domingo, 17 de abril de 2022

Pasas por las calles ruidosas, alegres, silenciosas, desiertas. Alma Rosa Estrada

 

Foto Mague Alcaraz

el poema del domingo

Pasas por las calles ruidosas, alegres, silenciosas, desiertas

 

 

Por Alma Rosa Estrada

 

 

Pasas por las calles ruidosas, alegres,

silenciosas, desiertas,

giras en las voces tranquilas, risueñas,

airadas, secretas.

Vives en los ecos del viento, la lluvia,

el radio, la fiesta.

Oyes el recuerdo de las solariegas

casas ancestrales

y el inquieto ritmo de los edificios

que en sus veinte pisos

albergan comercios, atletas, doctores,

los nidos, las puertas, los elevadores.

Compras las diversas cosas necesarias,

las cosas ajenas a lo indispensable.

Escuchas las nubes y las tempestades,

las voces calladas de flores, raíces,

el sordo rugido de las aeronaves, los autos que vuelan,

supercarreteras y una lista larga de etcétera etcétera.

Y te vas con todo lo que se presenta, participas siempre,

robot obediente, en la vida vida y en la vida muerte.

¿Y?

Estás sola y quieta, alejada, muda, silenciosa.

Llena de asombro insano

de ver y no ver;

de sentir las almas ajenas y no sentir nada.

¡Ni tu alma siquiera,

ni tu alma tan tuya

que quién sabe dónde

dejaste de niña

dejaste de joven

dejaste de vieja

dejaste de viva

dejaste de muerta.

 






Alma Rosa Estrada Comadurán (1929 – 2000) nació en Guerrero, Chihuahua, y vivió gran parte de su vida en Ciudad Cuauhtémoc. Estudió curso comercial en el Instituto América de la ciudad de Chihuahua. En 1993 la UACH publicó su primer libro de poemas titulado Una mujer. En el año 2000 se publicó su segundo libro, llamado Tan cerca de la vida. En 2018 se publicó el tercero: Una mujer tan cerca de la vida. En Cuauhtémoc durante algún tiempo escribió y publicó crónicas periodísticas en el semanario La voz de Cuauhtémoc. También fue una magnífica violinista y compositora de canciones. El Premio de Poesía del Festival de las Tres Culturas lleva su nombre.

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