espíritu fuerte brilla en ti, e ilumina con su resplandor nuestras almas frías, ávidas de tu luz.

 


Guadalupe Ángeles nació en Pachuca, Hidalgo. Fue directora de la revista Soberbia. Entre sus obras se encuentran Souvenirs (1993), Sobre objetos de madera (1994), Suite de la duda (1995), Devastación (2000), La elección de los fantasmas (2002), Las virtudes esenciales (2005), Raptos (2009) y No es luz, mas enceguece (2023). Ha colaborado en ÁgoraEl FinancieroEl InformadorEl OccidentalLa Jornada Semanal; en las revistas electrónicas nacionales Al margen y Argos y en las españolas: Babab y EspéculoPremio Nacional de Novela Breve Rosario Castellanos 1999 por Devastación. Actualmente radica en Guadalajara.